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    <title>Sur24</title>
    <subtitle>Todo el sur, todo el día, todos los días.</subtitle>
    <updated>2022-11-17T15:31:25+00:00</updated>
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            Martín Kohan: “Estamos en una época en la que cada uno se piensa como envasado al vacío”
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Ih62zQTeWGuYwAr_wqn2Fbkr1Sg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2022/11/martin-kohan.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>(Por Dolores Pruneda Paz) &#8211; En el libro “¿Hola? Un réquiem para el teléfono”, el escritor Martín Kohan analiza las implicancias que tuvo en la vida social y la percepción subjetiva el surgimiento y caída del teléfono fijo, un objeto hoy casi en desuso, un ensayo que va de Chejov a Walter Benjamin, pasando por Tangalanga al “0,3 0,3, 4,5,6&#8243; de Raffaella Carrá, y de ahí al “Hola Susana”, de unos de los programas más vistos de la televisión argentina, que abre el campo para revisar la relación entre tecnología, experiencia, lenguaje y relaciones sociales.</p>
<p>De la creación de Alexander Graham Bell a mediados del siglo XIX, pasando por la mediación de las telefonistas a la instancia en que el teléfono pasó a formar parte del mobiliario familiar. De cuando por primera vez dos personas experimentaron la posibilidad de movimiento en esa charla sincrónica que cambiaba las nociones de distancia y de presencia, a las primeras posibilidades de controlar el flujo de llamados con un contestador automático, primera instancia de lo que después fue el identificador de llamadas, Kohan repasa, en esas transformaciones de la tecnología teléfono, las transformaciones sociales, paradigmas e idiosincrasias de distintas épocas.</p>
<p>El ensayo publicado por Ediciones Godot se ocupa de la idea de que “la aparición del teléfono fijo rearma la escena del lugar del cuerpo y la palabra, se instaura una posibilidad de diálogo inédita y, con esto, una forma de vínculo inédita con el otro”, explica Kohan en diálogo con Télam. Y aunque el ensayo trata de captar la sensación de expectativa y apertura hacia lo nuevo -esto es “nuevas tecnologías barra nuevas experiencias barra nuevas formas de relación con otros”- gana una especie melancolía anticipada por lo que todavía no se fue del todo, pero ya se está perdiendo.</p>
<p>“Eso que Benjamin define como ‘en trance de desaparecer’, indica el escritor: “No sabemos lo que va a pasar, pero eso que llamábamos hablar por teléfono -conversación sincrónica a distancia- está en trance de desaparecer y con ello todo un género del decir se está perdiendo”.</p>
<p>La relación con los teléfonos estaría expresando algo más abarcativo, apunta, y es que, en términos generales, “las distintas cosas de la vida se están empezando a encuadrar de manera tal que todo tenga previo aviso y que nada inesperado ocurra, lo cual implica a la mayor parte de las situaciones que uno vive. Hay una presión para que todo quede encuadrado en protocolos y acuerdos previos reprimen toda aparición de lo inesperado y al tiempo que nos obligan a decidir qué queremos y qué no queremos antes de que lo sepamos”.</p>
</p>
Foto: Florencia Downes.
<p>Entre esas cuestiones de época que señalan transformaciones entre tecnologías, cuerpos y formas de relación social están la fantasía de control, la vigilancia, un “estado de inminencia de ofendimiento”, un “crecimiento exponencial de las ofensas”, y con “la exigencia de saber qué queremos incluso antes de vivenciarlo” está, o se exige también, “la renuncia a lo inesperado” y con ello a “sobresaltos muy felices”, describe el autor.</p>
<p>“Por supuesto que hay una enorme cantidad de situaciones en las que sabemos perfectamente bien lo que no queremos, y está claro que hay una cantidad de imprevistos o sorpresas en la vida que son una desgracia y que podría ser mejor no tenerlos, pero, hecha esa salvedad, la idea de que la circunstancia misma de algo inesperado ocurra, la idea de que haya que evitar todo imprevisto siempre, parece hoy un signo de estos tiempos”.</p>
<p>Nacido en Buenos Aires en 1967, Kohan es escritor y docente universitario. Recibió el premio Herralde de Novela por “Ciencias Morales”, llevada al cine como “La mirada invisible. Entre los libros que escribió están “Bahía blanca”, “Dos veces junio“, “Ojos brujos” y “Fuera de lugar”.</p>
</p>
Foto: Florencia Downes.
