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    <title>Sur24</title>
    <subtitle>Todo el sur, todo el día, todos los días.</subtitle>
    <updated>2026-04-13T23:07:07+00:00</updated>
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            De Adorni a Mate Cosido; de Truman a Trump
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                <![CDATA[Rogelio Alaniz]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Mq1FeA5GgVPPi-BTrNsjXvI6fWI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/opinion_adorni.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>I<p>Manuel Adorni parece ser el jefe de un gabinete que nunca dirigió; el vocero de un gobierno del que no puede hablar porque se ha quedado sin voz. Su condición ideal sería la de invisible. Por lo menos es lo que más le convendría al gobierno. Un Adorni que no habla y que nadie ve.</p><p>Si fuera posible definirlo de alguna manera, deberíamos decir que es "apenas" un vocero, "apenas" un ministro y seguramente extraña los tiempos en que fue "apenas" un periodista.</p><p>El "apenas" en este caso es un elogio, un reconocimiento, porque, a decir verdad, en un gobierno normal, Adorni hace rato que se hubiera extraviado en el más absoluto anonimato. Admitamos por lo pronto que audacia no le ha faltado, aunque le sobró torpeza.</p><p>La leyenda dice que el célebre bandido rural Segundo David Peralta (alias Mate Cosido) le recomendaba a los miembros de su banda, a la hora de repartir el botín, que fueran prudentes y no exhibieran riquezas que no puedan justificar; que no derrocharan recursos porque por ese camino mucho más temprano que tarde todos terminarían entre rejas. Una pena que Adorni no haya conocido los consejos de Mate Cosido.</p>II<p>Comparado con el saqueo perpetrado desde el poder por el kirchnerismo, los episodios de corrupción en los que están comprometidos los hermanitos Milei y algunos de sus colaboradores, son expresiones mínimas, algo así como comparar a Al Capone con un ladrón de gallinas o un punga. La perspectiva del panorama de todos modos sería más amplia y equilibrada si tenemos presente que Néstor y Cristina Kirchner hicieron posible su raid delictivo en casi veinte años.</p><p>Es decir, se tomaron su tiempo, mientras que el gobierno de los hermanitos Milei solo ha cumplido dos años en el poder y, para ser justo en la evaluación, habría que decir que más allá de excesos retóricos los muchachos están aprendiendo y están aprendiendo bien, a punto de que más de un dirigente peronista ha aprendido a respetarlos, incluso con un tímido dejo de admiración.</p><p>A favor del actual gobierno habría que decir que no la tiene fácil, que es verdad que no todos los días se consigue un Lázaro Báez o un Julio de Vido o un Ricardo Jaime, pero admitamos que algunos pichones oficialistas no solo están aprendiendo los gajes del oficio, sino que hay motivos para sospechar que además de emularlos están dispuestos a superarlos.</p>III<p>Se cuenta que cuando el sacerdote y político francés Charles Maurice de Talleyrand-Périgord asumió el ministerio, una cortesana le preguntó en voz baja cuál era su principal objetivo en su nueva función. La respuesta fue inmediata y estuvo acompañada de una sonrisa displicente y burlona, propia de un caballero educado en los primores del "ancien régime": "Defender Francia y enriquecerme".</p><p>Charles Maurice de Talleyrand-Périgord (1754-1838). Político, aristócrata y funcionario francés de renombre. Los corruptos de turno hoy en día, sobre todo en Argentina, parece que solo aprendieron una parte de su histórica consigna.</p><p>Y vaya si lo hizo. Defendió a Francia como nadie y mejor que nadie, incluso en contra de benefactores que en su momento perdieron el rumbo. Y, por supuesto, nunca dejó de enriquecerse. A lo largo de la historia muchos funcionarios han intentado emularlo. En la mayoría de los casos lograron enriquecerse, pero a costa de traicionar a su nación.</p><p>Desde las primeras llamaradas de la revolución francesa, pasando por Napoleón Bonaparte, la Santa Alianza y los Orléans, Talleyrand siempre cumplió con su doble mandato: enriquecerse y defender a Francia. Y ambos objetivos los cumplió con suma distinción y eficacia.</p><p>No sé si nuestros "próceres" actuales conocen al príncipe de Périgord, es decir a Talleyrand, pero está visto que si alguna referencia tienen de él es parcial; un Talleyrand partido por la mitad, un Talleyrand del que admiran su capacidad para enriquecerse pero ignoran sus condiciones de estadista.</p>IV<p>Cuando el presidente norteamericano Harry Truman tomó la terrible decisión de arrojar las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki no avisó, no anduvo fanfarroneando en conferencias de prensa y mucho menos realizando proclamas de guapo. El operativo fue secreto y atrozmente eficaz.</p><p>Atendiendo esta experiencia histórica, todos deberíamos haber admitido que cuando Donald Trump ladró acerca de la desaparición de Irán como civilización solo estaba ladrando como el perro de la RCA Víctor. Ni bomba atómica, ni invasión terrestre, ni corte de electricidad y agua.</p><p>El ladrido tenía como destinatario a China y a su satélite en la región: Pakistán. Por eso, a la hora del balance no se sabe con certeza si Trump ganó o si ganaron los ayatolas, lo seguro es que los valores humanistas de la civilización fueron derrotados en toda la línea.</p><p>Arrojar drones, misiles, bombas, se está convirtiendo en un juego demasiado fácil, en un hábito al que se cede con demasiada frecuencia. Puede que ahora haya una tregua, pero me atrevería a decir que la tentación de seguir jugando con fuego se mantiene intacta.</p>V<p>El presidente estadounidense amenazó con extinguir a una civilización, la civilización persa. No sé si Adolfo Hitler se animó a tanto. Claro, no pasó nada porque ya hemos aprendido a descreer de las desmesuras verbales de Trump, pero admitamos para nuestro fuero interior que no es nada tranquilizador que el mandatario de la primera potencia del mundo se dedique a comportarse con la ética de un barra brava.</p><p>Sin exagerar, podríamos decir que durante 48 horas todos estuvimos con el Jesús en la boca. Trump es un charlatán, pero con estos locos uno nunca está seguro del todo.</p><p>Se dice que Irán se preparó para lo peor y que un leve, un levísimo estremecimiento de miedo recorrió las fibras íntimas de los ayatolas más duros; porque si bien todos ellos hablan de la dulzura del martirio, a la hora de la verdad prefieren vivir a estar muertos.</p><p>Y convengamos que no es moco de pavo que una potencia mundial amenace con extinguirse como pueblo, como nación, como historia. A esos ayatolas, a esos fanáticos de la muerte de los otros que ahora vieron de cerca el espectro de su propia muerte, les recuerdo, como al pasar, que desde hace ochenta años Israel es sacudido diariamente con la amenaza de un Holocausto II.</p><p>"Judíos al mar", es la alegre consigna. ¿No será hora de pensar de que es posible intentar vivir de otra manera? ¿Que la guerra es siempre un fracaso, un fracaso que destruye a uno y corrompe al otro? Jean Lartéguy, Ernst Jünger, Curzio Malaparte, entre tantos, han escrito odas bizarras a la guerra.</p><p>No fueron los primeros y no serán los últimos, porque la guerra es una pasión malsana que nos acompaña como una tentación, un castigo, una maldición y una sórdida promesa de éxtasis.</p><p>Puede que las guerras hayan sido pretextos inspiradores para fragmentos de buena literatura, pero lo seguro es que las guerras podrán ser justas o injustas, redentoras o trágicas, pero su tinta es la sangre y su lenguaje es la muerte. ¿Y no habrá llegado acaso la hora de hacerse cargo de lo obvio, es decir, que junto con la peste y el hambre, las guerras han sido y son los flagelos de la humanidad?</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Mq1FeA5GgVPPi-BTrNsjXvI6fWI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/opinion_adorni.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El actual jefe de Gabinete, con su audacia y torpeza, parece más un eco de un gobierno que no lo necesita visible. En un contexto normal, su anonimato sería su mejor aliado.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-04-13T23:07:07+00:00</updated>
                <published>2026-04-13T23:07:04+00:00</published>
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            Ormuz: el arma asimétrica de Irán
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.sur24.com.ar/noticias/ormuz-el-arma-asimetrica-de-iran">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/bdu9zyeqx62OOjL3raWvFFKhGK4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/estrecho_de_ormuz_1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Iván Ambroggio</p><p>En los últimos años, la geopolítica ha experimentado un auge sin precedentes como herramienta esencial para comprender los conflictos internacionales. Tensiones en Ucrania, el Indo-Pacífico y Medio Oriente han puesto de relieve cómo la geografía, los recursos naturales y las posiciones estratégicas definen el poder de los Estados.</p><p>La geopolítica, según la definió el politólogo sueco Rudolf Kjellén -quien acuñó el término en 1899-, es "la ciencia que concibe al Estado como un organismo geográfico o como un fenómeno en el espacio". Esta perspectiva, que ve al Estado como un ente vivo condicionado por su territorio y sus rutas vitales, nunca había sido tan relevante.</p><p>El cierre del Estrecho de Ormuz, anunciado por Irán el 8 de abril de 2026, constituye un claro ejemplo de esta dinámica. Teherán ha bloqueado nuevamente la vía marítima más crítica del mundo tras los intensos ataques israelíes contra Hezbollah en Líbano, que incluyeron bombardeos en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del país, causando decenas de muertos y cientos de heridos.</p><p>La medida iraní responde directamente a la ofensiva del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien afirmó que el alto el fuego con Irán "no incluye a Líbano". Irán había condicionado la reapertura parcial del estrecho a una tregua de 14 días con Estados Unidos, mediada por Pakistán. Ahora considera ese acuerdo "vacío" y advirtió: "Cualquier barco será destruido".</p><p>Un párrafo aparte merece el rol de mediador que asumió Pakistán en este conflicto. Mientras la ONU ha permanecido en un segundo plano, limitada por vetos y divisiones internas en el Consejo de Seguridad, Islamabad logró facilitar una tregua frágil de 14 días entre Irán y Estados Unidos. Esto demuestra que, en ocasiones, actores regionales pueden llenar vacíos donde la diplomacia multilateral falla.</p><p>La importancia de Ormuz es monumental. Este estrecho de apenas 33 kilómetros de ancho, entre Irán y Omán, conecta el Golfo Pérsico con el Mar Arábigo. Por sus aguas transita aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo de crudo, además de una cantidad significativa de gas natural licuado.</p><p>En términos defensivos, el Estrecho de Ormuz representa el "cuello de botella" energético por excelencia. REUTERS/Stringer</p><p>Países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Kuwait, Irak y Qatar dependen de esta ruta para exportar sus hidrocarburos a Asia, Europa y Estados Unidos.</p><p>Un cierre prolongado dispararía los precios del crudo, elevaría los costos de seguros marítimos, interrumpiría cadenas de suministro globales y provocaría inflación energética en las principales economías importadoras, como China, India, Japón y la Unión Europea.</p><p>En términos defensivos, Ormuz representa el "cuello de botella" energético por excelencia. Los motivos de Irán son estratégicos y calculados. Además de solidarizarse con su aliado Hezbollah -pieza central de su eje de resistencia-, Teherán busca imponer un costo inmediato y asimétrico a la agresión israelí. La tregua con Washington, ya frágil, ha quedado fracturada.</p><p>Irán evita un choque directo con Estados Unidos, pero utiliza el estrecho como poderosa palanca para elevar el precio de cualquier desescalada. Es una maniobra clásica: compensar la inferioridad militar convencional mediante el control geográfico. Este accionar de Israel perjudica claramente a Estados Unidos.</p><p>Aunque Washington mantiene su apoyo incondicional al gobierno israelí, el bloqueo tensiona la reciente tregua con Irán y complica la estrategia estadounidense en el Golfo. Estados Unidos ha invertido décadas en garantizar el flujo energético regional; un cierre prolongado subiría los precios de la gasolina en su mercado interno, afectaría a sus aliados y podría exponer sus bases en la zona.</p><p>Netanyahu, priorizando su agenda de seguridad, obliga a Washington a elegir entre lealtad absoluta a Israel y sus propios intereses energéticos y de estabilidad regional. Las reacciones internacionales reflejan los alineamientos geopolíticos actuales.</p><p>La OTAN, liderada por Washington, ha manifestado preocupación por la "amenaza a la libertad de navegación" y respalda iniciativas para proteger el tráfico marítimo, sin condenar explícitamente a Israel.</p><p>Su prioridad es la estabilidad energética para Europa, ya presionada por la guerra en Ucrania. China, principal importador de crudo del Golfo, criticó duramente las acciones de Israel y Estados Unidos, considerándolas la causa raíz del bloqueo.</p><p>Beijing vetó junto a Rusia una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para reabrir el estrecho y ve en la crisis una oportunidad para erosionar la influencia occidental.</p><p>En términos defensivos, el Estrecho de Ormuz representa el "cuello de botella" energético por excelencia. REUTERS/Benoit Tessier</p><p>Rusia, aliado de Irán, defendió con firmeza la posición iraní, argumentando que cualquier resolución que ignore la agresión israelí-estadounidense es desequilibrada. Evidentemente, Moscú aprovecha el caos para fortalecer su eje con Teherán y Beijing.</p><p>En síntesis, el cierre de Ormuz revela cómo la geografía continúa determinando el curso de las naciones. Como afirmaba Lord Palmerston, los Estados no tienen aliados permanentes ni enemigos permanentes, sino intereses permanentes. En el Estrecho de Ormuz, esos intereses están hoy en juego, y el mundo entero paga las consecuencias.</p><p>El autor es analista internacional, especialista en Defensa, docente de Ciencia Política.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/bdu9zyeqx62OOjL3raWvFFKhGK4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/estrecho_de_ormuz_1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>La maniobra iraní en Ormuz busca imponer costos a Israel, complicando la estrategia estadounidense y obligando a Washington a reevaluar sus prioridades regionales.]]>
                </summary>
                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-04-10T02:27:36+00:00</updated>
                <published>2026-04-10T02:27:35+00:00</published>
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            Monólogo errático
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.sur24.com.ar/noticias/monologo-erratico">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/VlXb_iyFD9tZbVCMB_LkmWvu3Dw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/11/brujula.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>María Nélida Pedernera</p><p>Tengo un hábito incómodo y una práctica inútil. Mi hábito incómodo es heredado de mis tiempos de secundaria. Todos los días ponía el despertador a las cinco de la mañana. Motivo: levantarme temprano para estudiar. Invertía en mis tareas escolares más o menos hora y media. Después, me preparaba para ir al colegio.</p><p>Llegaba con los conocimientos frescos y la memoria incólume cosa de poder afrontar exámenes o la tensión de “pasar al frente a decir la lección”. Lo malo es que ahora, ya sin necesidad ni obligación alguna, me despierto a esa hora insólita, de lunes a domingo, en invierno y en verano, llueva o truene.</p><p>Podría hacer el esfuerzo de quedarme en la cama hasta las seis o las seis y media, pero opto por prepararme una taza de café y sentarme ante la computadora donde aparece mi práctica inútil. Mientras escucho las noticias y tomo el café, sin alternativa posible, me pongo a resolver solitarios.</p><p>Lo tóxico del asunto es que no puedo pasar a otra cosa hasta que logro resolverlos con éxito. Son horas sometidas a lo que en mi táctica de justificar nombro como “poner orden en el caos”. Hoy es feriado. Eso no afecta mi rutina diaria de mujer retirada de la vida pública. Mi gata se acerca y maúlla.</p><p>Es su forma de pedir comida. Me levanto, tomo un puñado de pescaditos de la bolsa de gati-pescado, salgo a la galería donde está su plato de plástico y, antes de servirle la comida, le advierto: “Comé todo”.</p><p>No pienso seguir alimentando al gato negro. Me mira y empieza a comer. Tiene la mala costumbre de hacer pausas largas, lo que el gato negro aprovecha para deslizarse desde el tapial del vecino y devorar lo que ella deja en el plato, si no reacciono rápido y alcanzo a correrlo a tiempo. Sospecho que ella lo hace a propósito y lo espera.</p><p>A lo largo del día, tiene otros visitantes: un gato llorón, blanco con manchas negras, flaquísimo, que me da lástima con su maullido quejumbroso. Al pobrecito le pongo comida por caridad.También está el gatón, uno atigrado que parece un cachorro de yaguareté. Ese no viene a comer sino a imponer su presencia. Se echa y se deja acariciar. Es al único al que la gata le tiene miedo.</p><p>Le cede su lugar preferido. Un día el gatón apareció con un cascabel atado al cuello. ¿Por qué alguien querría detectar por el cascabeleo dónde anda ese gato? ¿O será para desafiar el dicho popular de “quién le pone el cascabel al gato”?</p><p>Suena mi celular. Entró un mensaje. Es una amiga que me envía una canción ritmada con palabras esdrújulas: “Compostaje”. Le respondo: “poética de las esdrújulas”, y trato de recordar la canción de Chico Buarque que cantaba Nacha Guevara. Regreso a la compu y googleo. Encuentro “Construcción” y la escucho.</p><p>Me acuerdo de que hay otra de Violeta Parra. Busco: “La Mazúrquica Modérnica”. Otra más: la “Canción Esdrújula” de Juan Carlos Baglieto y Lito Vitale. ¡Arriba las esdrújulas!, anoto en mi diario. Me pregunto: ¿para quién se escribe? ¿Hay una intención secreta de que alguien lea?</p><p>Entonces debería poner el link para compartir la canción, ya que ahora se puede. Es https:// youtu.be/5RPtlmdbYW8?si=bl5lpyHzaWs3VMrR. Escucho “Compostaje” otra vez cliqueando sobre el vínculo. Es una canción para disfrutar.</p><p>Copio de la letra palabras esdrújulas para usar en algún momento: rústico, clásicos, ejércitos, máscara, antídotos, lágrimas, héroes, témpano, vértigo, escrúpulo, músculo, lámpara, mística, relámpago, empático, bélico, empírico, poético, romántico, látigo, fábrica, político, mediático, brújula, máquinas, náufrago, afónico, pájaro, estática, ánimo, júbilo, impúdico, simbólico, histórico, escéptico.</p><p>Mientras se arman en mi cabeza algunos pares interesantes: pájaro afónico, músculo impúdico, héroe mediático, látigo simbólico, monólogo errático, escucho sonar un cascabel.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/VlXb_iyFD9tZbVCMB_LkmWvu3Dw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/11/brujula.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Sin poder evitarlo, mis mañanas comienzan con café y solitarios. Esta práctica se ha convertido en un ritual ineludible que ordena el caos de mi día.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-03-18T16:15:30+00:00</updated>
                <published>2025-11-27T02:41:40+00:00</published>
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            La huelga estudiantil de 1954
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        <link rel="alternate" href="https://www.sur24.com.ar/noticias/la-huelga-estudiantil-de-1954" type="text/html" title="La huelga estudiantil de 1954" />
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                <![CDATA[Rogelio Alaniz]]>
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        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.sur24.com.ar/noticias/la-huelga-estudiantil-de-1954">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8MMaRCD_j5yxq-kdNEvPyVCX0pY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/emilio_ariel_gibaja.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Todo comenzó el 5 de octubre de 1954. Ese día el Centro de Estudiantes de Ingeniería decidió participar en la ceremonia de entrega de diplomas a los egresados. Por motivos difíciles de entender en la actualidad, el decano prohibió la ceremonia y ordenó a la policía que estuviera dispuesta a reprimir a quienes intentaran desobedecerlo.</p><p>Ni lerdos ni perezosos los estudiantes procedieron a celebrar la ceremonia en el patio de la facultad de Ciencias Exactas. Una multitud de jóvenes se congregó en el lugar esperando lo previsible, es decir la intervención de la “policía peronista”, quienes con la delicadeza que los distinguía repartieron garrotazos a lo lindo.</p><p>Los estudiantes no se quedaron cortos y pronto la batalla campal estuvo instalada. El balance no fue favorable para los muchachos: varios heridos y lesionados y más de cien detenidos. Entre los heridos se destacaron Ángel Bugatto, militante del Partido Socialista, y Juan Carlos Lerman. La paliza no distinguió ni pelos ni marcas.</p><p>Para esa época el movimiento estudiantil estaba integrado por los reformistas, un espacio donde militaban radicales, socialistas, liberales, comunistas y anarquistas; los humanistas de filiación cristiana y seguidores de las enseñanzas de Jacques Maritain y Emanuel Mounnier, y los Independientes de filiación conservadora.</p><p>Ese día, todos recibieron palos y fueron a dar con sus huesos al calabozo. No era fácil unir al movimiento estudiantil, pero la policía peronista se encargó de hacerlo. Los presos fueron trasladados a las cárceles de Devoto y Olmos; las damas, al Correccional de Mujeres y el Buen Pastor. Todos y todas a disposición del Poder Ejecutivo, en virtud del estado de sitio declarado por la dictadura.</p><p>La estudiantina no concluyó en Ingeniería. En pocos días todos los centros de estudiantes de la ciudad de Buenos Aires agremiados en la Fuba se sumaron a la lucha. A la semana el conflicto estaba instalado en La Plata, Santa Fe, Rosario y Tucumán. Actos públicos, mitines callejeros, manifestaciones y tomas de facultades.</p><p>La respuesta del régimen fue más represión y más cárcel. Para mediados de octubre había cerca de ciento cincuenta estudiantes presos en Devoto, alrededor de cien en La Plata, sesenta y siete en Olmos y dieciocho mujeres en el Correccional.</p><p>La policía mientras tanto se dedicaba a allanar casas de estudiantes. Más presos y algunos prófugos. Norberto Rajneri y el presidente de la FUBA, Emilio "Milo" Gibaja, se exilian en Montevideo, luego de atravesar por las peripecias de refugiarse en diversos domicilios y ser trasladados en un auto manejado por dos militantes de Derecho: Roberto Roth y Mariano Grondona.</p><p>La organización estudiantil asume el tono de la clandestinidad. Cada dirigente es responsable de cinco personas que no se conocen entre sí. Son formas celulares aprendidas de la resistencia contra el fascismo en Europa. Los centros de estudiantes funcionan en casas de familia.</p><p>Los dirigentes estudiantiles de Medicina se reunirán en un casco de la estancia de Pereira Iraola. La clase media y la clase alta se solidarizan con los jóvenes que son los únicos dispuestos a salir a la calle y luchar contra la dictadura. El 16 de octubre hay una asamblea masiva en Ciencias Exactas. La policía la dispersa y los estudiantes salen en manifestación por calle Florida. Más palos.</p><p>Entre los contusos, hay algunos personajes que luego serán muy conocidos: Carlos Corach, entonces militante socialista; Guillermo O’Donnell, futuro sociólogo; Ortega Peña, devenido años después en peronista y masacrado por las Tres A, organización creada por la misma persona que en 1954 ordenaba la represión contra los estudiantes.</p><p>También recibe palos en esa memorable jornada el estudiante César Milstein, entonces fogoso militante anarquista, vocación compartida con Eduardo Colombo.</p><p>Entre las mujeres merecen destacarse Amanda Toubes, quien años después será una funcionaria destacada del Centro Editor América Latina y testigo de la quema de un millón y medio de libros de esa editorial ordenada por la dictadura militar de Jorge Rafael Videla.</p><p>Otra de las mujeres detenidas en el Correcional será la entonces militante comunista Norma Kennedy, convertida con el paso de los años en paradigma de la extrema derecha peronista. Los estudiantes presos pasaron una respetable temporada a la sombra. Los destinados a Devoto, en el célebre cuadro quinto de Devoto, fueron liberados en marzo de 1955.</p><p>Durante cuatro o cinco meses fueron la bandera de lucha de toda la oposición al peronismo. Los muchachos presos deciden ponerle al mal tiempo buena cara. Se organizan para estudiar, celebran campeonatos de ajedrez y truco. Los humanistas celebran misas; los socialistas y los comunistas dan clases teóricas de marxismo.</p><p>Los muchachos negocian con los carceleros algunas condiciones de vida. Por ejemplo, logran que les permitan prepararse su propia dieta y les permiten cocinar. “Autonomía universitaria”, calificarán a esta conquista.</p><p>En la calle, las movilizaciones exigiendo su libertad se amplían. El régimen peronista no da el brazo a torcer. Delegaciones de estudiantes de Chile y Uruguay se presentan en Buenos Aires para visitar a los presos, pero el ministro Ángel Borlengui les impide ir a Devoto.</p><p>Interpelado por la prensa, Héctor Cámpora -cuya vocación de alcahuete es ya una profesión- afirma que en la Argentina no hay presos políticos. En la calle, los muchachos pintan carteles, editan volantes y revistas, reclamando por la libertad de los presos.</p><p>Un comando estudiantil dirigido por Mario Dihel irrumpe en las instalaciones de radio Nacional a la hora en que emite su clásico concierto y lanzan una proclama al aire. Perón se pone furioso. “Nenitos de mamá engominados”, los califica muy suelto de cuerpo.</p><p>Alfredo Palacios intenta visitar a los presos. La policía se lo impide, pero ante las interpelaciones del dirigente socialista, las autoridades le permiten conversar con los detenidos. También se hacen presentes en la cárcel los abogados Carlos Sánchez Viamonte y Sebastián Soler. Dirigentes radicales y socialistas intentan llegar a Devoto pero la policía les impide conversar con los presos.</p><p>A principios del mes de marzo de 1955, el periodista del New York Times, Hebert Matthews, llega a la Argentina con el objetivo de entrevistar a los estudiantes presos. El régimen no lo deja. Matthews maniobra, se conecta con familiares, se disfraza de familiar y así logra ingresar a Devoto. Conversa con tres estudiantes y el 29 de marzo de 1955 sale publicado su artículo en el New York Times.</p><p>El título de la nota es más que sugestivo: “Hay 114 estudiantes detenidos por Perón”. Tres años después, Matthews llegará a Cuba, viajará hasta Sierra Maestra y entrevistará en la montaña a los jóvenes guerrilleros que luchan contra la dictadura de Fulgencio Batista. Fidel Castro empieza a ser conocido en el mundo.</p><p>El último estudiante detenido en aquellas jornadas de lucha iniciadas el 5 de octubre de 1954, recuperó la libertad el 31 de marzo del año siguiente. La FUA y la FUBA en la clandestinidad saludaron a los recién liberados y en los comunicados convocan a continuar la lucha contra el régimen autoritario.</p><p>La cárcel permitió fortalecer la unidad contra el peronismo, unidad que no alcanza a disimular las diferencias acerca de los caminos más adecuados para terminar con el peronismo. Algunos hablan con los sacerdotes, otros con los militares; no faltan los que advierten sobre los riesgos que significa comprometer al movimiento estudiantil en asonadas con aliados tan complicados.</p><p>Pero eso ya es otra historia. Como también es historia que hasta el día de la fecha en algún lugar de Buenos Aires sigue funcionando la peña integrada por los participantes de aquellas jornadas de lucha.</p><p>Hace rato que dejaron de ser jóvenes, algunos ya marcharon al silencio, pero todos siguen leales a aquellas horas de solidaridad construidas en el rigor de la cárcel y al calor de la lucha contra el autoritarismo de su tiempo.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8MMaRCD_j5yxq-kdNEvPyVCX0pY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/emilio_ariel_gibaja.webp" class="type:primaryImage" /></figure>La represión desatada en Buenos Aires por el régimen peronista impulsó la solidaridad estudiantil a nivel nacional, generando una resistencia clandestina.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
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                <published>2025-10-24T23:20:05+00:00</published>
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            El avión libertario y la flotilla feliz
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                <![CDATA[Rogelio Alaniz]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/55cipoCFG80sHmcAPIKXwYqzHgw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/espert_1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>I<p>Respeto ambigüedades y la presunción de inocencia, pero admito que el principio de legitimidad política no es una noción sometida al Código Penal. Nadie duda de que Al Capone era el jefe de la mafia en Chicago y el responsable de crímenes que han dado lugar a películas, series y novelas taquilleras, pero para la ley "el buenazo" de Al era un inofensivo y candoroso evasor de impuestos. Con las sutiles, o si prefieren, gruesas diferencias del caso, el ejemplo es extensivo al buenazo de José Luis Espert, primer candidato a diputado nacional por las listas del flamante partido fundado por el mejor presidente del mundo. El argumento del avión contratado al jefe narco, Fred Machado, la explicación acerca de que las diligencias las hizo el partido (La Libertad Avanza) y no él, son ridículos y hasta ofenden nuestra inteligencia. No sé qué pasa con los 200.000 dólares incorporados a la cuenta corriente de Espert, pero tengo años suficientes como para diferenciar las explicaciones de un inocente a la retórica o los silencios de un culpable.</p>II<p>Asediado por sus propios correligionarios, el jueves a la noche Espert intentó aclarar su situación, pero al parecer todo quedó mucho más oscuro. La empresa guatemalteca que contrata sus servicios gracias a una oportuna diligencia de Machado es poco creíble, y la reciente información acerca de que los vuelos en esos avioncitos fueron en realidad más de treinta ponen en evidencia que la relación del narcotraficante con el candidato a diputado es más entrañable de lo que ellos mismos están dispuestos a reconocer. A Espert se le atribuye la consigna digna de Aldo Rico, Mike Hammer o Carlos Ruckauf: "Cárcel o bala". Desde la más virginal inocencia me atrevería a preguntar en caso de que las imputaciones contra Espert se verifiquen qué alternativa exigiría para su persona: "Cárcel o bala". Por lo pronto, Javier Milei banca a su diputado, pero la señora Patricia Bullrich, si bien prefirió ser prudente, advirtió que su flamante partido, en el que aterrizó no hace mucho tiempo, no puede permitirse el lujo de promover candidatos comprometidos con el narcotráfico. Al buen entendedor pocas palabras. No le veo mucho futuro a ese candidato. Y no sé por qué la intuición me dice que Bullrich ya está barajando el nombre del reemplazante.</p>III<p>La situación política de José Luis Espert es cada vez más delicada y, a decir verdad, él mucho no hace para mejorar la gravedad del diagnóstico. Entrevistado por un periodista de reconocida filiación liberal, y que mantiene con él una relación cordial desde hace unos cuantos años, se niega a responder si efectivamente recibió 200.000 dólares del popular Fred Machado. Que Espert me perdone, pero esa no es la respuesta de un inocente que además carga con la responsabilidad de ser el candidato preferido del presidente Milei. Enojarse con Juan Grabois o invocar la condición de víctima de una "opereta", se parece más a una excusa, o a una coartada, que a la respuesta de un político responsable y decente. Lo cierto es que por un motivo o por otro la situación del gobierno ha vuelto a ser incómoda. La inyección de optimismo prodigada desde Estados Unidos está agotando sus efectos y por el momento no se registran en el horizonte señales de esperanza. Y en esta mesa de tute cabrero que suele ser la política criolla, la posibilidad de una carta ganadora parece ser cada vez más remota. Les aseguro que no me alegra escribir estas palabras porque no se me escapa que el peronismo se valdrá de las debilidades y las zozobras de este gobierno para ir por todo, como les gusta decir. Pero la estabilidad de este gobierno lamentablemente no depende de un modesto escriba como yo, sino de su talento para construir poder, sostener la gobernabilidad y gestionar de manera tal que no se cumpla una vez más el maleficio del peronismo acerca de que ellos regresan siempre al poder no porque sean buenos sino porque sus opositores son peores.</p>IV<p>La flotilla de más de cuarenta barcos que desde hace un mes navegó por el mar Mediterráneo en una suerte de crucero de la felicidad, fue detenida por la armada de Israel. Un final previsible, incluyendo su toque algo ridículo. Final previsible para esta variante bizarra de la armada Brancaleone cuyos tripulantes y viajeros imaginaron ser protagonistas de una gesta heroica, previo asegurarse de que en ningún momento sus vidas correrían peligro. El final luce desencantado. Los "milicianos internacionalistas", que fueron detenidos y trasladados a Israel, en 72 horas serán devueltos a sus respectivos países... y colorín colorado este cuento ridículo ha terminado. En fin, Ada Colau Ballano y Greta Thumberg disfrutaron de la publicidad que las hace felices con la seguridad de que si por ventura sufrieran algún inconveniente, una corriente de aire frío por ejemplo, no faltará un soldado de Israel que le extienda una manta como tuvimos ocasión de presenciar. La flotilla en su momento estaba supuestamente protegida por naves de guerras de España, Italia y Grecia, entre otras, naves que se detuvieron en la zona de exclusión como corresponde, porque ir más allá significaba declararle la guerra a Israel, aventura que estos bravos almirantes no estaban dispuestos a correr, entre otras cosas porque hasta el marino más despistado sabía que su misión no iba más allá de la propaganda. Todo consistía en jugar el juego de la farsa, sumarse discretamente a la comparsa y luego regresar a casa felices y cachondos.</p>V<p>De todos modos, Pedro Sánchez, entre otros, deberán dar explicaciones sobre quién autorizó que una nave de guerra zarpe en dirección a la Franja de Gaza donde se está librando una guerra en serio, donde se sufre, se mata y se muere, tragedia que no tiene nada que ver con el circo montado por activistas irresponsables y ridículos, y un presidente que con su oportunismo y desvergüenzas ha enlodado aún más a su gobierno y a los valores de la tradición socialista. De todas estas peripecias vividas en el Mediterráneo con escala en los principales puertos y el jolgorio de pantomimas para todos los gustos, lo único que quedará en claro serán las aventuras eróticas que estos cruceros suelen propiciar mientras se izan banderas palestinas y se entonan bizarras baladas guerreras y antisemitas. Para quienes tuvieron la osadía de compararse con los brigadistas internacionales que fueron a combatir en la guerra civil española, les recuerdo que aquellos hombres, equivocados o no, se jugaban el pellejo. Riesgo que los integrantes de nuestra armada Brancaleone nunca se propusieron correr.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/55cipoCFG80sHmcAPIKXwYqzHgw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/espert_1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>IRespeto ambigüedades y la presunción de inocencia, pero admito que el principio de legitimidad política no es una noción sometida al Código Penal. Na...]]>
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                <updated>2026-03-18T16:15:30+00:00</updated>
                <published>2025-10-04T00:24:16+00:00</published>
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            El Poder Judicial que queremos y el perfil del juez adecuado
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/2IqZut36eeXrkBhm1D3pfKf1dgU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/juez_opinion.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Dr. Eduardo Orio</p><p>En el debate de la reforma constitucional del año 1994, se justificaron las modificaciones atinentes al Poder Judicial de la Nación, en la intención de mejorar la imagen pública de la administración de justicia, deteriorada por el cuestionamiento a la falta de independencia de los jueces y la ineficaz prestación del servicio. Las finalidades indicadas se corresponden a una tendencia que en el mismo sentido se ha verificado en el constitucionalismo comparado, según lo recuerda el jurista Néstor Pedro Sagüés, para quien el Consejo de la Magistratura es un dispositivo que procura resolver "la crisis contemporánea de la legitimidad del Poder Judicial que es triple: de calidad, de imparcialidad y de eficacia".</p><p>Aída Kemelmajer de Carlucci, reconocida jurista argentina. Doctora en Derecho de prolífica trayectoria como autora. Gentileza</p><p>Este autor considera que dicha crisis resulta producto del fracaso de los tradicionales métodos políticos de designación, ascenso y remoción de los magistrados judiciales y de la burocratización de la justicia, apreciando que los fines que impulsaron históricamente el nacimiento de los Consejos tienden robustecer la autonomía de la judicatura. Los artífices de la reforma constitucional de 1994 captaron esa expectativa social y procuraron encauzar la aspiración de la comunidad a la que representaban, encontrando buenas razones, para la creación del Consejo de la Magistratura y del Jurado de Enjuiciamiento.</p><p>Un juez con "personalidad armónica" es aquel que es capaz de utilizar al máximo su propia habilidad para encaminar a los litigantes hacia el logro del fin primordial de su acción: la solución del conflicto. Gentileza</p><p>Enrique Hidalgo nos recuerda que la incorporación del Consejo de la Magistratura en el derecho público argentino comenzó en las provincias. Siendo el primer caso que se recuerda el de la provincia del Chaco en su Constitución sancionada en 1957. Luego, el Consejo fue incorporado, con diversas integraciones y poderes, en muchas provincias. Así, por ejemplo, pueden citarse los casos de Santiago del Estero (1986), San Juan (1986), San Luis (1987), Rio Negro (1988), Tierra de Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sud (1991), Provincia de Buenos Aires (1994), Chubut (1994) y La Pampa (1994).</p><p>Juez idóneo "integralmente". El concepto de "idoneidad integral" contiene cuatro puntos esenciales: "idoneidad ética", "idoneidad técnico-jurídica", "idoneidad físico-psicológica" e "idoneidad gerencial". Gentileza</p><p>La provincia de Santa Fe tampoco se quedó ausente de la ola reformadora de 1994. Se manejó mediante el programa especial de selección determinado por ley. Y veinticinco años después la Convención reformadora incorporó a la Constitución en el capítulo primero del título quinto el Consejo de Selección del Poder Judicial y del Ministerio Público, y en el capítulo segundo el Jurado de Enjuiciamiento, definiéndolo como un órgano de carácter técnico (no político), con una composición equilibrada y con el acierto de haber determinado el número de los miembros cada uno de los estamento.</p>Idoneidad integral<p>Ahora, los jueces y procuradores del Poder Judicial, los fiscales y defensores del Ministerio Público se designan por el Poder Ejecutivo con acuerdo de la Asamblea Legislativa. La designación requiere la intervención previa del Consejo de Selección (artículo 139), quien eleva al Poder Ejecutivo una propuesta vinculante con los candidatos seleccionados (artículo 140 inciso 5). Por definición, los tribunales constituyen un ámbito independiente, sensible y fácil acceso para una rápida y justa resolución de los conflictos que se suscitan, administren con eficacia los recursos públicos puesto a su disposición, y gocen de la confianza de la comunidad en la imparcialidad de sus decisiones.</p><p>Si se acepta que tales deben ser las características de la organización. ¿Cuáles deben ser las de quienes la integran? La Constitución (artículo 139) dice que es función del Consejo de Selección organizar un proceso de selección "orientado a garantizar la idoneidad, técnica, ética y funcional y la acreditación de los conocimientos y las competencias para el desempeño del cargo (…)". Entonces, cabe recordar aquella máxima que dice: "al juez debemos requerir una idoneidad integral".</p><p>Naturalmente, mucho se ha escrito sobre este tema y hacer siquiera una somera revista de esta cuestión es una tarea irrealizable en el breve lapso de una nota periodística. En particular, porque significaría introducirme -nada menos- en un debate cuya fuerte carga axiológica, filosófica, e incluso ideológica, me hace correr el riesgo cierto de frustrar el propósito central y mínimo que me propongo. A una conclusión similar arribó la doctrina y acordó precisar lo que antes he llamado "idoneidad integral" en cuatro puntos esenciales: "idoneidad ética", "idoneidad técnico-jurídica", "idoneidad físico-psicológica" e "idoneidad gerencial".</p><p>La "idoneidad ética" es, sin duda, la condictio sine qua non para ser magistrado. La autoridad de un juez no descansa tanto en la fuerza de que dispone para que se ejecuten sus decisiones, ni en sus conocimientos jurídicos; sino, fundamentalmente, en esa actitud y en esa aptitud que la comunidad le reconoce, pero que también le exige, y, particularmente, en su conciencia cabal de la especial responsabilidad inherente a la función que cumple.</p><p>La "idoneidad técnico-jurídica" no se reduce únicamente al conocimiento -que, desde luego, es imprescindible- del Derecho aplicable. La función primordial del juez es la de resolver conflictos y, al hacerlo, no debería dejar de advertir las múltiples dimensiones, no solo jurídicas, que con frecuencia asumen las causas que llevan a su decisión. Para ser un magistrado idóneo no es suficiente con ser un "jurista", es necesario estar también mentalmente abierto a los aportes de otras disciplinas que se ponen a su disposición en el marco del proceso y que resultan particularmente relevantes en el conocimiento de los hechos.</p><p>Si las normas que regulan el caso se lo permiten, tampoco debería serle ajena una reflexión sobre las consecuencias de sus decisiones, ya que nunca se subrayará suficientemente el rol preventivo de conductas antisociales que adquiere toda sentencia judicial. La "idoneidad físico-psicológica" del juez no justifica -desde luego- ninguna pretensión fundada en capacidades corporales diferentes. Pero, en la Argentina y en el siglo XXI, el ejercicio de la magistratura supone -en primer término- una dedicación extraordinaria que requiere de un vigor físico adecuado a la magnitud de la tarea que se asume. Sin embargo, es muy probable que en este punto exista una conexión indisoluble con su idoneidad psicológica para la función.</p>Personalidad armónica<p>Es muy claro -en segundo lugar- que una personalidad débil, para quien la adopción cotidiana de decisiones de toda índole resulte un esfuerzo insoportable, o no sea capaz de resistir las presiones -no solo, o no en general, políticas- a las que está sujeta la función, sufrirá -tarde o temprano- trastornos de salud de alguna naturaleza. Y, como la experiencia cotidiana lo demuestra, hará uso de licencias recurrentes, con grave perjuicio de la eficaz prestación del servicio de Justicia.