<p>-Télam: Hoy se pide permiso para hablar. Todo en el celular parece responder a una fantasía de control, una ficción de totalidad. Todo estaría ahí -llamadas perdidas, mensajes- como en la red, una idea tranquilizadora de respaldo, de que nada se pierde, una nueva religiosidad en donde lo inesperado, como concepto, es expulsado, tildado de mala educación.</p>
<p>-Martín Kohan: Por un lado, produce un efecto de protección: si todo está programado, si todo está convenido y predeterminado nada me va a sobresaltar y aunque hay sobresaltos muy ingratos, hay otros que son muy felices, pero estamos renunciando a todos a la vez. Hay la exigencia de que uno anticipe lo que va a hacer y lo que le va a pasar, nada del orden de lo impulsivo o espontáneo nos queda permitido. En este año que Putin invade Ucrania algunos están viviendo un llamado telefónico como una invasión de esa índole. Es un llamado telefónico, no están invadiendo tu territorio soberano y, llegado el caso, si el llamado entra en mal momento, si no tenés ganas de hablar, no atiendas.</p>
<p>-T: Esto no deja de tener un sesgo un poquito policial, una clave de lectura que aparece en el ensayo.</p>
<p>-M.K: La posibilidad de ponerse un identificador de llamadas en el viejo teléfono fijo tenía un sesgo un poquito policial, algo que ahora o perdió ese sesgo o todos lo incorporamos sin mayor problema, en la medida en que todo celular tiene de por sí un identificador de llamadas. Eso de estar todo el tiempo conectado siendo ubicables y a la vez moviéndonos me había remitido a esa separación necesaria que existió en la guerra entre artillería e infantería -o emplazabas el cañón y disparabas o tenías tropas en movimiento- y que el tanque vino a saldar. No es extraño entonces, por otro lado, que el policial haya incorporado todo ese repertorio de huellas, pruebas, vigilancia y control. Lo preocupante es que el sistema de vigilancia y control se haya traspasado a toda nuestra vida.</p>
<p>-T: Dijiste que el teléfono puede leerse como “la señal de algo más abarcativo de la época”.</p>
<p>-M.K: Es una época en que cada uno se piensa encapsulado, envasado al vacío, como si entrara al quirófano sin cirujano: solo y con una serie de trámites de admisión para que alguien entre a su espacio. Y como el teléfono de por sí altera la distribución social del adentro y el afuera -algo del afuera empieza a estar en ese adentro supuestamente presurizado, introduce una fisura- aparecen nuevos protocolos: ‘te aviso que te voy a llamar para que no te ofendas’ pero ‘si te llamo y no me respondés me ofendo yo’. Hay como un estado de inminencia de ofendimiento junto a un crecimiento exponencial de las ofensas. No sé si hubo, ahora por fuera del teléfono, nuevas tecnologías mediante, un volumen de ofensas verbales circulando públicamente en un nivel tan alto como hay ahora. No hay más que asomarse a las redes para asistir a un régimen de ofensas generalizado.</p>
<p>-T: ¿Lo decís desde la posibilidad de anonimato que dan las redes?</p>
<p>-M.K: Mucho se debe al anonimato y al seudónimo pero a veces es con nombre y a veces son nuestros representantes los que agravian en Twitter por ejemplo a ciudadanos porque no están de acuerdo con ellos. No discuten ni polemizan ni cuestionan. Entonces, ¿cómo entender esta combinación por la cual nos hemos acostumbrado al crecimiento exponencial de la media del tono de ofensa en la circulación de discursos y a que un amigo se ofenda si lo llamás sin avisar? Por un lado, se naturaliza un grado de ofensa muy alto y por el otro hay un estado de hipersensibilidad al ofendimiento, por lo cual algo tan nimio como un llamado telefónico, que se puede resolver sin atender, es vivido como una violencia o una intromisión. Y ahora vos tenés un asunto entre manos cuando el que quiere hablar con vos es otro y de repente quedás vos en el lugar de gestionar un llamado. Si yo te quiero llamar es asunto mío encontrarte hasta que me atiendas. Probablemente sea el estado de disponibilidad y conectividad permanentes del móvil lo que probablemente nos irrite: la demanda se puede llegar a volver agobiante porque nunca no estás en el teléfono.</p>
<p>-T: El ensayo pone en cuestión la proliferación de protocolos.</p>
<p>-M.K: El teléfono es una instancia para pensar qué nos pasa con los protocolos, con una vida que se nos llenó de instructivos. Lo noto con los laburos, cuando lo terminás llega un instructivo de lo que tenés que hacer para cobrar. No quiero leer instructivos, porque además son muchos los trabajos que tenemos porque todos están mal pagos. ¿Cada trabajo va a venir con un instructivo que hay que sentarse a leer para ver si logramos cobrar?</p>