</p><p>Pero permítanme que agregue algo más específico sobre la idoneidad psicológica, refiriéndome a la que me parece más claro llamar "psicotécnica", es decir, la adaptación concreta de una persona para el desempeño de la magistratura, con independencia de que sea un abogado o un profesor brillante y de que no padezca de ningún tipo de patología psíquica. Ser juez requiere de una personalidad "armónica", término que prefiero a "equilibrada", ya que este alude a fuerzas encontradas que se destruyen mutuamente.</p><p>Admitan que caracterice a una personalidad armónica como aquella que, asumiendo acabadamente el papel que le adjudica nuestro sistema institucional, se demuestra capaz de utilizar al máximo su propia habilidad para encaminar a los litigantes hacia el logro del fin primordial de su acción: la solución del conflicto.</p><p>Si no se siente sometido por las presiones emocionales -internas o externas- de ningún sentido, sabrá escuchar; encontrar las técnicas más adecuadas de comunicación con las partes y sus letrados; mostrarse sensible ante cada conflicto; y estar siempre atento a la posibilidad de una conciliación de intereses que permita la más rápida y satisfactoria finalización del litigio. Un magistrado con estas aptitudes es el que imaginaron quienes diseñaron al poder judicial como el sostén –no por circunspecto menos irreemplazable- del mantenimiento de la paz social.</p><p>Finalmente, está la "idoneidad gerencial". Si bien existe una tendencia global a intentar escindir la función estrictamente jurisdiccional de un juez de todas las demás que cumple cotidianamente, y que no tienen sino una vinculación instrumental con aquella, el hecho es que -aunque sea deseable- no parece factible una próxima implementación entre nosotros de un sistema organizacional en base a tales principios.</p><p>Por el momento, pues, todos los magistrados resultan ser también líderes del equipo de trabajo que integra el personal de la unidad judicial que tienen a su cargo. De su aptitud para el cumplimiento de este rol, depende en buena medida el juicio público sobre su propia idoneidad como juez, algo en alguna medida injusto ya que en la Facultad de Derecho no se lo capacitó para desempeñarlo.</p>El sistema más idóneo<p>Hecha la anterior aclaración, se sabe que la "idoneidad gerencial" de un juez siempre será una condición relevante; ya que, aun en la eventualidad de que sea finalmente desvinculado de toda responsabilidad burocrática, siempre deberá administrar el trámite de las causas que se asignan a su tribunal. En este sentido, debe estar capacitado para detectar prontamente la complejidad o trascendencia de algunas o el fenómeno de alta litigiosidad que se manifiesta en otras, y adoptar en cada supuesto las medidas más adecuadas para una gestión eficaz.</p><p>La Constitución obliga al Consejo de Selección seleccionar a los postulantes mediante concurso público de antecedentes y oposición. Este sistema de concurso elegido en la reforma es, sin duda alguna, como supo decir Aída Kemelmajer de Carlucci, el más idóneo para seleccionar los candidatos técnicamente más calificados, para cualquier función que requiera un alto grado de profesionalidad. Y, como expresara Eugenio Zaffaroni, si bien no asegura que siempre accedan los mejores, por lo menos excluye con certeza a los peores.</p><p>Es decir que la propuesta remitida por el Consejo de Selección es un acto preparatorio que condiciona la voluntad del Poder Ejecutivo, quien no podrá proponer una persona ajena a esa lista, pero puede discrecionalmente nominar a un candidato de la misma sin seguir rigurosamente el orden de prelación (si lo hubiere) propuesto por el Consejo. Lo que no puede dejar de hacer es de nominar a alguien. El nombramiento debe hacerse con acuerdo de la Asamblea Legislativa, donde se valora la idoneidad del postulante, teniendo ese cuerpo la atribución de rechazar la propuesta, porque la Constitución no se lo prohíbe. Situación que obligaría al Consejo, a declarar desierto el concurso y a proceder a seleccionar nuevos candidatos.</p><p>La doctrina ha dicho, que las características de este acuerdo son: su autonomía e irrevocabilidad. Es autónomo porque corresponde de manera exclusiva a la Asamblea Legislativa. Y es irrevocable puesto que no puede volverse sobre el mismo. A los efectos del acuerdo, se los ha clasificado en uno principal y dos secundarios. El primero es completar la voluntad del Poder Ejecutivo en el nombramiento de los jueces de la Provincia.</p><p>Como consecuencia de ello, surgen dos efectos secundarios que son: a) El título obtenido por el Juez es perfecto y vitalicio mientras dure su buena conducta; b) La evaluación de los antecedentes del candidato que analiza la Asamblea Legislativa impide en el marco del juicio de responsabilidad al análisis de los actos realizados por el candidato antes del nombramiento. De lo contrario, el Jurado de Enjuiciamiento vendría a evaluar razones de oportunidad o conveniencia del nombramiento, que ya la Asamblea Legislativa debería haber tenido en cuenta.</p><p>Es de advertir, que la designación de un magistrado de instancias inferiores a la Corte Suprema de Justicia de la Provincia es un acto complejo al que concurren el Consejo de Selección en la selección y propuesta vinculante, el Poder Legislativo (Asamblea Legislativa) en el acuerdo, y el Poder Ejecutivo en el nombramiento.</p><p>(*) Ex miembro del Consejo de la Magistratura, Poder Judicial de la Nación.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/2IqZut36eeXrkBhm1D3pfKf1dgU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/10/juez_opinion.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por Dr. Eduardo OrioEn el debate de la reforma constitucional del año 1994, se justificaron las modificaciones atinentes al Poder Judicial de la Nació...]]>
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            Trump y Milei: ¿dos amigos?
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Egwjcbq-7OMrfhVPTznK5hn-Qgk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/trump_milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>I<p>Se dice que Javier Milei y sus funcionarios más cercanos festejaron el salvataje promocionado por el gobierno de Donald Trump. Y a primer golpe de vista todos estamos tentados a suponer que esa alegría está justificada, más allá de que algunos de esos aguafiestas que nunca faltan se pregunten si festejan porque Estados Unidos ha reconocido su talento como gobernantes y decidieron darle un cheque en blanco para que salgan del barrial en donde encallaron, o bien si a Estados Unidos no le quedó otra alternativa que asistir al único presidente que declara ser un admirador incondicional de Trump. En la jerga del fútbol se sabe que los hinchas festejan ante dos circunstancias: cuando salen campeones o cuando no se van al descenso. No sé por qué se me ocurre que en este caso los motivos de tanta algarabía no provienen de nuestra condición de campeones sino de ese júbilo resignado de quien sabe que el destino probable era el descenso. Un júbilo, por cierto, acompañado de la tensión que nace de saber que el campeonato no ha terminado y que no está descartado que si en el último año hubo dos salvatajes, en algún mes venidero, con calor o con frío, con noche de luna o mañanas soleadas, el Tío Sam tenga una vez más que meter la mano en el bolsillo para pagar los gastos de nuestro Isidorito Cañones de las pampas.</p>II<p>En circunstancias como estas la memoria a los veteranos suele jugarnos una mala pasada. Escuchaba las ponderaciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos acerca de la economía argentina y su compromiso a asistirnos cuantas veces sea necesario. Las escuchaba con cierto asombro y cierto escepticismo: el asombro que a cualquier pobre le provoca la promesa de un rico y el escepticismo que esas promesas inevitablemente nos sacude. Y fue en ese instante cuando me acordé que otro secretario del Tesoro yanqui, un funcionario designado por el presidente George W. Bush y que respondía al nombre de Paul O'Neill dijo, harto de bancar sin esperanzas a un presidente de cuyo nombre no quiero acordarme, lo siguiente: "Nos resulta inadmisible que los plomeros y carpinteros de nuestro país paguen con sus impuestos para que los argentinos sigan de fiesta". Lo dijo, y respecto de las consecuencias de esas palabras estimo que no es necesario dar demasiados detalles. ¿En qué momento Scott Bessent transformará su sonrisa en mueca y pronunciará palabras parecidas? No tengo respuesta para esa pregunta, pero a título de especulación me atrevo a decir que si el gobierno de los hermanos Milei no hace los deberes como corresponde, con más o menos adjetivos, con algo de cólera o algo de cinismo, las palabras de Paul O'Neill las volveremos a escuchar, porque hasta el padre más cariñoso en un momento dado le dice a su hijo más querido y más tarambana, "hasta aquí llegamos". Y, dicho con el corazón en la mano, pero en voz baja pregunto si ustedes creen que Trump reúne las condiciones ideales de lo que se considera "un buen amigo". No quiero ser prejuicioso, pero aún queda en mis oídos el rumor de un ángel travieso que me dijo con cierto tono festivo pero delicado, como corresponde a un ángel, que ni el propio Trump se creería semejante elogio color rosa, justamente él que se honra de reunir las virtudes físicas y morales de ese yanqui salido de la América profunda que se jacta no de los amigos que gana sino de los amigos que derrota. Ojalá que mis premoniciones no se cumplan y ojalá la memoria me haya jugado una mala pasada y las palabras de Paul O'Neill no fueron como las recuerdo o fueron dichas en un contexto diferente al actual; contexto en el que todos sabemos sin el menor atisbo de duda de que estamos gobernados por "el mejor presidente del mundo" y una hermana tan dulce y tan cariñosa a la que le deseo en su condición de hermana que su destino no sea el de Antígona o el de Cordelia.</p>III<p>Yo por lo pronto recelo de esa manifiesta amistad entre Trump y Milei, como recelo de toda ostentación de afectos que por lo general deben ser discretos, y no ruidosos. Puede que efectivamente Donald y Javier se estimen, se admiren y se quieran, pero desde hace muchos años aprendí que en el campo de la política y de las relaciones internacionales las naciones no elaboran sus estrategias, no se movilizan por afectos, sino por intereses. No sé por qué motivos este sabio principio de realismo político no vale para Estados Unidos y Argentina, para Donald y Javier. Alguna vez Max Weber dijo que si querés salvar tu alma no te dediques a transitar por las avenidas de la política. Se me ocurre que la misma recomendación vale para quienes creen que la política es una manera singular de ejercer el arte fraternal de la amistad. Nunca fue así y no hay razones para que alguna vez lo sea. A los políticos que se les humedece la vista y se les enternece la voz ponderando lo bondadosos que son y cómo aman a sus amigos no les crean. Mienten y además supone que nosotros somos tontos. La amistad, repito, es un don, una virtud privada. Toda ostentación es una farsa, una caricatura o sencillamente una estafa.</p>IV<p>Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural y según efusiones verbales de tiempos no tan lejanos, amigo de Javier Milei, expresó su desencanto porque se enteró por los diarios que la baja de retenciones duró apenas tres días y los principales beneficiarios no fueron los productores sino las cerealeras estilo Cargill, Bunge y Dreyfus, entre otras. Un ministro de Milei respondió diciendo que cuando se toma decisiones de ese tipo no se consulta a sectores privados, por más importante que sean. Impecable. Luego agregó que los únicos en condiciones de reunir siete mil millones de dólares en tres días eran las cerealeras y no el gringo de mi pueblo que desde tiempos inmemoriales ordeña todos los días y siembra en todas las estaciones, llueva o truene. O sea que en aquella planicie inmensa que los argentinos conocemos con el nombre de "campo" hay también ganadores y perdedores, hijos y entenados, guapos y miedosos. El gobierno explica los motivos de su decisión pero la explicación incluye un capítulo a favor de los productores los cuales, según sus palabras, se beneficiarán vendiendo la soja que el viernes cotizaba a 298 y ahora cotiza a 344. No soy experto en "campo" para conocer los detalles y modalidades de un complejo proceso de comercialización, pero algo me dice que los productores no están muy contentos con "el mejor presidente del mundo", aunque su desazón está muy por debajo de las iras de los farmers yanquis que se consideran literalmente traicionados por el bueno de Trump.</p>V<p>Tres chicas de menos de veinte años fueron secuestradas, torturadas y luego despedazadas en lo que se estima es un ajuste de cuentas de alguna banda del narcotráfico. Los hechos ocurrieron en esa tierra de nadie que pareciera ser el Conurbano bonaerense y en particular La Matanza. Un crimen atroz, sanguinario perpetrado por carniceros que además se regodean de su faena, al punto de que filmaron las escenas macabras para que socios, compinches y soldaditos sepan a qué atenerse si por casualidad en algún momento deciden robarle algunos gramos de cocaína al capo. Veremos qué hace la policía. Han descubierto los restos de las víctimas, están detenidos algunos sospechosos, se cree que se sabe el apellido del que dio la orden de muerte, pero en el mejor estilo "bonaerense", a los dos días del crimen la casa donde presuntamente Morena, Lara y Branda fueron asesinadas, y el auto al que las víctimas subieron con destino de muerte, eran visitados por periodistas, vecinos y curiosos como si fuera un parque de paseo. En estos detalles, en los detalles de dejar todo habilitado para que las huellas se borren, pareciera que los amigos de "la bonaerense" no se equivocan nunca. Dejo abierta a la imaginación de los lectores si esos errores los cometen por incompetentes o por cómplices. En todos los casos, tres mujeres jóvenes, y me importa un bledo si a lo que se dedicaban era virtuoso o pecaminoso, fueron asesinadas de una manera salvaje y brutal por la lacra de los narcotraficantes que -como nos enseñan la Colombia de Pablo Escobar o el México del Chapo Guzmán- cuando el Estado se retira y el presidente de la nación considera que Al Capone es un hombre que ejerce el oficio noble de la economía de mercado, ganan posiciones en los barrios gestionados por punteros peronistas. Y desarrollan a partir de allí, en su estilo y con la dulzura que vimos, las virtudes de un singular Estado de Bienestar en clave mafiosa.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Egwjcbq-7OMrfhVPTznK5hn-Qgk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/trump_milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>ISe dice que Javier Milei y sus funcionarios más cercanos festejaron el salvataje promocionado por el gobierno de Donald Trump. Y a primer golpe de vi...]]>
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                <updated>2026-03-18T16:15:30+00:00</updated>
                <published>2025-09-27T02:36:36+00:00</published>
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            De que te quejás, muchacho
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8ElEpECdCUx_kzd6waS7KV_N41k=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/tangoteca.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Jorge Font</p><p>"Nada duele tanto como ver/ Desenrollar el carretel, el hilo de la juventud,/ adiós glicinas, emparrados y malvones/ (…) todo, todo, ya se fue". ¿Y por qué este comienzo para una historia de La Tangoteca? Porque hoy me voy referir al tango "De que te quejás". Simplemente este inicio es para traer a nuestra memoria a su autor, que no era del palo del tango propiamente dicho -por así mencionarlo- pero sí creador de este y otros tantos más. Me estoy refiriendo al multifacético Juan Carlos Mareco (1926-2009), "Pinocho", un símbolo de lo mejor en radio y televisión, equiparado a la calidad y profesionalidad de Antonio Carrizo y Jorge "Cacho" Fontana, con los que se "sacaban chispas".</p><p>Mareco fue artífice de programas televisivos muy populares y uno de ellos fue "La Galera", donde tuvo gran éxito interactuando con el Topo Gigio, popular muñeco creado por Maria Perego en 1959. Yo hablo de tango, por lo tanto, para interiorizarse más -si lo prefiere amigo lector- de "Pinocho" Mareco papá Google sabe mucho más. En realidad me referiré a un tema cuya letra adopta un tono de consejo paternal y fraternal, con una combinación de bronca, cariño y advertencia.</p><p>Es la participación de un "amigo experimentado" que levanta la voz ante un joven mantenido pero…que abre un camino de esperanza. El consejo fuerte… enfrentado a la queja sin razón. El tango invita a desgranar cada estrofa:</p><p>"De que te quejás muchacho/ no entiendo tu rebeldía/ ni esa falta de alegría/ que te hace estar amargao (...)"</p><p>Llamado directo y al grano, similar a un reto categórico. El consejo no parte del odio, sí de la sorpresa que le causa el estado delñ joven y de la incomprensión: ¿Cómo podes quejarte cuando todavía no conociste la dureza de la vida, si pertenecés a la juventud "cómoda", no "sacrificada"?:</p><p>"Mirá si yo de purrete/ hubiese visto un cachito/ de lo que vos cancherito sobrador, dejás pasar (...)"</p><p>"Cancherito", "sobrador". El veterano buscó el impacto y la reacción del joven, comparando su lucha de chico para lograr lo que quería, contra la tranquilidad del que lo tiene todo y sin embargo redobla la apuesta con su queja interminable. Es el resentimiento sano del que sufrió y no entiende el desdén del que lo tiene todo.</p><p>"Cuando pienso que mis viejos/ me dieron lo que pudieron/ Y yo me largué a la lucha/ con toda el alma, mirá/ cierro los puños, la pucha/ Y me dan ganas de gritarte,/ por ellos, por vos, por algo/ Qué haces que no laburás"</p><p>El tono sigue subiendo y aparece el recuerdo de los padres, de la herencia de dignidad y por sobre todo del esfuerzo. El consejero se escuda en el orgullo de haberla peleado, pero al mismo tiempo le da bronca ver que el joven desprecia su legado y no hace nada para mejorar. Hay que "laburar", nada más y nada menos, hay que "romperse el lomo".</p><p>"Si vieras que contenta/ se pone el alma cuando uno/ sabe que es útil al cielo/ asimismo a los demás/ Sonreí que eso no asusta/ bordá un canto a tu pañuelo/ Y si igual nada te gusta/ entonces sí, te entregás"</p><p>Una bocanada de aire por un lado, ya que no es solo reproche, es un consejo positivo: la vida vale cuando se vive en función de los otros, cuando se comparte. Pero por otro lado también un ultimátum durísimo: si ni el trabajo, ni la sonrisa, ni la compañía te alcanzan, entonces… la vida no tiene sentido, por lo que la idea suavizada del consejero es "ríndete", para no terminar con una medida categórica y empujado tácitamente a una tragedia explícita:</p><p>"De que te quejás muchacho/ Contra quien van tus aullidos/ es que en casa no ha podido prestarte el auto papá/ Otra vez no has comprendido/ tus derechos de atrevido/ y no te ha puesto los mangos que pone siempre mamá"</p><p>El señor maduro persiste y ataca todos los frentes del muchacho. No se desprende del tono irónico y mordaz, lo ridiculiza, lo trata de caprichoso y termina acertándole un verdadero cachetazo de realidad. No pretende sacarlo de su eje, su objetivo solo apunta a construirlo como persona:</p><p>"Está bien, quédate piola/ Dejá que yuguen los giles/ Pero cuidao que la bola un día puede parar/ Y al sentir tu vida sola/ sin un sentimiento humano/ A quien llamarás hermano/ en este triste final".</p><p>El temple del "viejo" pudo más que el orgullo del "pibito caprichoso" y con sensatez le aplica la ultima estocada a través de una advertencia clara significándole que la suerte y la protección de sus padres y el dinero fácil, todo se termina y que cuando esa rueda se detenga solo será dueño absoluto de lo que construiste (o sea nada). La soledad te golpeará con más fuerza que nunca, tu soberbia se esconderá detrás del miedo y de la pobreza y estarás tan ciego que en este camino recorrido abundarán las penumbras y te preguntarás: ¿Dónde están mis afectos?</p><p>Este tango se mueve entre bronca, ironía, consejo y ternura. Es la voz de la experiencia en el ambiente del arrabal que pretende recuperar a un joven por más duro que sea el consejo. "De que te quejás" es un espejo de generaciones. La voz del "viejo", no busca humillar, sino rescatar. Le habla un hombre curtido por la vida con un aliado que fue el hambre, que con su lucha generó valor, el valor para hablarle al joven que la vida le regaló todo, lo premió en grande y que sin embargo, se queja por lo que no tiene…o por el solo hecho de quejarse.</p><p>En este tango no hay destino de queja. Sonreír, compartir y ser útil de por si, es un verdadero lujo y aunque resulte muy crudo, la pobreza no se mide por lo material, sino por la soledad del alma al no saber agradecer, ni querer. El señor maduro grabó a fuego la enseñanza más simple y dura a la vez: "La vida se ennoblece cuando deja de girar en torno a uno mismo y empieza a tejerse con los demás".</p><p>Hasta la próxima.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8ElEpECdCUx_kzd6waS7KV_N41k=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/tangoteca.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Jorge Font"Nada duele tanto como ver/ Desenrollar el carretel, el hilo de la juventud,/ adiós glicinas, emparrados y malvones/ (…) todo, todo, ya se f...]]>
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                <updated>2026-03-18T16:15:30+00:00</updated>
                <published>2025-09-13T01:50:04+00:00</published>
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            ¿Qué nos pasó a los argentinos?
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                <![CDATA[Rogelio Alaniz]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Gqw6sJ0dRe-qV4FXMa3BS74yyYY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/milei_opinion.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>I<p>La campaña electoral nos facilita a los argentinos disfrutar de un curso acelerado de geografía urbana en el corazón de lo que se conoce como Conurbano bonaerense. En la ocasión, recordamos la existencia del partido de Moreno, la localidad de Trujui y el Club Villa Ángela, levantado no muy lejos de la ruta Nº 23 en un escenario de calles de tierra devenida en lodazales por las recientes lluvias, además de baldíos, zanjones, pantanos y todas las bellezas silvestres que distinguen esas regiones gobernadas por el.peronismo desde tiempos inmemoriales. A ese territorio, que mi memoria personal recuerda porque allí fue asesinado hace unos veinte años Axel Blumberg y periódicamente se registran balaceras bizarras por la disputa del botín de la droga, llegaron los hermanitos Javier y Karina Milei a celebrar el cierre de la campaña electoral de los comicios previstos para este domingo. En un gesto de sinceridad o, según se mire, de impotencia política, el gobernador Axel Kicillof sugirió que no estaba en condiciones de garantizar la seguridad del acto en ese antro, algo así como admitir que en la provincia que su fuerza política gobierna hay zonas que pueden llegar a ser tierra de nadie. No obstante ello, el acto se realizó sin percances dignos de tener en cuenta, con una asistencia de público que estuvo por debajo de las expectativas de los dirigentes de La Libertad Avanza.</p>II<p>Un Milei iracundo se hizo presente en la reunión acompañado de su hermana y los principales dirigentes de la campaña, todos engalanados con sus trepidantes buzos violetas. El discurso del presidente reiteró sus dulzuras retóricas acerca de aplastar al kirchnerismo, euforia que no le impidió admitir que el balance de fuerzas electorales da algo así como un "empate técnico" cuyas modalidades a favor de uno u otro dependerá de la mayor o menor asistencia de votantes. La arenga del presidente abundó en acusaciones a sus rivales, entre las que se destacaron el reproche porque se metieron con su querida hermanita, reproche que no abundó en mayores consideraciones acerca de las responsabilidades que le imputan. Una pena, realmente, porque a la mayoría de los observadores nos hubiera interesado conocer mayores detalles acerca de las peripecias de la dulce Karina ya que, a decir verdad, la que se metió con ella fue el insigne Diego Spagnuolo, en algún momento abogado del presidente y uno de sus distinguidos interlocutores en las enigmáticas sesiones operísticas en la residencia de Olivos. Milei reiteró una vez más que el kirchnerismo es el responsable, entre otras bondades, del asesinato del fiscal Alberto Nisman, y embriagado por su retórica bizarra dijo sin vacilaciones que en su reciente excursión campestre a Lomas de Zamora fue víctima de un magnicidio a través de una piedra lanzada con el objetivo de mandarlo a mejor vida, toda una desmesura verbal no muy diferente a la que prodigan los K para referirse al episodio perpetrado por los míticos Copitos contra su Jefa, que reposa en su forzada residencia de San José 1111. La cita festiva en el club Villa Ángela de Moreno concluyó sin pena ni gloria, y con la movilización de dispositivos de seguridad que, para la mirada aviesa de algunos observadores, habilitó a decir que durante esas dos o tres horas en esa encrucijada maleva y compadre del Conurbano se movilizaron más policías y personal de seguridad que platea política.</p>III<p>Si una predicción fuera posible para los comicios bonaerenses del domingo sería la que anuncia que los hermanos Milei no van a arrasar -ese verbo que usa el presidente con demasiada frecuencia- pero tampoco serán arrasados. Algo así como un empate donde los protagonistas no lograrán satisfacer sus aspiraciones de máxima. Creo que ambos lo saben. En esa merienda de negros que Milei celebró en Moreno admitió que están parejos. Si este caballero tan amigo de las desmesuras dice que están cabeza a cabeza hay que creerle; por una vez hay que creerle. El peronismo por su parte se está recuperando de pasadas derrotas. Juega una carta brava en la provincia que representa y simboliza su poder político. Quiere ganar y además no disimula sus aspiraciones. Lo dicen sus principales dirigentes: juicio político al presidente. A no llamarse a engaño porque el que avisa no es traidor. Y esta vez el peronismo no complota en las sombras, dice lo que pretende y lo dice sin disimulos. A decir verdad, nada nuevo. La historia del peronismo en estos temas ha sido de una transparencia conmovedora: siempre han exigido las destituciones de los gobiernos que no son de su signo. Lo hicieron con Arturo Frondizi y Arutro Illia. Pero también lo hicieron con Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri. Ahora pretenden hacerlo con Milei, con el detalle que nunca lo han hecho con tanto desparpajo.</p>IV<p>No sé qué nos pasó a los argentinos para que el destino nos haya colocado en la encrucijada histórica de elegir entre lo que representa el senador formoseño José Mayans y lo que representan los hermanitos Milei. Esperemos que los historiadores del futuro encuentren alguna explicación. Mientras tanto, a nosotros no nos queda otra alternativa que chapalear en el barro de la historia y preguntarnos en voz baja por qué nos resulta tan difícil una solución política equilibrada. En todas las circunstancias, y en nombre del equilibrio político, un ciudadano que dice respetar las leyes debe esforzarse por respetar los períodos institucionales y hacer lo posible, y si es necesario lo imposible, para que un presidente concluya su mandato. En esta columna no hemos omitido críticas al gobierno de Milei, pero es necesario aprender a distinguir las diferencias entre la crítica y la pretensión destituyente del populismo. Sea cual fuere el resultado de las elecciones de septiembre y octubre, el presidente debe concluir su mandato y si hay propuestas superadoras que los argentinos podamos elegirlas en 2027; adelantando desde ya que aquello que encarna Mayans y Cristina está muy lejos de ser la propuesta superadora que la Argentina necesita.</p>V<p>Retornando a los lodazales del tiempo presente, no creo forzar la retórica si digo que el señor conocido como Gordo Dan es un canalla político en el sentido más sucio de la palabra. Canallas hubo y hay siempre, pero lo que al Gordo Dan le otorga singularidad exclusiva es su cercanía íntima con las máximas autoridades del gobierno, la que se expresa en el lenguaje, en esa morbosa impiedad que distingue al mileísmo y que constituye su marca registrada. Digno y justo Guillermo Francos repudiando ese chancro verbal, pero me temo que a la hora de verificar la autenticidad de las posiciones, el Gordo Dan es quien mejor representa la intimidad del pensamiento libertario. Presten atención a los arrebatos verbales de Milei en el acto celebrado en Moreno, para admitir que esa gestualidad, esa verba inflamada de resentimiento, crueldad y regocijo en la crueldad posee un copyright bien ganado.</p>VI<p>El senador José Mayans es un paradigma de este peronismo con vocación destituyente. Y, como tal, reúne las condiciones personales y políticas para representarlo. El jueves pasado habló después de la victoria y no dejó dudas de sus intenciones. El caballero que promete llevarse puesto al presidente es el operador, el confidente y el matón de Gildo Insfrán. Peronista a tiempo completo, su presencia es una desmentida a quienes intentan establecer diferencias entre los K y el peronismo. Mayans es las dos cosas y supone con convicción que el apostolado K y la fórmula Insfrán constituyen la versión más genuina, la más auténtica del peronismo. Mayans en otros tiempos hubiera sido calificado como un peronista de derecha clásico, que en los años de Héctor Cámpora e Isabel Perón se habría dedicado a cazar Montoneros o a proponer "fumigarlos como ratas", como dijo con su ternura habitual el propio General. Pero, caída del muro mediante, menemismo mediante y fin de las ideologías mediante, Mayans descubre que en realidad, en las cosas que importan, sus diferencias con los kirchneristas son mínimas; percepción que a los kirchneristas también los sensibiliza. El "marciano marxista", como lo califica Milei, es decir, el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, dice más o menos lo mismo que Mayans. Omite algunos adjetivos, no es tan preciso en su reclamo pero está claro que integra la barra de los que desean que el presidente no concluya su mandato.</p>]]>
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                <published>2025-09-06T02:46:19+00:00</published>
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            Otra vez los periodistas son los enemigos
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/e2lmPQrpvUCaVtEmXzifqLYXmTs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/periodistas.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>I<p>A Javier Milei le pertenece el hallazgo verbal de la palabra "arrasar" para referirse a sus moderadas victorias electorales, las pasadas y las futuras. Lo sucedido en los comicios de Corrientes parece verificar el hallazgo de ese recurso retórico, aunque en la ocasión quien arrasó en este territorio fue la UCR, y quien fue arrasado en toda la línea fue el candidato de La Libertad Avanza. Si a este escarmiento electoral sumamos el de Santa Fe y los que se insinúan con consistencia en otras provincias estaríamos autorizados a admitir que la irrupción arrasadora de Milei en la política nacional, la creación de una nueva etapa histórica civilizatoria en Argentina, es más el producto de las fantasías afiebradas de los libertarios o, en el mejor de los casos, un dato de coyuntura sujeto a los vaivenes a veces impiadosos de la política. Pareciera ser que esa ciega y frenética fe de cruzados que domina a los hermanos Milei los conduce a cometer ciertas torpezas políticas groseras, que los colocan en situaciones humillantes desde el punto de vista de la contabilidad política. La UCR de Corrientes fue en estos dos años un aliado leal del mileísmo, pero como ya se pudo apreciar en Buenos Aires, ciudad y provincia, los hermanos Milei conciben a la lealtad como sinónimo de humillación, de sometimiento. Y esa convicción la dulce Karina la aplica con pasión de fanática despiadada, incluso a contramano de los datos duros que le presenta la realidad política. A un radicalismo poderoso como es el de Corrientes, arraigado en las tradiciones locales de la provincia, un radicalismo con vocación de poder y confiado en su fuerza, Karina pretendió someterlo con condiciones humillantes y disparatadas. Fiel a esa consigna, fundada por Cristina, "Vamos por todo", exigió para su candidato desconocido la candidatura a gobernador, las cabezas de los cargos legislativos y, como para verificar su disposición a cometer todos los abusos posibles, reclamó que la sigla radical desaparezca de las boletas partidarias y que los candidatos del partido de Leandro N. Alem, Hipólito Yrigoyen y Raúl Alfonsín se vistan con buzos violetas. Por supuesto, los radicales los mandaron bien a la mierda, les recordaron que en Corrientes son apenas una minoría inestable y que si alguna duda tienen al respecto que se den el gusto, se presenten solos, agiten al viento los rostros mesiánicos de Javier y Karina, y esperen sentados el veredicto de las urnas. Un veredicto que -dicho sea de paso- se conoció a la media hora de iniciado el escrutinio, cuando los votos para Juan Pablo Valdés eran aluvionales mientras que el candidato de La Libertad Avanza no llegaba a los dos dígitos y era superado por más de cuarenta puntos, en elecciones que está vez contaron con la participación de más del setenta por ciento del padrón.</p>II<p>En 1813, en una acreditada asamblea de un país que pretendía ser nación, se declaró la libertad de prensa, la libertad de expresión y se condenó toda censura previa. Ese dato histórico que se publicitó durante décadas desde libros académicos hasta el Billiken, pareciera que el gobierno de los hermanitos Milei, la señora Patricia Bullrich y algunos otros espadachines del agobiado oficialismo parecen ignorar. Se supone que cuando la oposición acusa de una falta lo más sencillo es responder con la verdad, siempre y cuando, claro está, se sea inocente o, por lo menos, pueda demostarse que la acusación es insostenible o poco veraz. Sin embargo el gobierno, en el mejor de los casos, ha respondido con la confusión cuando no la ambigüedad o lisa y llanamente con decisiones que bordean la conducta autoritaria. Como para dar lugar a las peores prevenciones el gobierno alienta para perpetrar estas hazañas a favor de la censura a un juez cuyos antecedentes más destacados son alrededor de seis causas abiertoas por abuso sexual. "Dime con quién te juntas y te diré quién eres", es una frase que pertenece a la refranería más añeja pero no por ello deja de aportar cierta sabiduría.</p>III<p>Si nos tomáramos a pecho las declaraciones de los halcones libertarios en materia de libertad de expresión deberíamos admitir que, por ejemplo, el caso Watergate en Estado Unidos jamás hubiera tenido lugar; nunca habrían sido posible las denuncias contra Alberto Fujimori en Perú y, por supuesto, ni soñar que en Italia habría existido algo parecido al "Mani pulite". Imposible pensar en una sociedad abierta, en una república democrática sin libertad de prensa, esto es decir sin medios de comunicación controlando al poder. Así se explica que la fantasía lúdica de todo dictador es un país sin periodistas, un país sin periodistas que informen e investiguen. "Perversas campañas de prensa"; "émulos de Goebbles que mienten para que algo quede". Palabras, justificaciones, coartadas, cuando no, mentiras desvergonzadas. Joseph Goebbels​​ mentía desde los medios, pero mentía desde un Estado donde la única opinión, la única voz era la del Fhürer. La mejor manera de conocer los niveles de libertad de un país al que recién llegás es preguntar u observar si hay diarios, programas de radio y televisión e incluso redes en los que se critique al gobierno de turno. Ese paisaje no existe en Cuba, no existe en Nicaragua, no existe en Corea del Norte, no existe en China,... no existe en ninguna dictadura. Por fortuna Argentina está muy lejos de esos páramos, pero cuando de libertad de expresión se trata es necesario saber que esos valores se los defiende siempre porque siempre están amenazados.</p>IV<p>Estuvieron amenazados durante los años de Néstor y Cristina Kirchner. No hay antecedentes de violencia real y simbólica contra la libertad de prensa que se equiparen a la convocatoria desde el poder a escupir rostros de periodistas en la plaza pública. Y como para perfeccionar lo perverso sumaron a la emisión de escupitajos a los chicos. Vaya hazaña aquella. ¿Es necesario recordar que el hábito de valerse de niños para cometer acciones de violencia política es propia de los regímenes totalitarios? El kirchnerismo ordenando escupir a periodistas; Milei reprochando a sus seguidores que aún "no odian demasiado" a los periodistas. ¿Pueden distinguir las diferencias? Esos amoríos secretos entre los populismos de derecha e izquierda, esa vocación por fundar hegemonías, ese pánico por la información que amenaza con exhibirlos desnudos con sus lacras. Los hermanitos Milei deben saberlo: si Cristina está presa es porque en primer lugar hubo un periodismo valiente y lúcido que investigó el saqueo perpetrado por la cleptocracia populista. Son esos periodistas que el actual gobierno acusa de ensobrados y odia los que hoy están ventilando sus chanchullos preguntando lo obvio: por qué, cuándo, cómo, dónde.</p>V<p>Al margen de sus errores habituales en materia económica y política, el gobierno nacional ahora parece empecinado en convencernos de que sus más distinguidos funcionarios ostentan una torpeza en sus procedimientos cuya gravedad a veces orilla en lo trágico, a veces en lo ridículo y en todos los casos parecen disposiciones dictadas por sus enemigos más recalcitrantes, como que el letrista de los argumentos del gobierno es su enemigo más enconado. La temperatura económica la midió con pulso firme o trazos gruesos el señor Domingo Cavallo, otrora admirado por el presidente. El ministro de los tiempos de Carlos Menem sintéticamente les dice: "Hagan algo por favor porque las señales de deterioro del barco son alarmantes". Mientras tanto, Karina y Patricia se dedican a inventar teorías conspirativas disparatadas y reclamar medidas cautelares que afectan la libertad de expresión con una torpeza digna de los tiempos en los que la jueza María Romilda Servini de Cubría pretendía censurar, nada más y nada menos, a nuestro humorista más talentoso y distinguido. Bullrich, justamente, parece haber retrocedido a esa suerte de idiotismo verbal que la dominó en los tiempos de la campaña electoral de 2023, cuando pretendió ser presidenta y era incapaz de organizar una frase más o menos coherente. Ahora farfulla acerca de una conspiración montada por ex espías rusos en connivencia con el régimen de Nicolás Maduro. El pasaje del ridículo al delirio o del miedo al temblor.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/e2lmPQrpvUCaVtEmXzifqLYXmTs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/09/periodistas.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>IA Javier Milei le pertenece el hallazgo verbal de la palabra "arrasar" para referirse a sus moderadas victorias electorales, las pasadas y las futura...]]>
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                <published>2025-09-03T23:59:26+00:00</published>
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            Spagnuolo, ese singular amigo de Milei