<p>-T: En función de las transformaciones tecnológicas que estamos atravesando hay una dislocación general de la distribución adentro afuera, público privado, trabajo ocio, decís en este libro.</p>
<p>-M.K: Al aparecer el teléfono aparece un modo de conversación único, inexistente hasta ese momento, una combinación inédita de proximidad y distancia y de presencia y ausencia -la voz está más cerca que hablando en persona y el cuerpo está lejos, el otro no está y al mismo tiempo está- se abrieron otra cantidad de experiencias: otra manera de esperar y otra relación con el afuera, cuando no había contestador ni siquiera quedaba huella, no sabías siquiera si te habían llamado. Ahora hay que tener un estado de control total: no sólo saber todo lo que pasa sino anticiparnos a todo lo que va a pasar. Algo agotador, me resulta mucho más pesaroso y laborioso que me mandes un mensaje para ver cuándo me podés llamar, lo que supuestamente sería una forma de consideración y cortesía, a que me llames cuando se te ocurra. Si te atiendo bien y si no llamame en otro momento. No es grave que suene el teléfono.</p>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Ih62zQTeWGuYwAr_wqn2Fbkr1Sg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2022/11/martin-kohan.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>(Por Dolores Pruneda Paz) – En el libro “¿Hola? Un réquiem para el teléfono”, el escritor Martín Kohan analiza las implicancias que tuvo en la vida so...]]>
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                <updated>2022-11-17T15:31:25+00:00</updated>
                <published>2022-11-17T15:31:25+00:00</published>
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            Dicen que era “público” el teléfono hallado en la celda de “Guille” Cantero
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qUbwjzROXNOAJsH1B9juulM-9pc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2021/08/tel-publico.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>“Es un teléfono público que funciona con tarjeta, que lo usan todos los internos para hablar con sus familiares”, aseguró la funcionaria.
Además explicó que el teléfono secuestrado ayer en el interior de la celda del Complejo Federal II de Marcos Paz donde cumple prisión Ariel “Guille” Cantero, “está instalado al frente de la celda”.
“No es un teléfono público que se amura a la pared, son esos teléfonos que se pueden mover, que tienen un cable largo. Durante el día las celdas están abiertas y probablemente lo hayan corrido hacia la celda. No es otra cosa que esto. Todos tienen acceso al teléfono público”, añadió la exjueza Garrigós de Rébori.
En declaraciones a la prensa, la interventora del SPF informó que “se labró una información sumaria para que el personal a cargo explique lo que pasó; si hubo o no alguna irregularidad”.
Además dijo que a raíz del hecho el teléfono “fue retirado de ese pabellón”, aunque admitió que “inmediatamente” se tiene que tramitar otra línea telefónica, porque puede recibir “planteos vía hábeas corpus por negar la comunicación a personas de ese pabellón”.
Garrigós de Rébori aclaró que la constitución “protege las comunicaciones, por lo que el señor Cantero como cualquier otra persona detenida tiene acceso” a los teléfonos.
“El Servicio Penitenciario no tiene autoridad para restringir o intervenir las comunicaciones privadas de las personas”, dijo al sostener que esas medidas “corresponden a un juez”.
Finalmente, aseguró “que el Servicio Penitenciario en Argentina es un ejemplo en la región”.
En un allanamiento realizado ayer en el penal de Marcos Paz, personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Mercedes encontró dentro de la celda que ocupa “Guille” Cantero un teléfono de línea.
Al respecto, el MPA santafesino informó que los fiscales de la Unidad de Flagrancias de Rosario Franco Carbone y Federico Rébola solicitaron un peritaje para establecer los llamados entrantes y salientes que apuntan a determinar si desde allí salieron las llamadas para planificar los ataques contra sedes judiciales y viviendas particulares de jueces en 2018, hechos por los que desde el pasado viernes es juzgado el líder de “Los Monos” y seis acusados de integrar su banda.