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                <![CDATA[Rogelio Alaniz]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/SWKYdZ_qu1f0aN5T3IjW3S64eQk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/08/spagnuolo_2.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>I<p>Diego Spagnuolo ha logrado instalarse en el centro de la atención pública. Si se lo propuso o no, no lo sé, pero en estos días el hombre dispone de una ruidosa y bien ganada fama gracias a las virtudes de unos audios de misterioso origen. En menos de dos semanas el caballero alteró el ritmo de una campaña electoral bastante pobre y que no necesita de escándalos especiales para alterarse. En la ocasión, Spagnuolo, la voz de Spagnuolo para ser más preciso, puso en jaque al gobierno nacional y, como alguna vez dijera un veterano de la política, arrojó a los perros el honor de Karina Milei, revolcón que no sabemos como concluirá, pero que contamina con barro y estiércol la propia investidura de su querido hermano Javier, es decir, el presidente. Cuando se levantan estos temporales, los periodistas solemos ser arrastrados contra nuestra voluntad por las imprevistas novedades, por los escándalos políticos que los acompañan, por las declaraciones intempestivas de dirigentes de un lado o del otro y, muy en particular, por las riñas internas que sacuden a un oficialismo que en el escándalo que nos ocupa fue desbordado por la celeridad de los acontecimientos.</p>II<p>Un aura de misterio acompañó a Spagnuolo. Se conocía su voz pero se sabía poco y nada de él; mucho menos de los motivos que condujeron a un funcionario a denunciar a sus jefes políticos. En el campamento mileísta hay razones para suponer que el peligro que representa Spagnuolo no proviene de lo que dijo, sino de lo que todavía no dijo. En ocasiones como estas, la política degrada en chismografía con tono de farándula, rumores alarmantes típicos del sensacionalismo, chismes de alcoba y hasta intervenciones de oscuras fuerzas del más allá, oscuridades que, supongo, solo alguna tarotista experimentada podría llegar a disipar. Se dijo que los audios eran falsos, que se trataba de una infame operación electoral kirchnerista, que detrás de tanta infamia estaban personajes tan antagónicos como Villarruel, Caputo y Pagano, los jefes de algunos laboratorios y el propio Macri. En la línea de responsabilidades se sumaban maridos y esposas, amantes clandestinos y como no podía estar ausente en estos fandangos el mismísimo Jaime Stiuso. Un batifondo que moviliza a políticos, funcionarios, periodistas, operadores profesionales, especuladores, pero no sé, no estoy del todo seguro si en todos los casos estos fandangos sacuden a toda la sociedad. Puede que con todos estos entremeses la política se haya degradado, con el añadido de que en estos grotescos, a los que los argentimnos estamos demasiado acostumbrados, se trepan al escenario como flamantes invitados los que dijeron que lavarían los pecados de la casta con el agua bendita de la causa libertaria. Puede que hayamos retrocedido unos pasos más en materia de credibilidad, retrocesos que apenas compensa el consuelo de saber que en esta Argentina bendecida por los dioses, no nos aburrimos nunca</p>III<p>Dos semanas después de los benditos audios que se siguen reiterando como un culebrón tropical, disponemos de algunas certezas. Algunas, repito, no demasiadas. Spagnuolo existe, es abogado y hasta no hace mucho era el abogado preferido del presidente. No hay motivos para suponer que el hombre conozca algo de remedios y de laboratorios, o de todo ese mejunje de intereses y tramas que suelen acompañar a estos negocios. Tampoco hay noticias de que alguna vez haya derramado una lágrima por las desgracias de los discapacitados, por el contrario, uno de sus objetivos en la ANDIS era retirarle el beneficio de una pensión a medio millón de titulares de estos beneficios, una decisión que tal vez sea razonable si se hace bien, mérito que en el caso de Spagnuolo deja mucho que desear, al punto que la única proeza sensible en la materia fue haber intimidado con retórica leguleya y lógica libertaria a un chico autista. Puede que la realidad sea contradictoria, pero en cierto momento su despliegue es inteligible hasta lo obvio. Spagnuolo, claro está, es una genuina creación de Milei. Su abogado, su amigo, su compañero de parrandas operísticas en Olivos y, si le vamos a creer a los audios, uno de sus operadores preferidos.</p>IV<p>A veces el estrépito de las noticias nos hace perder de vista lo importante. En el caso de Spagnuolo, interesa saber que su tarea, y la de un par de colaboradores, era negociar con los laboratorios, cobrar el porcentaje de una coima que luego recibía la dulce Karina. ¿Verdad o mentira? La justicia tendrá la última palabra, pero para no pecar de "juridicista" o de lavarme las manos invocando la majestad del derecho, corresponde decir que el gobierno no reaccionó como inocente. Por el contrario, abundaron los silencios estruendosos, las teorías conspirativas más ridículas, incluidos algunos sainetes protagonizados por damas de La Libertad Avanza que se lucen con su ingenio y talento en el Congreso. Digamos que la respuesta del gobierno al imprevisto escándalo dejó mucho que desear. Sigue dejando mucho que desear. Para simpatizantes de La Libertad Avanza no hay dudas de que se trata de una maniobra canallesca de los kukas. Se ha puesto de ejemplo el caso del dirigente radical Daniel Olivera, infamado en 2005 por una denuncia acerca de su fortuna personal que luego se verificó como falsa; tan falsa que hasta el propio denunciante pidió disculpas, aunque el daño ya estaba hecho porque la inocencia del dirigente radical recién pudo demostrarse después de las elecciones, cálculo que al olfato infalible del Alberto Fernández de entonces no se le debe haber escapado. No creo que el caso Spagnuolo se parezca a aquel lamentable y lastimoso episodio. Es más, estimo que la comparación es una afrenta a la memoria de Olivera. Lo siento por las seguidoras de Milei, pero este escándalo me recuerda más a los episodios ocurridos en tiempos de Néstor y Cristina Kirchner, con sus comisiones y sus bolsos, con sus intrigas y traiciones. O, para ser más certero, a la saga de corruptelas de los tiempos de Carlos Menem, una asociación tan verosímil que hasta el apellido Menem es uno de los protagonistas centrales del escándalo.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/SWKYdZ_qu1f0aN5T3IjW3S64eQk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/08/spagnuolo_2.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>IDiego Spagnuolo ha logrado instalarse en el centro de la atención pública. Si se lo propuso o no, no lo sé, pero en estos días el hombre dispone de u...]]>
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                <updated>2025-08-30T01:39:52+00:00</updated>
                <published>2025-08-30T01:35:51+00:00</published>
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            El garantismo judicial en el banquillo de los acusados
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/GhrUPCuvKSwHQHjKBx2MraPicUI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/08/zaffaroni.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Ignacio Nieto Guil</p><p>Recientemente se inició el Jury de Enjuiciamiento contra un juez mendocino por mal desempeño en el cargo, tras liberar a tres delincuentes antes del cumplimiento de la condena, que cometieron graves delitos en la provincia andina. En San Luis, la cuestión no es ajena, ya que los jueces están guiados por los mismos principios doctrinales que el magistrado de Mendoza. Un juez de impugnaciones de la segunda y tercera circunscripción -con asiento en Villa Mercedes- salió en defensa del funcionario judicial, hoy sentado en el banquillo de los acusados, y replicó la publicación de Revista Pensamiento Penal que sostiene la inocencia del juez, cargado de falacias jurídicas.</p><p>Similar a la conducta del juez cuestionado, los magistrados de San Luis defienden la "puerta giratoria". Reticentes a la aplicación de la "Ley de Reiterancia", dilataciones procesales injustificadas, allanamientos tardíos, hace a una injusticia ineficiente, burocrática y ajena a las necesidades de las personas y los tiempos actuales. Ninguna política en seguridad resultará eficaz sin el correcto actuar de la justicia. Algunos ejemplos que muestran esta realidad fueron el caso del fiscal Fernando "Chulo" Rodríguez en Villa Mercedes o la del camarista civil en Juana Koslay: ambos alcoholizados al volante, provocaron accidentes con graves daños materiales.</p><p>La presunta asociación ilícita que se apropiaba de inmuebles que tiene como protagonista al abogado Juan Cruz Domínguez, pareja de la actual presidenta de la Cámara Civil de Villa Mercedes, Nazarena Chada, que es, además, hermana de Cecilia Chada, reciente ex ministra del Superior Tribunal. Por estos días, la fiscal de Villa Mercedes, Daniela Cristina Torres, fue imputada provisoriamente como autora de dos hechos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso real con dos hechos de desobediencia a una orden judicial. Esto son algunos escándalos que sacuden al Poder Judicial de San Luis, conducido por un Superior Tribunal altamente politizado.</p><p>En Mendoza, el juez de Ejecución Penal (hoy titular del Juzgado Penal Colegiado N°1), Sebastián Sarmiento, enfrenta a un Jury de Enjuiciamiento por mal desempeño en sus funciones como magistrado. La denuncia la radicó el diputado provincial Franco Ambrosini junto a la hija de una de las víctimas, al cuestionar el accionar del juez, quien le otorgó libertad condicional al delincuente condenado, Roberto Rolando Pereyra Cruz, con graves antecedentes en su haber, entre ellos, un homicidio en ocasión de robo y amenazas agravadas. Tras salir de la cárcel asesinó al ex policía Héctor Pelayes en su domicilio en ocasión de robo, en presencia de su nieto.</p><p>La condena que lo depositó en la cárcel por homicidio fue de apenas 11 años, gracias a que fue sentenciado en un juicio abreviado. La pena prevista por la gravedad del delito podría haber oscilado entre 10 y 25 años. No solo se lo cuestiona por el homicidio del ex policía. Otra víctima del mal accionar del juez, fue un hombre de 59 años, llamado Héctor Quiroga, quien murió en 2019 cuando delincuentes, entre ellos uno liberado por el juez Sarmiento, ingresaron al domicilio de la víctima en la localidad de Maipú, Mendoza.</p><p>El tercer caso involucró a una nena de tan solo 12 años, abusada en reiteradas ocasiones con acceso carnal, gracias a que otro delincuente, condenado con pena de reclusión perpetua, fue beneficiado con la recurrente libertad condicional que otorga el juez mendocino. Por si fuera poco, frenó una decisión del gobierno mendocino para secuestrar teléfonos móviles en las penitenciarías mendocinas. Revista Pensamiento Penal -capítulo Mendoza- salió en defensa del juez cuestionado, expresando su "profundo rechazo al proceso de Jury de Enjuiciamiento", pues el pedido "no responde a un incumplimiento de sus deberes, sino al malestar político frente a decisiones adoptadas con plena legalidad", dice el comunicado. Sostiene que las resoluciones fueron dictadas con estricto apego legal y constitucional, afectándose la independencia judicial.</p><p>El jury en la provincia de Mendoza se encuentra regulado en el artículo 164 de la Constitución de Mendoza (data de 1916) y en la Ley 4970. Perece ser que la revista garantista, con fomento a las ideas del polémico ex magistrado Eugenio Zaffaroni, obvia las leyes que pueden remover a los jueces en el incumplimiento de sus deberes, dentro del mismo marco constitucional y legal que alega para defender al juez sindicado. Es la garantía que tenemos los ciudadanos, para que los jueces sean garantes de nuestros derechos.</p><p>Pero cuando esto no sucede, deben responder ante un jurado de enjuiciamiento, compuesto por actores de diversos ámbitos: poder judicial y legislativo, y abogados del foro local (en el caso de San Luis), asegurando un sistema mixto en la composición del jurado, que le permite imparcialidad. El "sentido común" indica que el juez Sarmiento con sus decisiones provocó la muerte de dos personas y la violación a una nena de solo 12 años, por permitirles a estos delincuentes salir de la cárcel antes de tiempo.</p><p>La revista dedicada al pensamiento penal, sesgada en su ideología garantista, pero refugiada en el formalismo academicista y legal, falla en su "adecuación a la realidad" (Adaequatio rei et intellectus). Se aíslan en un mundo jurídico abstracto y sistémico. En otras palabras, carecen de realismo, no poseen sentido común, las que tienen personas de a pie o la que posee el "Hombre Común" (en términos del gran escritor inglés G. K. Chesterton), ya sea por su ideologismo o por su tecnicismo legal (cuando es conveniente uno u otro argumento).</p><p>Aíslan el derecho, pretendiendo hacer una "teoría pura" al estilo kelseniano, usando atajos normativos para legitimar decisiones equivocadas, sin coherencia. En las primeras páginas de la famosa "Teoría pura del derecho", Hans Kelsen, sostiene: "La teoría pura constituye una teoría sobre el derecho positivo (…) Al caracterizarse como una doctrina 'pura' con respecto del derecho, lo hace porque quiere obtener solamente un conocimiento orientado hacia el derecho, y porque desearía excluir de ese conocimiento lo que no pertenece al objeto precisamente determinado como jurídico".</p><p>El escudo normativista y el posicionarse en el rol del victimario y no de la víctima, hace olvidar la función que cumplen los jueces de administrar justicia sobre aquellas conductas no deseosas dentro de la comunidad. El abstraccionismo jurídico les hace violentar principios rectores de la realidad como el de dar a "cada uno lo suyo" (Suum cuique tribuere) y criterios morales que todo juzgador debe tener, que precisamente no son estrictamente jurídicos, sino que emanan de la objetividad del mundo real (no ideal), al buen discernimiento en orden a un fin justo, que escapa de las formas legalistas. Además, de escudarse bajo un argumento de autoridad, solo por el hecho que la ley habilita la discrecionalidad del juzgador.</p><p>Por supuesto que el juez Sarmiento puede otorgar la libertad condicional bajos ciertos parámetros, que, por otro lado, también fueron incumplidos en los casos precedentes de acuerdo a las pericias psiquiátricas de los condenados. Pero no olvidemos que los jueces deben tener criterio y hacerse cargo de sus decisiones con las graves consecuencias sociales, por más que la "ley vigente" los habilitó a liberar delincuentes. El magistrado cumplió con la ley a costa de que tres personas sufrieran en manos de los reos liberados. Dos personas que ya no están más en sus hogares y con sus familias. Y una nena marcada de por vida por los abusos sufridos.</p><p>Cuestionar al juez garantista por su incumplimiento funcional, no es estar en contra de las personas privadas de su libertad, ni que se menoscabe su dignidad, como seres humanos. Eduardo "Coco" Oderigo, creador de la fundación "Espartanos" y del programa de rugby en las cárceles, sostiene: "No queremos que se vayan ni un día antes de la cárcel, queremos que salgan mejores". Esto significa dar las herramientas para que puedan reinsertarse en la sociedad sin atentar contra la integridad de otras personas. Pero cuando esto no sucede, un juez no puede liberar arbitrariamente, quien no está apto para salir antes de tiempo de la cárcel.</p><p>Es sano para la sociedad que los jueces rindan cuentas y que asociaciones ideologizadas como la Revista de Pensamiento Penal estén en oposición, es muestra cabal de su postura en contra al sistema republicano que garantiza la revisión de los actos públicos, en este caso del juez marcado por sus graves faltas ante la sociedad. Esperemos que el jury de enjuiciamiento que inició el 31 de julio y avanzó con 16 votos a favor y 5 en contra, destituya a quien no protegió la vida de dos personas y la integridad sexual de una menor, al menos para darles consuelo a las víctimas por el grave daño sufrido.</p><p>(*) Abogado, escritor y articulista con trayectoria en medios nacionales e internacionales.</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                <updated>2026-03-18T16:15:30+00:00</updated>
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            De mendigo a millonario
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/TlfXRkjjWvashoDvrHHfjDVN63s=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/08/opinion_riqueza.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Rodrigo Agostini</p><p>En un rincón olvidado de la ciudad, donde las calles eran surcos de tierra que siempre se desmoronaban bajo el peso de las promesas incumplidas, y las casas se sostenían con rezos, nació Rico Sabio. Su casa, una casilla envuelta en chapas usadas y maderas rotas, era un rompecabezas de materiales de todo tipo que apenas resistía el viento feroz del invierno. Las paredes crujían bajo la presión de la humedad que impregnaba cada rincón con su olor a moho, como si la vida misma hubiera olvidado ese lugar. El aire estaba cargado de fragancia a humedad y tierra mojada, y siempre quedaba una leve sensación en la piel; como si el clima se hubiera tragado la esperanza.</p><p>A pesar de la escasez, la casa de Rico Sabio siempre olía a algo que recordaba la calidez del hogar: un intenso aroma a pollo y a vegetales, que su madre, con esfuerzo y amor, cocinaba cada noche con mucho empeño. Cada vez que el fuego tocaba la olla, el olor inundaba el espacio pequeño, haciendo que el ambiente de miseria se mezclara con un consuelo efímero. Aunque la sopa era aguada, ese aroma era la promesa, la única promesa, de que, pase lo que pase, nunca faltaría un plato de comida en la mesa. Y, a pesar de la falta de sustancia, ese momento de compartir lo poco que tenían era sagrado. Cada cucharada de esa sopa era un testamento de sacrificio, de amor incondicional.</p><p>La sopa no era sopa, era agua teñida de sacrificio. Su madre, con un destello de esperanza en los ojos, metía alitas de pollo en un balde con agua y las dejaba remojar, esperando que soltaran al menos una pizca de sabor. Después, las hervía con un puñado de arroz barato, un arroz que, si se pensaba bien, ni siquiera se podía considerar comida de lujo, pero que representaba un vínculo, un esfuerzo tangible. Y allí, en esa mesa destartalada, se servía la misma sopa cada noche.</p><p>Rico Sabio miraba su plato con resignación, contemplando en silencio los trozos de carne adheridos a los huesos. Sabía, aunque no hacía falta decirlo, que eso no sería suficiente para alimentar a todos. Miraba a su lado y allí siempre estaba Pichicho, el perrito fiel que lo acompañaba desde que tenía memoria. Sin decir palabra, le pasaba un hueso limpio, y el animal lo chupaba con devoción, como si en ese gesto se jugara la vida. Los dos, madre e hijo, compartían lo poco que el destino les había dado. La solidaridad era el único hilo que mantenía intacta su existencia.</p><p>La villa. No sabía por qué la llamaban así. Para él no era una villa, era su rancho, su cueva, su casa, su refugio. Hecha de retazos de chapa y madera, de promesas rotas y de esperanzas que flotaban en el aire espeso del mediodía, la villa era el reflejo de las aspiraciones truncas de muchos. Los postes de luz, que más que iluminar servían de decoración, eran casi inútiles, ya que la energía llegaba solo cuando la noche se había tragado por completo el día. La oscuridad era la reina, y la villa, el reino donde todos aspiraban lo mismo: salir. Salir de la miseria, del hacinamiento, de la eterna penumbra que se cernía sobre sus vidas. Los más optimistas soñaban con escapar del olvido, con ir más allá de los límites invisibles que se imponían sobre ellos. Pero Rico Sabio no era como los demás.</p><p>A los trece años, la vida le mostró un camino alternativo. Trece, el número que para muchos representaba la mala suerte, para él significó la revelación. No descubrió el dinero en los libros, en las aulas donde los maestros recitaban fórmulas vacías y donde las letras eran ladrillos que no construían más que paredes invisibles. El dinero no estaba en las páginas de un texto. Estaba en las calles, en los negocios donde los billetes pasaban de mano en mano, como si fueran oro ardiente que nadie podía sostener por mucho tiempo.</p><p>En las callejuelas polvorientas, Rico Sabio empezó a aprender que el dinero no se gana, se arrebata. Aprendió que la vida no es para los tímidos, sino para los listos, para los que saben cuándo actuar, para los que pueden cerrar un trato antes de que el otro siquiera haya entendido en qué se metió. Observaba con atención a los que dominaban el juego: aquellos que, con un par de palabras, podían cambiar el destino de alguien. En ese mundo, las reglas no eran las mismas que las de la escuela, donde lo correcto y lo incorrecto se dividían en líneas claras. Aquí, el dinero no se preguntaba por la moral, solo por la rapidez.</p><p>Con la rapidez de un relámpago, Rico Sabio se convirtió en lo que todos querían ser: un hombre con un bolsillo grueso. Ya no caminaba; desfilaba. Sus pasos eran firmes, como los de un hombre que había aprendido a moldear el mundo a su alrededor. Ya no miraba; evaluaba. Cada rostro que encontraba en su camino, cada gesto, cada movimiento, lo analizaba con la precisión de un cirujano. Ya no había espacio para la duda ni para la indecisión. Se convirtió en un rey sin corona, en un dueño sin reino. Tenía riquezas materiales: joyas, coches, mansiones, pero aún así, algo faltaba. Algo intangible, algo que no se podía comprar.</p><p>Era un hombre que creía que la riqueza era simplemente una cuenta bancaria, una acumulación de bienes, cuando la verdadera riqueza era, de hecho, una liberación del pensamiento. Su nueva vida, aunque llena de lujos, estaba vacía. Pero algo faltaba. Algo que no podía comprar. Algo que lo seguía como una sombra en los pasillos fríos de su nueva casa, en los reflejos distorsionados de los espejos caros. Todo el dinero del mundo había perdido su brillo en su mirada vacía.</p><p>Un día, en una esquina olvidada de la ciudad que había dejado atrás, un viejo que nunca había tenido nada se le acercó. Ese hombre, que con su vida había demostrado que la pobreza no está en lo material, sino en el alma, le dijo:</p><p>- No sos rico pibe. Sos esclavo de lo que creés que te hace libre.</p><p>Las palabras del viejo le cayeron como un balde de agua fría. Se le quedaron atascadas en la garganta, en la mente, en el pecho. Durante noches interminables, caminó en círculos por la sala de mármol de su casa iluminada, buscando respuestas en el brillo frío del suelo. Cada superficie, cada rincón parecía burlarse de él. Y entonces, por primera vez en su vida, abrió un libro. Las páginas, al principio, le parecían extrañas, como si fueran parte de otro mundo. Leyó de aquellos que veían sombras y creían que eran la realidad. Leyó de los que, encadenados a su propio entendimiento, nunca intentaban mirar más allá. Leyó de aquellos que, al salir de la caverna, entendían que la verdad no está en lo que se toca, sino en lo que se comprende.</p><p>Rico Sabio lloró esa noche. No por lo que había perdido, sino por lo que nunca había tenido. Comprendió que la verdadera pobreza, tal vez, es la ignorancia, y que la riqueza no consiste en acumular, sino en liberarse. Vendió su casa, dejó su negocio, y regresó a las calles donde había nacido. No con las manos llenas de billetes, sino con la cabeza llena de ideas. En su regreso, ya no era el niño que se conformaba con lo que la vida le daba, sino un hombre que había entendido que la verdadera riqueza no está en lo material, sino en la capacidad de ver más allá de lo evidente. Cuando alguien le preguntaba por qué había vuelto, él sonreía y respondía, con una paz que nunca antes había conocido:</p><p>- Porque ahora soy millonario de verdad…</p><p>Y lo era, aunque no en el sentido en el que la mayoría lo pensaba.</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                <updated>2026-03-18T16:15:30+00:00</updated>