También se investiga si mediante llamadas desde ese teléfono Cantero pudo haber sido el instigador del ataque cometido contra el Centro de Justicia Penal de Rosario el pasado miércoles, a poco del inicio del juicio.</p>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qUbwjzROXNOAJsH1B9juulM-9pc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2021/08/tel-publico.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>“Es un teléfono público que funciona con tarjeta, que lo usan todos los internos para hablar con sus familiares”, aseguró la funcionaria.Además explic...]]>
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                <updated>2021-08-24T18:46:27+00:00</updated>
                <published>2021-08-24T18:46:27+00:00</published>
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            Italia: satisfacción de clientes y comerciantes por el “pase verde” Covid
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/KvMYxXd2GwM9fImozWfOoPp_V7Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2021/08/pase-verde-italia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Clientes y comerciantes de Roma destacaron este viernes la entrada en vigencia del “pase verde” sanitario que permite el acceso a bares, restaurantes, museos y otros eventos en espacios cerrados solo a a personas vacunadas o que acrediten no tener coronavirus, y que en septiembre se extenderá a las escuelas y universidades y al transporte de larga distancia.</p>
<p>“Es una tranquilidad para todos”, dijo a Télam Massimo, uno de los encargados del restaurante Osteria del Pontefice, a metros del Vaticano, donde uno de los empleados controla desde primera hora que cada uno de los clientes tenga su “pase verde” para poder entrar a consumir.</p>
<p>El certificado, que se descarga al teléfono y ofrece un código Qr, es gratuito y estará al alcance de las personas que tengan al menos una dosis de vacuna contra el coronavirus, a quienes se hayan recuperado de la enfermedad en los últimos seis meses y a quienes se hagan un test con resultado negativo con un máximo de 48 horas de antigüedad.</p>
<p>Para los vacunados tiene una duración de nueve meses desde que se completa la inmunización y para los que demuestren anticuerpos frente a la Covid-19 la vigencia será de seis meses.</p>
<p>Para facilitar el acceso al “pase verde”, el Gobierno anunció el jueves que el test rápido necesario para obtener el certificado costará ocho euros para las personas de 12 a 18 años y 15 euros para los mayores de edad, al menos hasta fines de septiembre.</p>
<p>En los Museos Vaticanos, el segundo lugar más visitado de toda Italia hasta antes de la pandemia, la española Julia Conde hacía fila para entrar, con su QR descargado a la espera de pasar el control dispuesto en el ingreso principal.</p>
<p>“El pase verde nos da tranquilidad porque nos permitirá disfrutar de las actividades más relajados”, analizó, más allá de que dentro de los museos se seguirá exigiendo el uso obligatorio de barbijo.</p>
<p id="caption-attachment-30153" class="wp-caption-text">Para quienes infrinjan las normas o no realicen los controles, se impone una sanción de entre 400 y 1.000 euros.</p>
<p>En los bares y restaurantes de los alrededores vaticanos, uno de los epicentros turísticos de Roma, las postales ofrecían en las primeras horas de vigencia del pase verde la novedad de varios encargados o empleados en las puertas de los locales dotados de la App oficial para leer el QR de los admitidos, Verifica C19.</p>
<p>De todos modos, como el decreto solo hace referencia a quienes se sienten dentro de los locales, el tradicional “café en la barra” que es una postal clásica de las mañanas italianas quedó exento de la obligatoriedad del certificado, explicaron varios propietarios a Télam.</p>
<p>El “pase verde” también es obligatorio desde este viernes para cines y teatros, aunque las capacidades máximas de los lugares se duplicó y podrán hospedar hasta 5.000 personas al aire libre y 2.500 bajo techo siempre y cuando se mantenga la denominación de “zona blanca” que hoy tienen las 20 regiones del país.</p>
<p>Para eventos deportivos y competiciones en las “zonas blancas”, la capacidad permitida no puede exceder el 50% del máximo autorizado en exteriores y el 25% en interiores.</p>
<p>En la zona amarilla, la capacidad permitida no puede superar el 25% y, en cualquier caso, el número máximo de espectadores no puede superar los 2.500 para exteriores y 1.000 para interiores, todos con “pase verde” obligatorio.</p>
<p>Para quienes infrinjan las normas o no realicen los controles, se impone una sanción de entre 400 y 1.000 euros tanto al operador como al usuario, con la amenaza de cierre de hasta 10 días si los comercios cometen tres infracciones.</p>
<p>Desde el 1 de septiembre, anunció el jueves el Gobierno, el “pase verde” se hará obligatorio también para el personal docente de todos los niveles, para estudiantes universitarios y para aviones, trenes y buses entre regiones.</p>

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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/KvMYxXd2GwM9fImozWfOoPp_V7Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2021/08/pase-verde-italia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Clientes y comerciantes de Roma destacaron este viernes la entrada en vigencia del “pase verde” sanitario que permite el acceso a bares, restaurantes,...]]>
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                <updated>2021-08-06T13:41:39+00:00</updated>
                <published>2021-08-06T13:41:39+00:00</published>
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