                <published>2025-08-08T01:45:03+00:00</published>
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            Espacios del límite, del miedo y del encuentro
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/gIVn9C_1aLFWgCiZKLCvI1l2lTI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/08/frontera.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Rodrigo Agostini</p>La frontera como signo<p>Hay una arquitectura que no construye casas, ni plazas, ni iglesias, ni teatros. Una arquitectura que no alberga, sino que aparta; que no ofrece cobijo, sino advertencia. Es la arquitectura de la frontera: ese sistema de signos edificados que indica hasta dónde se puede llegar, qué se puede mirar, y quiénes tienen permitido el paso. Pero no hay muro, por alto o largo que sea, que no delate también algo más profundo: el temor al otro, la desconfianza frente a lo desconocido, o la voluntad de preservar lo propio a costa de lo común.</p><p>Las fronteras no son meros límites técnicos o geográficos: son también declaraciones ideológicas, relatos petrificados en hormigón o acero. Cuando una sociedad traza una línea que divide, no solo delimita su territorio; define su identidad, sus miedos y sus jerarquías. La frontera, entonces, puede pensarse como una herida, pero también como una cicatriz que recuerda un proceso de separación aún inconcluso. En ese sentido, su arquitectura no es neutra: materializa una intención, un mensaje, una postura frente al otro.</p><p>Construcción del Muro de Berlín, la barrera física e ideológica que dividió a la población berlinesa desde 1961 hasta 1989. Época crucial de la Guerra Fría, con la existencia de las "Dos Alemanias": una prosoviética, la otra prooccidental.</p><p>Este ensayo propone una reflexión sobre estos espacios del límite, del miedo y del encuentro. Desde muros fronterizos hasta rejas en barrios cerrados; desde puentes colgantes entre aldeas hasta pasajes que unen mundos diversos. Todos son dispositivos espaciales que, de un modo u otro, organizan la tensión entre el adentro y el afuera. Pero más allá de sus formas, estos dispositivos revelan una verdad profunda: que todo límite habla también de lo que tememos y de lo que deseamos.</p><p>En tiempos donde resurgen discursos de separación y exclusión, repensar la arquitectura de frontera se vuelve una tarea urgente. No se trata de negar la necesidad de límites - toda identidad necesita contorno -, sino de interrogarnos sobre qué tipo de contornos estamos edificando, con qué ética y hacia qué horizontes.</p>Frontera y miedo<p>La arquitectura de la exclusión. Toda muralla es, antes que nada, una confesión. Nadie construye un muro sin declarar - aunque sea en silencio- que teme algo. El miedo, cuando se vuelve persistente, reclama materia, forma, blindaje. Así nacen las fronteras sólidas, las rejas, los cercos eléctricos, las cámaras y garitas. Es la arquitectura del miedo, donde el diseño ya no busca la belleza o el encuentro, sino la distancia, el control, la segmentación.</p><p>Las sociedades que construyen muros no están simplemente protegiéndose: están proclamando una lectura del mundo. Un muro no sólo dice "hasta aquí llego yo", sino también "más allá está lo que me amenaza". En ese desplazamiento del otro al plano de lo peligroso, se define una política de exclusión que se materializa en cemento y acero. Y es en este punto donde la arquitectura deja de ser una herramienta técnica y se transforma en lenguaje moral.</p><p>Pensemos, por ejemplo, en el Muro de Berlín: un trazo brutal que dividió no solo una ciudad, sino también modos de vida, ideologías y destinos. La pared no solo detenía cuerpos: segmentaba afectos, memorias, narrativas. En el caso más contemporáneo de la frontera entre México y Estados Unidos, encontramos una expresión más sofisticada, tecnificada y mediática del mismo principio: la muralla como símbolo de soberanía, pero también como espectáculo del miedo.</p><p>Pero no hace falta ir tan lejos. En América Latina, la proliferación de barrios cerrados -ya sea countries, barrios privados, "urbanizaciones de elite", o los llamados Distritos Urbanos Especiales (DUE)- nos ofrece una versión local del fenómeno. Rejas ornamentadas, garitas con seguridad armada, cámaras de vigilancia que miran a todos menos hacia adentro. La ciudad fragmentada no es sólo un efecto de la economía: es también una producción arquitectónica del miedo. En estos enclaves de confort se consagra una paradoja perversa: el lujo depende del control, y el bienestar de algunos se sostiene sobre la exclusión espacial de otros.</p><p>Hay algo profundamente simbólico en estos espacios: se parecen a fortalezas, pero no celebran ninguna gesta heroica; más bien, se defienden de su entorno. En nombre de la seguridad, se clausura la posibilidad de mezcla, de cruce, de roce humano. La arquitectura deja de ser puente y se convierte en frontera. Ya no se diseña para la vida en común, sino para la vida en cápsulas.</p><p>Sin embargo, toda arquitectura del miedo encierra su propio límite: cuanto más se protege una comunidad, más se aísla; cuanto más se encierra, más se debilita. Porque la vida, por definición, implica riesgo, contacto, imprevisibilidad. La obsesión por controlar el entorno genera ciudades tensas, hipervigiladas, replegadas sobre sí mismas. Y en ese gesto de encierro, quizás se pierda algo esencial: la capacidad de construir futuro compartido.</p>Frontera y clase<p>Barreras invisibles, geometrías del privilegio. Las fronteras más eficaces no siempre son las que se ven, sino las que se presuponen. La desigualdad social ha aprendido a construirse sin declararse, a delimitar espacios sin nombrarlos como tales. Las ciudades latinoamericanas, en particular, están plagadas de estos bordes invisibles: calles que no se cruzan, servicios que no se comparten, estéticas que delatan el origen social antes que cualquier documento. En este paisaje urbano, la arquitectura se convierte en marcador de clase, en frontera sutil pero poderosa.</p><p>La geografía del privilegio no necesita muros; le basta con el trazo de una autopista, la ubicación de una escuela, la falta de transporte público, o la proximidad de un basural. La segregación ya no requiere ser impuesta por decreto: está inscrita en la forma de nuestras ciudades, en los patrones de asentamiento, en la distribución del suelo y de la inversión pública. Es un urbanismo tácito pero contundente, en el que el mapa revela más que cualquier estadística.</p><p>Tomemos el ejemplo de la "ciudad dual", esa configuración urbana que contrasta centros brillantes y periféricas oscuras. En muchas capitales de América del Sur -Buenos Aires, Lima, Bogotá, incluso en nuestra Santa Fe- el centro goza de servicios de calidad, infraestructura moderna y equipamiento cultural. A pocas cuadras, los barrios populares sobreviven con conexiones precarias, calles de tierra y escasa presencia estatal. Pero lo que separa ambos mundos no es solo una avenida o un río: es una lógica de planificación que ha naturalizado la exclusión.</p><p>La arquitectura también participa de esta diferencia. Las fachadas, los materiales, las alturas, incluso los colores hablan de pertenencia o de ausencia. Un edificio revestido en mármol no es solo una expresión estética: es un signo de capital. Una casa sin revocar, en cambio, suele leerse como "provisional", aunque muchas veces haya allí una vida completa. En este sentido, la arquitectura no solo aloja: también jerarquiza. Y al hacerlo, contribuye a reproducir las fronteras de clase.</p><p>Pero hay una frontera aún más compleja: aquella que se impone desde la percepción. Hay barrios que no se visitan, zonas a las que se les teme, espacios que se evitan sin haberlos conocido. El miedo aquí ya no está sostenido por hechos, sino por prejuicios. Y en ese imaginario social, la ciudad se llena de "zonas rojas", "barrios peligrosos", "áreas degradadas", etiquetas que muchas veces legitiman el abandono institucional y justifican nuevas formas de segregación.</p><p>Frente a esta realidad, la pregunta que emerge es ética y política: ¿Es posible proyectar ciudades sin fronteras sociales tan marcadas? ¿Puede la arquitectura contribuir a una convivencia más igualitaria? La respuesta no es simple, pero comienza con una toma de conciencia: mientras las ciudades sigan diseñándose en función de los privilegios, las fronteras de clase no harán más que profundizarse.</p><p>La tarea, entonces, es pensar una arquitectura que no delate el estatus, sino que lo disuelva; que no excluya al diferente, sino que lo reciba; que no funcione como marca de poder, sino como signo de encuentro. Porque en definitiva, si la ciudad es el lugar donde todos debiéramos encontrarnos, cada frontera que se levanta es una oportunidad perdida para vivir juntos.</p>Frontera y cultura<p>El umbral como posibilidad. No toda frontera es clausura. Hay bordes que no se cierran, sino que se abren. Espacios que no detienen, sino que invitan. Esos son los umbrales: zonas intermedias, difusas, ambiguas, donde lo propio y lo ajeno pueden reconocerse sin necesidad de anularse. Frente a la arquitectura del miedo o del privilegio, la arquitectura del umbral propone otro modo de estar en el mundo: ni en la fusión ingenua, ni en la separación hostil, sino en la tensión fecunda del entre.</p><p>El umbral es, en esencia, una figura arquitectónica, pero también una categoría filosófica y cultural. Desde las puertas de los templos antiguos hasta los patios compartidos de la vivienda mediterránea, pasando por los pasajes cubiertos de las ciudades europeas o los corredores de los conventillos latinoamericanos, el umbral ha funcionado históricamente como espacio de transición, de conversación, de pausa. Allí donde los cuerpos se cruzan, las miradas se encuentran y los lenguajes se mezclan, algo distinto puede emerger.</p><p>La frontera cultural, a diferencia de la geopolítica o la social, no se define por la imposición de un límite, sino por la posibilidad del cruce. En los bazares del Medio Oriente, en los mercados indígenas andinos, en los patios coloniales o en los pasajes de Buenos Aires, el espacio es frontera en tanto escenario de intercambio. Aquí la arquitectura actúa como mediadora: organiza la diferencia, sin suprimirla. Permite la proximidad sin disolver las identidades.</p><p>Este tipo de frontera no elimina la tensión: la contiene, la resignifica. Porque todo encuentro verdadero implica algún grado de incomodidad, de desplazamiento de lo propio. Pero es precisamente esa incomodidad la que da lugar a una experiencia transformadora. Un puente no sólo une dos orillas: transforma su relación. Un umbral no sólo conecta habitaciones: habilita nuevos modos de habitar.</p><p>En este contexto, la arquitectura puede ser pensada como una ética de la hospitalidad. Diseñar espacios que no pregunten primero quién sos, sino qué necesitás. Espacios que reciban, más que filtren. Que escuchen, más que clasifiquen. Como sostenía el filósofo Emmanuel Levinas, la hospitalidad no es solo una virtud: es la condición misma de la humanidad. Y si eso es así, entonces el diseño del espacio no puede quedar al margen. La arquitectura debe asumir el reto de imaginar lugares donde el otro no sea una amenaza, sino una posibilidad.</p><p>Frente a la obsesión contemporánea por la seguridad, por la homogeneidad, por el control, la arquitectura del umbral aparece como una forma de resistencia. Diseñar espacios fronterizos donde se crucen generaciones, lenguajes, costumbres, puede ser hoy un gesto revolucionario. Un banco en una vereda ancha, una plaza sin cercos, una escuela abierta al barrio, son actos tan simples como potentes. Porque allí donde hay cruce, hay comunidad. Y donde hay comunidad, hay futuro.</p>Una ética del límite<p>Proyectar en la frontera. El arquitecto no diseña en el vacío. Su trazo no flota en la neutralidad. Cada línea que marca un límite, cada elemento que separa o une, cada decisión sobre qué queda adentro y qué queda afuera, implica una posición ética. La frontera, entonces, no es solo un dato urbano o geográfico: es una pregunta constante. ¿Qué tipo de vínculos estamos diseñando? ¿A quién estamos incluyendo y a quién dejamos del otro lado?</p><p>La ética del diseño no consiste únicamente en respetar normativas o garantizar accesibilidad. Va más allá: se trata de comprender el impacto simbólico, emocional y social del espacio. Un muro, por ejemplo, puede ser necesario desde el punto de vista estructural o funcional. Pero su altura, su opacidad, su lenguaje formal, su materialidad, su orientación… todo eso construye un mensaje. Y en ese mensaje puede haber exclusión o acogida, miedo o apertura, jerarquía o reciprocidad.</p><p>Proyectar en la frontera exige afinar la sensibilidad. No se trata de eliminar los límites -eso sería ingenuo-, sino de dotarlos de humanidad. Hay modos de separar que humillan, y hay modos que simplemente organizan sin herir. Un cerco puede ser imponente y opresivo, o puede ser permeable y amable. Un acceso puede intimidar, o puede invitar. La diferencia está en la intención que lo sustenta y en el cuidado con que se lo piensa.</p><p>El reto, entonces, es doble. Por un lado, exige del arquitecto una conciencia aguda de las tensiones sociales y simbólicas que atraviesan el espacio en que interviene. No puede proyectar desde la indiferencia. Por otro, demanda creatividad: ¿cómo construir límites que no separen, sino que articulen? ¿Cómo diseñar bordes que no aíslen, sino que permitan mirar hacia el otro lado?</p><p>Existen experiencias inspiradoras. Espacios públicos que surgen entre villas y barrios consolidados, funcionando como zonas de mixtura. Centros culturales en áreas marginales que rompen con la lógica centro-periferia. Escuelas abiertas que funcionan como nodos comunitarios. En todos estos casos, el proyecto arquitectónico no evade la frontera: la habita, la escucha, la transforma.</p><p>Pero hay algo más: proyectar en la frontera también implica asumir la propia incomodidad. No hay soluciones cómodas, ni fórmulas universales. Cada contexto pide ser leído con atención, con humildad, con disposición a aprender. La arquitectura no puede resolver sola los conflictos sociales, pero sí puede ofrecer escenarios más justos, más dialogantes, más humanos. Eso, en un mundo cada vez más fracturado, ya es una forma de resistencia.</p>Reflexiones totales<p>Toda frontera es una promesa ambigua. Puede ser trinchera o umbral, clausura o pasaje, miedo o posibilidad. La diferencia radica no tanto en su trazo físico como en la intención que la anima. Porque detrás de cada límite arquitectónico hay una visión del otro: de su cercanía o de su amenaza, de su dignidad o de su negación.</p><p>A lo largo de este ensayo intentamos pensar la arquitectura no sólo como técnica ni como arte, sino como lenguaje ético. Un lenguaje que habla con formas, con espacios, con materiales, pero también con silencios, con ausencias, con gestos apenas sugeridos. La arquitectura no puede - ni debe - responderlo todo. Pero sí puede interrogar desde el lugar, y eso es, quizá, su gesto más noble.</p><p>En tiempos donde el mundo se repliega sobre sí mismo, donde proliferan los cercos físicos y mentales, proyectar desde la frontera es un acto de coraje. Significa habitar el borde, no como límite que impide, sino como franja que convoca. Significa resistirse a la lógica de la clausura, proponiendo en cambio la posibilidad del cruce, del roce, del aprendizaje mutuo.</p><p>Como arquitectos, como urbanistas, como ciudadanos sensibles, tenemos la oportunidad - y la obligación - de imaginar ciudades menos fragmentadas, menos hostiles, menos temerosas. Ciudades donde la diferencia no sea motivo de separación, sino de celebración. Donde el muro no sea el símbolo del triunfo, sino el recordatorio de lo que aún nos falta construir.</p><p>La arquitectura de frontera no debe ser el arte de separar, sino el arte de hacer posible el encuentro sin borrar las diferencias. En ese punto exacto - donde el miedo cede espacio a la confianza, y la forma aloja al otro - comienza verdaderamente nuestra tarea.</p><p>Y quizás, si somos honestos con nuestra vocación profunda, entendamos que no diseñamos espacios para controlar cuerpos, sino para honrar vidas. Entonces, tal vez, cada puente que tracemos será también una promesa: la de que aún podemos vivir juntos.</p>]]>
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                <published>2025-08-01T00:38:03+00:00</published>
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            La palabra &quot;pero&quot;, el contrapeso necesario
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Su estudio e interpretación tienen como insumos valores matemáticos que son de utilidad a los economistas para interpretar y diagnosticar realidades, y a partir de allí, proyectar acciones. Tanto las acciones de las familias y las empresas como las del Estado tienen su impacto, pero las que lleva adelante el Estado generan un efecto mayor.</p><p>El objetivo declarado del gobierno de Javier Milei es bajar la inflación y las principales herramientas que ha utilizado han sido: 1) Equilibrio fiscal; 2) Control del tipo de cambio y manejo de divisas. De igual modo, para lograr -o al menos tratar de lograr- el equilibrio fiscal, se basó en dos conceptos: los de "motosierra" y "licuadora". La "motosierra" para eliminar aquellos gastos que de acuerdo a su criterio no eran necesarios o prioritarios. Y la "licuadora", que significa continuar con algunos gastos, pero eludiendo el efecto inflacionario.</p><p>Entre las principales medidas orientadas a lograr el equilibrio fiscal o no permitir un estadío de déficit, se puede citar las siguientes: a) Liberalización de precios; b) Negar la homologación de acuerdos salariales de ciertos sectores que acordaban aumentos superiores a la inflación; c) Reducción y/o eliminación de subsidios, destacándose los del transporte; d) Eliminación o reducción de manera abrupta de partidas relacionadas con la obra pública; e) Ajuste a las partidas de seguridad social; f) Ajuste presupuestario a las Universidades Públicas Nacionales; g) Eliminación de varios organismos públicos; h) Despidos de empleados públicos; i) Ajuste a los recursos que se transfieren a las provincias; j) Ajuste a partidas vinculadas a la salud pública.</p><p>En relación a las medidas atinentes al control del tipo de cambio y el manejo de reservas de divisas, las medidas más importantes son las siguientes: una devaluación del 118 %, cuando este gobierno asumió; mecanismo de crawling- peg (*), con una devaluación mensual del 2 % en un primer período, que luego se transformó en un 1 % mensual, para posteriormente generar un mecanismo de bandas cambiarias; liberar las importaciones.</p><p>En una primera observación podríamos llegar a decir que el objetivo de frenar el alza inflacionaria, si bien, en términos internacionales nos muestra un índice inflacionario elevado, si tenemos en cuenta nuestra historia en dicho rubro, podemos concluir que el camino a la baja parecería firme. Pero (y acá está el "pero"), todos esos ajustes han generado consecuencias que pasaron desapercibidas, como por ejemplo:</p>La devaluación del 118 %, que el gobierno instrumentó al inicio de su gestión generó un desequilibrio en la redistribución del ingreso, que a hoy todavía no se ha recuperado.La liberalización de precios y la no homologación de acuerdos salariales, generó una fuerte pérdida de poder adquisitivo de los sectores oferentes de mano de obra, con una fuerte caída de los salarios reales.La reducción y/o eliminación de subsidios, especialmente sobre el transporte, generó un muy fuerte impacto en los bolsillos, fundamentalmente de los sectores de menores recursos.La reducción casi total de la obra pública, generó una fuerte caída en la industria de la construcción, y un mayor fuerte impacto en los niveles de desocupación, en ese sector, que siempre se lo considera muy dinámico en una economía, sin dejar de tener en cuenta que la falta de mantenimiento de las rutas nacionales, ponen en mayor nivel de riesgo a quienes la transitan.Los ajustes a la seguridad social, han tenido el efecto más importante, dejando a los jubilados y pensionados (existe un porcentaje significativo de jubilados/pensionados que perciben la jubilación mínima) con niveles de ingresos, que quedaron por debajo de la canasta básica; y si a eso le sumamos la disminución de descuentos en los medicamentos, deja a ese sector tan importante de la sociedad en el límite de la indigencia.Con respecto al ajuste presupuestario a las universidades, genera el efecto del desfinanciamiento de un sector tan caro para nuestra sociedad, desprotegiendo además la actividad investigativa que es un factor muy importante para el crecimiento de una sociedad, tanto en lo económico como en lo social.La eliminación o modificación de una importante cantidad de organismos públicos (cerca de cien), impactó en una fuerte disminución de servicios que estos prestaban, agregando a ello, la correspondiente eliminación de puestos de trabajo, que trae como principal consecuencia el incremento de los niveles de desocupación, que genera un impacto de más personas que ingresan a un nivel de pobreza o indigencia.Los despidos de una importante cantidad de empleados público, que superan los 45.000, es una "colaboración" para aumentar los niveles de desocupación.El ajuste a las provincias, a través de diversos mecanismos, las coloca en una situación económico – financiero de riesgosa vulnerabilidad, más teniendo en cuenta que ciertas funciones que estaban total o parcialmente a cargo del Gobierno Nacional, éste las abandona, obligando en muchos casos a las administraciones provinciales a que se hagan cargo totalmente de ellas.El ajuste a partidas relacionadas a la salud pública ha reflejado un impacto sustancial en sectores frágiles de la sociedad, como son los discapacitados y los enfermos que necesitan medicamentos que son de imposible acceso por su elevado costo, y que el Estado se hacía cargo.La liberalización de importaciones genera un efecto sobre la industria local, y esta medida impactó fuertemente en empresas que se vieron obligadas a cerrar o a disminuir su nivel de producción, con la correspondiente derivación a la suba en los niveles de desocupación.Todo este mecanismo recesivo impacta en los niveles de consumo fundamentalmente de los sectores medios y bajos de la sociedad, generando un espiral negativo que nos lleva a un constante achicamiento de la economíaLa inflación del mes de junio fue del 1,6 %, acumulando en el año 2025 un 15,05 %.<p>Ahora queda una reflexión con un interrogante planteado: ¿qué parte de la oración tiene más potencia, la primera definición o el contrapeso que genera el "pero"?</p><p>(*) En términos generales, el carwling-peg, o "tipo de cambio deslizante", es un régimen cambiario en el que la moneda nacional se devalúa gradualmente frente a una moneda de referencia, como el dólar, a través de ajustes predefinidos y periódicos.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/_dR_JOPT8IcauaSe1AjsUxj3EpM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/07/milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por Ricardo RoccaroLa palabra "pero" es un vocablo que puede servir de contrapeso a una definición o a una idea previamente planteada. A través de est...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-07-16T23:53:00+00:00</updated>
                <published>2025-07-16T23:51:14+00:00</published>
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            Cinco razones y una pared
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/RxctyHDyLak9VIA9QeHeGHuaIgI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/06/opinion.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Rodrigo Agostini</p><p>El otro día regresaba a casa caminando. El cielo comenzaba a apagarse con esa lentitud ceremoniosa que solo tienen los días largos de otoño. El aire, espeso y dorado, parecía sostener los pensamientos con una densidad particular, como si todo -el cuerpo, las ideas, la sombra propia- caminara con una pausa más profunda. Las hojas caídas crujían como una música vieja bajo mis pasos, y por primera vez en semanas no tenía apuro.</p><p>Fue entonces cuando me choqué con una pared. No una de ladrillos. Tampoco una metáfora liviana. No era una pared de esas que uno se imagina. Era una presencia densa, cargada, casi física. Mi maestra de Literatura del secundario estaba ahí, de pie, como si no hubieran pasado los años, como si todo el tiempo transcurrido entre mi adolescencia y mi adultez no hubiera sido más que una pausa entre dos clases. Llevaba el mismo abrigo largo de entonces, el mismo gesto medio irónico, medio maternal. Había en sus ojos un brillo inquisidor. Un brillo de esos que uno recuerda por décadas. Y como si me hubiera estado esperando, sin saludarme siquiera, me disparó directo:</p><p>- ¿Así que ahora escribís?</p><p>La pregunta no era una simple pregunta. Era una flecha disfrazada de curiosidad. No hubo pausa.</p><p>- ¿Por qué escribís? ¿Sos arquitecto, no? ¿Y los arquitectos diseñan, no es cierto? ¿Qué hacen escribiendo? ¿Cuentos? ¿Literatura?</p><p>Su tono no era hostil, pero sí inquietante. Su voz tenía esa textura que tienen las voces cuando contienen más significados que palabras. Era una voz que no pedía respuestas rápidas. Era una voz que exigía algo más hondo. Y, sin embargo, mi cuerpo quedó inmóvil. Las palabras que habitualmente se me enredaban solas en la boca, se habían escondido. Se hizo un silencio. Uno espeso. Un silencio silencioso, como si se hubiera cerrado el telón de una obra sin aviso previo.Pero algo en mí se encendió. Un impulso, un volcán dormido, un gesto de necesidad más que de voluntad. Y de golpe, escupí una respuesta.</p><p>- Tengo cinco razones (le dije)</p><p>No sé por qué dije eso. En realidad, no estaba seguro de tener siquiera una razón clara. Pero en ese instante, cinco me parecieron exactas. Quizás no por cantidad, sino por forma. Por fuerza. Por necesidad de organizar lo que sentía.</p><p>- La primera razón (le dije) es porque mi alma tiene algo que contar.</p><p>Ella me miró sin decir palabra. Y entonces me animé a continuar.</p><p>- No sé cómo explicarlo, pero a veces uno camina por la vida sintiendo que lleva dentro una historia que no ha sido escrita. Una historia que no tiene argumento, ni personajes, ni trama... pero que existe. Es como un rumor del alma, una insistencia. No se trata de experiencias extraordinarias, sino de una densidad interior. Como si algo, muy dentro, golpeara las paredes de mi pecho para que lo deje salir. Y no hay planos para eso. No hay croquis. Hay palabras. El alma necesita contarse. Es su manera de recordarse viva. Escribir, para mí, no es una práctica; es una especie de acto de supervivencia interior. De autoescucha. De conversación con lo que no sabría decir si no escribiera. Porque si no lo escribo, se me olvida. Y si se me olvida, lo pierdo. Y si lo pierdo, no soy el mismo.</p><p>Ella seguía callada. Pero ya no tan rígida.</p><p>- La segunda razón es que las palabras brotan a borbotones. A veces me levanto con frases enteras en la cabeza. Como si alguien me las hubiera susurrado mientras dormía. No siempre sé qué significan, ni qué quieren decir. Pero sé que necesitan ser escritas. Otras veces aparecen en medio de una conversación, de una caminata, de un silencio. Brotan. No como flores: como lava. Y me queman si no las dejo salir. Hay quien escribe para construir. Yo a veces escribo para vaciarme. Porque si no lo hago, algo en mí se estanca. Las palabras tienen vida propia, y si no las libero, se convierten en peso.</p><p>Ella asintió levemente, como quien empieza a comprender un idioma antiguo.</p><p>- La tercera razón es que no hace falta ser profesor de literatura para escribir. No tengo títulos en letras (le dije), pero tengo historias. Y heridas. Y memorias. Y preguntas. No necesito permiso para usar la palabra. Porque escribir no es una concesión académica, es una pulsión humana. Todos tenemos algo para decir. Todos. Incluso el que no habla. Incluso el que cree que no sabe. Porque la vida es una acumulación de relatos no dichos. Y si no los contamos, se pierden. No escribo para parecer culto. Escribo para no olvidarme de lo que me importa.</p><p>Vi en sus ojos un destello de ternura. No era todavía una sonrisa, pero sí una rendija abierta.</p><p>- La cuarta razón es que todos miramos distinto. Y escribir es compartir esa mirada. Mi mirada. No la mejor, no la más lúcida. La mía. La que se construyó con años, con duelos, con asombros. La realidad no es una: es muchas superpuestas. Es como el cubismo de Picasso: ninguna parte alcanza sola, pero juntas forman el todo. Escribir es ofrecer mi ángulo. Mi fragmento. Porque si juntamos suficientes fragmentos, quizás - solo quizás - podamos reconstruir algo más amplio. Algo más verdadero. García Márquez lo dijo: todos tenemos algo que decir, y si no lo decimos, el mundo se queda sin esa pieza.</p><p>Ella bajó un poco la cabeza. Tal vez recordó algo. Tal vez sintió algo.</p><p>- Y la quinta razón, la más simple, la más contundente… es porque quiero. Porque escribir me da alegría. Me alivia. Me conecta conmigo. Porque no necesito ser nadie para escribir. No tengo que ser licenciado, ni poeta, ni escritor reconocido. Tengo que ser yo. Y querer. Porque la palabra escrita también es un derecho. Y la voluntad de decir es suficiente para justificar todo acto de escritura. Lo dijo también García Márquez, en otra forma: la vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la cuenta. Yo quiero contar la mía. A mi modo. Sin pedir disculpas.</p><p>Entonces sucedió algo. La pared se desarmó. No con un estruendo. No como en los dibujos animados. Se desarmó como lo hacen los muros interiores: en silencio. La estructura invisible que nos separaba -la duda, la distancia, la sospecha- se volvió polvo. Ella me miró. Me sonrió. Y sin decir nada más, desapareció. No caminó. No se dio vuelta. Simplemente, dejó de estar.</p><p>Yo seguí caminando. El mismo camino. Pero distinto. Ahora sin paredes.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/RxctyHDyLak9VIA9QeHeGHuaIgI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/06/opinion.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Rodrigo AgostiniEl otro día regresaba a casa caminando. El cielo comenzaba a apagarse con esa lentitud ceremoniosa que solo tienen los días largos de...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-06-28T02:04:29+00:00</updated>
                <published>2025-06-28T02:03:36+00:00</published>
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            El Eternauta: la esperanza ante la erosión de la comunidad
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/QBl5cytTi9tYARFK10mhvHOW0rs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/05/el_eternauta_7.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Lisandro Prieto Femenía</p><p>"Nadie se salva solo" (El Eternauta)</p><p>Tuve que esperar un tiempo prudencial para pronunciarme al respecto de la nieve mortal que cae sobre Buenos Aires en "El Eternauta". No se trata solamente de un fenómeno meteorológico catastrófico, sino que es una metáfora escalofriante de una crisis mucho más profunda y real: la erosión de los valores que cimientan la comunidad y la esperanza. La obra maestra de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López (publicada entre 1957 y 1959), representa una distopía que trasciende generaciones, y nos invita a reflexionar sobre la fragilidad de los lazos sociales y la imperante necesidad de reavivar los códigos morales que nos definen como humanidad.</p><p>La reciente adaptación de Netflix, aunque con sus propias interpretaciones, no hace sino subrayar la vigencia de esta reflexión en un mundo que a menudo, sin importar la época, parece caminar al borde del abismo. En el corazón de la narrativa de "El Eternauta" yace la desintegración de lo familiar y lo social. La invasión alienígena, lejos de ser un mero telón de fondo de ciencia ficción, actúa como un catalizador que expone las fisuras preexistentes en el tejido social argentino de los años 50 y 60, y por extensión, en cualquier sociedad presa de la indiferencia y el egoísmo exacerbado.</p>El guionista de historietas y escritor Héctor Germán Oesterheld junto a imágenes de su obra cumbre: "El Eternauta".<p>La figura del "hombre-robot", despojado de su voluntad y convertido en un instrumento de la voluntad ajena, no es una simple creación fantástica, sino que simboliza el eco de una humanidad que, en su desorientación y apatía, renuncia a su propia autonomía y a su capacidad de empatizar. Es, en definitiva, una advertencia que rige hasta nuestros días, en un mundo donde la polarización y la desinformación amenazan con transformar a los individuos en patéticos autómatas al servicio de intereses ajenos.</p><p>Oesterheld, un autor indiscutiblemente comprometido con su tiempo, no escatimó en la crítica social. Su visión de la resistencia, encarnada en Juan Salvo y sus compañeros, no es la de héroes invencibles, sino la de personas comunes que, a pesar de sus miedos y debilidades, eligen la solidaridad frente a la desesperación. Es en este punto donde la obra se eleva del ámbito de la mera aventura para convertirse en un tratado filosófico sobre la ética de la supervivencia y la importancia de la acción colectiva.</p><p>Como señaló oportunamente Ricardo Piglia en su ensayo titulado "El último lector", Oesterheld "propone una lectura de la historia argentina como un drama colectivo, donde el individuo es una parte de un todo, y su destino está ligado al destino de la comunidad" (Piglia, 2000, página 115). Desde esta perspectiva, la lucha de Salvo no es por la gloria personal, sino por la supervivencia de su familia y, por extensión, de la humanidad.</p>Indiferencia e individualismo<p>La crisis de valores se manifiesta en la obra a través de la fragilidad de las instituciones y la ceguera ante el peligro inminente. La inacción inicial, la incredulidad ante la amenaza, la falta de una respuesta unificada, son reflejos de una sociedad que, sumida en sus propias trivialidades e intereses mezquinos, ignora las señales de alerta. Esta analogía es dolorosamente pertinente en nuestro presente, donde la negación de los problemas globales como el impacto de nuestra forma de vida en el ambiente, las desigualdades socioeconómicas o la polarización política, parece ser una constante.</p><p>La "nieve" de la indiferencia y el individualismo, como en la historieta, amenaza con sepultarnos a todos bajo su manto gélido e incompasivo. Sin embargo, "El Eternauta" no es una obra apocalíptica. A pesar de la sombría atmósfera, Oesterheld introduce la chispa de la resistencia y la solidaridad. La unión de Salvo con Favalli, Lucas y el resto de los supervivientes es la demostración palpable de que la cooperación y la confianza son los únicos antídotos contra la desintegración.</p><p>La reconstrucción de la comunidad, aunque sea en un escenario terrible, se convierte en el motor de la supervivencia. Es un llamado a la acción muy potente, pero también, terriblemente olvidado permanentemente: "nadie se salva sólo". La hermosa obra de arte precitada, más allá de su envoltorio de ciencia ficción, nos confronta con interrogantes filosóficos fundamentales sobre la naturaleza humana, la ética de la supervivencia y la disolución de los lazos comunitarios. Repito, la "nieve" no sólo destruye lo físico, sino que corroe la confianza y la solidaridad, dejando al descubierto la precariedad de una sociedad que, quizás, ya venía resquebrajándose.</p><p>Esta idea de que la crisis externa revela una crisis interna no es nueva en el pensamiento filosófico. Hannah Arendt, al analizar el fenómeno del totalitarismo, advertía sobre la "banalidad del mal" y cómo la pérdida de la capacidad de juicio moral individual puede conducir a la deshumanización. Si bien el contexto del Eternauta es distinto, la pasividad inicial ante la amenaza y la tendencia a la obediencia ciega en algunos "hombres-robot" se asemejan al consejo de Arendt sobre la erosión de la responsabilidad personal en la esfera pública.</p><p>Con una actualidad extrema, nuestra autora postula en su obra "Eichmann en Jerusalén" (de 1963, reeditada en 2003) que "la incapacidad de pensar no es una estupidez, es una ausencia de pensar, de la actividad de reflexionar sobre los propios actos y las propias palabras... esto es lo que hace posible que hombres comunes hagan cosas extraordinarias en contextos perversos" (página 287). Esta ausencia de pensar es, precisamente, lo que hace vulnerable a la comunidad ante la manipulación, sea alienígena o ideológica, y lo que socava la resistencia colectiva.</p>El sentido de la dignidad<p>Por su parte, Zygmunt Bauman analiza la fragilidad de la comunidad frente al individualismo y a la indiferencia en su concepto de "modernidad líquida", mediante el cual describe una sociedad donde los lazos sociales son efímeros y la solidaridad se disuelve en favor de una búsqueda individual de seguridad y placer. La atomización social que precede y acompaña a la invasión en "El Eternauta", puede verse como un reflejo de esta liquidez, plasmada con claridad por nuestro autor al señalar "en la modernidad líquida, la lealtad es un bien escaso y la comunidad es más un proyecto de consumo que una red de obligaciones mutuas. Los lazos humanos se diluyen en relaciones de "red", donde la conexión es temporal y fácilmente desechable" ("Modernidad líquida", página 15).</p><p>Esta descripción de Bauman capta la esencia de una comunidad quebrada moralmente, donde la falta de compromiso mutuo se convierte en el Talón de Aquiles ante cualquier adversidad. Es justo remarcar que la narrativa de Oesterheld nos ofrece la esperanza de una reconstrucción, un renacimiento de lazos a partir de la adversidad. La emergencia del grupo de Juan Salvo como un núcleo de resistencia y apoyo mutuo encarna la idea aristotélica de que el ser humano es un "animal político", cuya plenitud se alcanza en la polis, en la vida en común.</p><p>La lucha de Salvo no es solo por la supervivencia física, sino por la reafirmación de la humanidad a través de la solidaridad y el sacrificio por el otro. En palabras del mismísimo Aristóteles en su "Política", "el hombre es por naturaleza un animal social; y el que vive fuera de la sociedad por organización y no por azar es o un ser inferior o un ser superior al hombre (un animal, o un Dios)" (1253a). La acción de Salvo y su grupo de amigos y compañeros es una encarnación de esta necesidad intrínseca de comunidad, incluso en las condiciones más extremas. Es en la acción colectiva donde se recupera el sentido de la dignidad y se reconstruyen las normas morales que la crisis había desdibujado.</p><p>La lección de "El Eternauta", leída a través de estas lentes filosóficas, es que la esperanza no es un sentimiento pasivo, sino un imperativo moral que se actualiza en el compromiso activo con el otro y en la reafirmación constante de la comunidad como el único refugio frente a la deshumanización. Aquella cruda observación de Aldous Huxley que dice "quizás la única lección que nos enseña la historia es que los seres humanos no aprendemos nada de las lecciones que nos da la historia", replica con inquietante precisión al trazar un paralelismo entre la crisis expuesta en El Eternauta y la reciente pandemia de Covid-19 (entre 2020 y 2021 su fase más agresiva, con mayor cantidad de víctimas).</p>Parálisis y desconcierto: tropiezo repetido<p>La frase de Huxley encapsula una verdad incómoda sobre nuestra capacidad colectiva para extraer sabiduría de la citada experiencia, especialmente ante catástrofes que exponen nuestras vulnerabilidades y nuestras fallas estructurales. En "El Eternauta", la nieve mortífera es el catalizador de una crisis que, como ya hemos explorado, revela la fragilidad de los lazos comunitarios y la ceguera ante la amenaza. La desconfianza e incredulidad, la desorganización y la búsqueda de soluciones individuales, como también la manipulación de la información por parte de los "Ellos", tienen perturbadores ecos en nuestra experiencia pandémica.</p>Imagen tomada en India durante la etapa más dura y crítica de la pandemia de Covid-19. El panorama era desalentador.<p>Al principio, la ignorancia, incredulidad y subestimación del virus fueron patentes. Las respuestas fragmentadas, a nivel global, revelaron la debilidad de ciertas estructuras de cooperación internacional y la primacía de intereses particulares sobre el bien común. Recordemos las primeras semanas de la pandemia: la escasez de equipos de protección, la saturación de los sistemas sanitarios, la desinformación campante y la polarización social que a menudo dificultaba la implementación de medidas de salud pública. Este escenario evoca claramente la parálisis y el desconcierto que vivieron los personajes de Oesterheld.</p><p>La cita de Huxley tiene relevancia justamente aquí: a pesar de las lecciones de epidemias pasadas -desde la Peste Negra hasta la gripe española-, la humanidad pareció tropezar con muchas de las mismas piedras, enfrentando desafíos similares en la coordinación, la comunicación y la priorización de la vida sobre la economía o la política. Es que la tentación de mirar hacia otro lado, de negar la magnitud de la amenaza, o de buscar chivos expiatorios en lugar de dar soluciones colectivas, es una constante que "El Eternauta" ilustra de manera vívida y que la pandemia puso de manifiesto.</p><p>Si bien hubieron ejemplos extraordinarios de solidaridad y sacrificio durante la crisis del Covid-19 (análogos a la resistencia de Juan Salvo y su grupo), también presenciamos la exacerbación de divisiones y la desintegración de la confianza en las instituciones y entre los ciudadanos. El paralelismo se extiende a la capacidad de aprendizaje poscrisis. Tras la pandemia, surgieron promesas de fortalecimiento de los sistemas de salud, de mayor inversión en investigación científica y de una mejor preparación para futuras emergencias.</p>Toma de conciencia o amnesia colectiva<p>El tiempo dirá si estas promesas se traducen en un cambio duradero o si, siguiendo la máxima de Huxley, volveremos a caer en la amnesia colectiva, olvidando las duras lecciones en cuanto la amenaza se desvanece del primer plano mediático. Justamente, la historia de "El Eternauta" nos advierte que el olvido y la negación de los problemas latentes sólo preparan el terreno para futuras y más devastadoras catástrofes. La esperanza reside, entonces, en romper ese ciclo huxleyano, en hacer de la memoria histórica un pilar fundamental para la construcción de una comunidad más resiliente y solidaria.</p><p>En la fantástica adaptación cinematográfica, aunque la atmósfera puede variar, la esencia de esta lucha por la comunidad se mantiene. La desesperación y la pérdida se contrastan con actos de valentía y sacrificio, remarcando la universalidad del mensaje de Oesterheld, aplicable a cualquier época y lugar. La serie, al actualizar el contexto visual y narrativo, no hace otra cosa que reforzar la idea de que la lucha por los valores humanos es un desafío atemporal: "lo viejo funciona, Juan", y sí, siempre funciona, sólo alcanza con no olvidarlo y ponerlo en práctica.</p><p>En conclusión, queridos lectores, la nieve del Eternauta nos invita a una introspección profunda sobre algo que supera el relato de invasiones alienígenas y se centra en la advertencia siempre vigente del desmoronamiento social y las ansias de esperanza. La crisis de valores que pareciera comer los cimientos de nuestra sociedad no es una sentencia ineludible: las ruinas de Buenos Aires oesterheldiana son un espejo de nuestra propia vulnerabilidad, pero también un lienzo sobre el cual se puede dibujar un futuro distinto.</p><p>La recuperación de los códigos morales que cohesionan a la comunidad no es una tarea titánica reservada a héroes míticos, sino una labor cotidiana, un compromiso con el otro, una decisión consciente de reconstruir los puentes que la indiferencia ha derrumbado. Porque si la historia de "El Eternauta" nos enseña algo, es que la supervivencia no es un acto individual, sino una sinfonía de manos que se unen en la oscuridad, una prueba irrefutable de que, incluso cuando la nieve amenaza con enterrarnos, la luz de la esperanza aún puede encenderse en la solidaridad y el abrazo. El tiempo para la indiferencia debe terminar, es hora de recordar que sólo juntos, podemos deshacer el manto de oscuridad que ciega nuestras almas y nos conduce inexorablemente a la perdición.</p><p>(*) Docente, escritor y filósofo sanjuanino.</p>]]>
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                <updated>2025-06-27T01:35:16+00:00</updated>
                <published>2025-06-27T01:34:49+00:00</published>
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            La masacre del 16 de junio de 1955
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                <![CDATA[Rogelio Alaniz]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vUJUr8ui7ePJ4YwtTkIxRcfrY3c=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/06/masacre.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>I<p>¿Fue una interna militar? ¿Fue la riña entre peronistas y católicos? Pueden habilitarse varias respuestas, pero en lo fundamental la contradicción peronismo-antiperonismo fue la más intensa y la más abarcativa. Los aviones mensajeros de la muerte llevaban inscripta en sus alas una consigna singular: "Cristo Vence". Raro, pero en todos los casos lo seguro es que fue un horror. La neblina de esa mañana del jueves 16 de junio de 1955, la gente caminando por la calle o subida a los colectivos y de pronto el infierno. Buenos Aires bombardeada. No eran aviones extranjeros, eran argentinos. Doce o catorce toneladas de bombas arrojadas contra la Casa Rosada. Como para que nada falte a la tragedia, también los ametrallamientos. ¿Qué pensaban esos pilotos? ¿Se creían mensajeros de Dios? ¿Que estaban salvando a la patria? ¿Que luchaban por la libertad? Conozco algunas justificaciones: estaba nublado. No les creo. Por lo pronto, la puntería contra la pobre gente fue infalible. No mataron a Juan Domingo Perón, que era lo que se proponían, pero mataron a más de trescientas personas. Niños, mujeres, viejos y jóvenes. Vuelvo a hacer la pregunta: ¿Qué pensaban mientras accionaban el gatillo o movían la palanca que liberaba a las bombas?</p>II<p>No conozco autocríticas por lo hecho, el crimen político más salvaje de nuestra historia. Tal vez alguien haya dicho algo, pero yo no lo sé. Los justificativos no alcanzan, no sirven. Responsabilizar al régimen peronista por lo sucedido es una falacia. El régimen peronista era lo que fue: demagogo, autoritario, corrupto, pero nada de ello autoriza a arrojar bombas sobre la población civil. ¿Que no fue esa la intención? Lo disimularon muy bien. Dicho con otras palabras, fue lo único que les salió "bien". No lo mataron a Perón, ni tomaron la Casa Rosada, ni pudieron lanzar las proclamas revolucionarias y, mucho menos, lograron instalar un gobierno que, según se dijo, estaría encabezado por Américo Ghioldi, Miguel Ángel Zabala Ortiz y Adolfo Vicchi, pero mataron a cientos de inocentes.</p>III<p>Sugestivo. Lo único que les salió bien fue la carnicería. Y después la tranquilidad de exiliarse en Uruguay, donde el presidente Luis Batlle los recibió como héroes. La historia no les va a asignar ese lugar. Es verdad que tres meses después el destino pareció otorgar la razón a los responsables de los bombardeos: Perón es depuesto por un golpe de Estado y la Revolución Libertadora se presenta como la encarnación de los grandes ideales. Los fusilamientos del general Juan José Valle y de civiles en León Suárez en 1956, así como el recuerdo de la masacre del 16 de junio del año anterior, pronto serán un estigma que nunca podrá ser levantado por parte de los conspiradores y de quienes incluso, desde la buena fe -creyendo que lo sucedido era más o menos parecido a la conquista de Berlín en 1945-, adhirieron a ese pronunciamiento militar.</p>IV<p>¿Cuándo y cómo se preparó este operativo destinado a matar a Perón? No se sabe con exactitud. Algunos dicen que al otro día del levantamiento frustrado del general retirado Benjamín Menéndez, en septiembre de 1951, se decidió terminar con el peronismo matando a Perón. Otros, en cambio, aseguran que todo comenzó en 1954 cuando Perón rompe, con pocas semanas de diferencias, con los nacionalistas y la Iglesia Católica, ambos soportes políticos e institucionales en los orígenes del peronismo. Lo cierto es que para principios de 1955 la conspiración civil y militar está tomando forma. Entre los cruzados de la nueva fe existe la convicción de que al peronismo, como al fascismo, solo se lo puede derrotar a través de las armas. En las fuerzas armadas el sector más activo es, en primer lugar, la Marina y luego la Aeronáutica. En el caso de la Marina la adhesión golpista es mayoritaria, incluye a altos oficiales y a varios jóvenes recién iniciados; uno de ellos, un muchacho que veinte años después dará que hablar: Emilio Eduardo Massera. En la Aeronáutica se destacó otro jovencito con futuro: Osvaldo Andrés Cacciatore.</p>V<p>Ya para entonces están en actividad los memorables comandos civiles. Su tarea para el 16 de junio de 1955 será ocupar algunas radios para lanzar las proclamas y ganar la Casa Rosada. Allí se destacan señoritos como Mario Amadeo, Juan Carlos Goyeneche y Cosme Béccar Varela. Nacionalistas, católicos y reaccionarios. Su labor será irrelevante porque un malentendido los dejará fuera de juego. También quedará fuera de juego Marcelo Sánchez Sorondo, nacionalista, director de Azul y Blanco, maestro de Abal Medina, publicista del próximo libro de Rodolfo Walsh y candidato a senador por el peronismo en 1973.</p>VI<p>El general Perón había llegado a la Casa Rosada alrededor de las 6 de la mañana. Según se sabe, fue Albert Nuffer, el embajador estadounidense en Argentina, el que le informó que había un golpe de Estado en marcha cuyo objetivo era asesinarlo. El ministro de Guerra, Franklin Lucero, confirmó las palabras de Nuffer y sugirió al presidente que se traslade al edificio del Ministerio de Guerra. Curioso detalle para la retórica izquierdista de los peronistas de los años sesenta: el que salva a Perón es el embajador norteamericano. Esto ocurrió más o menos a las 9. Para ese día estaba previsto un acto oficial en Plaza de Mayo en el que los aviones de la base de Morón sobrevolaron por la zona. El objetivo apuntaba a rendirle un homenaje al general José de San Martín y condenar la quema de la Bandera, supuestamente perpetrada por enemigos del peronismo. Los aviones volaron, sí... pero no para rendir homenajes sino para matar.</p>VII<p>Los adversarios de Perón aseguran que cuando este tomó conocimiento del operativo destinado a poner fin a su vida, quedó paralizado por el miedo. Una de las tantas imputaciones que recibió Perón en ese tiempo era precisamente la de ser un militar cobarde, prisionero de un miedo que lo transformaba en una masa de carne temblorosa. No creo que esa imputación sea importante, pero lo que sí interesa es preguntarse por qué Perón se retira de la Casa Rosada y no da la orden de desmantelar el edificio y la zona. La pregunta no es inocente: si la Casa Rosada y Plaza de Mayo hubieran estado deshabitadas antes del mediodía, se habría evitado la muerte de muchos civiles. ¿Por qué Perón no lo hizo? ¿El miedo, la especulación política? No lo sé.</p>VIII<p>El plan golpista fue derrotado porque el Ejército se mantuvo leal a Perón. La base militar de los golpistas fue Punta Indio, Ezeiza, que recién terminaba de ser inaugurada, y en algún momento la Séptima Brigada Aérea de Morón. Los cabecillas militares fueron los capitanes de fragata Néstor Noriega y José Bassi, el contraalmirante Samuel Toranzo Calderón, los almirantes Aníbal Barbieri y Agustín de la Vega, y el vicealmirante Benjamín Gargiulo. Todos se rindieron y a todos le dieron la posibilidad de suicidarse, pero el único que cumplió con el rito de honor fue Gargiulo. Los otros se acogieron a los beneficios brindados por un Perón pacificador y decidido a no profundizar la brecha entre los militares. Esta conducta de Perón también fue discutida, incluso por los propios peronistas. ¿Por qué extender la mano a quienes habían actuado con tanta ferocidad? ¿Por qué negarse a movilizar al movimiento obrero e incluso organizar milicias populares? Más de uno dijo que si Evita hubiera vivido seguramente se hubiese aplicado la mano dura contra los supuestos enemigos del pueblo. Imposible verificarlo.</p>IX<p>Por lo pronto, Perón hizo lo que hizo e incluso lo argumentó planteando que no quería ser el presidente de los argentinos sentado sobre una montaña de cadáveres. Le podemos creer o no, pero no es un mal argumento. Como militar, Perón no confiaba en las milicias populares y lo bien que hacía. También como militar se negaba a emprenderla a tiros contra sus camaradas de armas. Por sobre todas las cosas, y más allá de las palabras, Perón sinceramente no deseaba la guerra civil. Lo demás es historia conocida. A la noche, el centro de la ciudad parecía estar en llamas. Perón intentará tomar distancia de la quema de las iglesias, pero todo será en vano. También promoverá una tímida apertura. A los ministros más irritables se les solicitará la renuncia; se le permitirá hablar por la radio a los políticos opositores y por primera vez se utilizará desde el poder la palabra "tregua". Demasiado tarde. Para julio de 1955 los opositores políticos y sociales no querían negociar con Perón sino derrocarlo.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vUJUr8ui7ePJ4YwtTkIxRcfrY3c=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/06/masacre.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>I¿Fue una interna militar? ¿Fue la riña entre peronistas y católicos? Pueden habilitarse varias respuestas, pero en lo fundamental la contradicción pe...]]>
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                <updated>2025-06-25T23:17:20+00:00</updated>
                <published>2025-06-25T23:16:49+00:00</published>
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            La peregrinación a la Meca: un tiempo de evolución y un espacio de hermandad universal
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Vd8OVkxWriLOTHxS4nIHSrgWBKc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/06/meca.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Marwan Gill</p><p>En las décadas de 1950 y 1960, la esclavitud había terminado hacía tiempo, pero aún así, en muchas partes de Estados Unidos, la segregación racial entre hombres blancos y negros era legal y un hecho aceptado en la vida cotidiana. Malcom X (1925-1965) fue una de las figuras trascendentes de aquellos años y debido a su compromiso con los derechos civiles se convirtió en uno de los lideres afroamericanos más influyentes en la historia de su país.</p><p>Malcom X fue también un activista controvertido por algunas de sus ideas y declaraciones. Por ejemplo, no creía en la posibilidad de integración entre los blancos y negros; abogaba en cambio por un nacionalismo y un separatismo negro y sostenía la postura de que era incompatible la convivencia armónica entre ambos grupos.</p>Malcom X, en una imagen de archivo.<p>Sin embargo, podemos observar que abandonó este pensamiento extremo tras un viaje épico que marcó un antes y un después en su vida, tal como lo expresa en sus propias palabras:</p><p>“Había decenas de miles de peregrinos de todo el mundo. Los había de todos los colores, desde rubios de ojos azules hasta africanos de piel negra. Pero todos participábamos en los mismos rituales, mostrando un espíritu de unidad y hermandad que mis experiencias en América me habían hecho creer que nunca podría existir entre blancos y no blancos... Puede que te escandalicen estas palabras viniendo de mí. Pero en esta peregrinación, lo que he visto y experimentado me ha obligado a reorganizar gran parte de mis patrones de pensamiento anteriores y a desechar algunas de mis conclusiones previas.”</p><p>&nbsp;</p><p>Esta experiencia que cambió la mirada de Malcom X fue la peregrinación a la Meca (en Arabia Saudita), que es el lugar más sagrado del islam. La “Kaaba”, una estructura cúbica y cubierta con una tela negra que se ubica en la ciudad de la Meca, es el corazón del mundo musulmán.</p>La “Kaaba” es una estructura cúbica y cubierta con una tela negra que se ubica en la ciudad de la Meca. Reuters.<p>Peregrinar a este sitio, que es denominado “Hayy” en la terminología islámica, es un evento único en su importancia y tiene relevancia internacional. Durante este período, suelen visitar la Kaaba cerca de dos millones de personas de todo el mundo.</p><p>La peregrinación ocurre cada año durante el último mes del calendario islámico, que se caracteriza por ser un calendario lunar. Por tal razón, las fechas según el calendario gregoriano tienen una fluctuación anual de aproximadamente 10 días y en 2025 tiene lugar del 4 de junio al 9 de junio.</p><p>“Hayy” es uno de los cinco pilares del islam y su realización es un mandamiento obligatorio que cada musulmán, sea hombre o mujer, debe cumplir al menos una vez en su vida. No obstante, es un mandamiento condicional y aplica solo a aquellos que poseen los recursos económicos suficientes, la salud necesaria para emprender la travesía y a los que se encuentran en una situación segura para viajar.</p><p>&nbsp;</p><p>Aquellos religiosos que no pueden llegar a la Meca se adhieren simbólicamente desde su lugar a la peregrinación, conocida como “Eidul Adha” (la celebración del sacrificio), que se festejará este año en Argentina el 7 de junio.</p><p>Unánimemente para todos los musulmanes, la Kaaba es el lugar más sagrado y fue la primera casa dedicada a la adoración del Dios Único. Así, la Meca desempeña un rol primordial en la vida cotidiana de los fieles y durante cada oración uno se dirige hacia ella, que se erige como la orientación constante y el lugar de unidad y fraternidad, sin distinción por etnia, color o estatus social.</p><p>Por todo ello, si volvemos a la transformación de Malcom X, él concluyó su experiencia personal de peregrinación con esta imagen:</p><p>“Todos éramos realmente iguales (hermanos), porque su creencia en un Dios único había eliminado lo «blanco» de sus mentes, lo “blanco” de su comportamiento y lo «blanco» de su actitud. De ello deduje que, si los estadounidenses blancos aceptaran la unidad de Dios, quizá también podrían aceptar en realidad la unidad del hombre y dejar de medir, obstaculizar y perjudicar a los demás en función de sus diferencias de color.”</p><p>&nbsp;</p><p>Al final, con la intención de reiterar, ampliar y actualizar los anhelos de Malcom X rezo para que la peregrinación de este año sea un momento de inspiración para todos nosotros, tanto musulmanes como no musulmanes, ojalá podamos así “peregrinar” hacia una humanidad más integral, más fraterna y humana. Amen.</p><p>*Teólogo islámico y presidente de la Comunidad Musulmana Ahmadía en Argentina</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Vd8OVkxWriLOTHxS4nIHSrgWBKc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/06/meca.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Marwan GillEn las décadas de 1950 y 1960, la esclavitud había terminado hacía tiempo, pero aún así, en muchas partes de Estados Unidos, la segregación...]]>
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                <updated>2025-06-06T02:03:24+00:00</updated>
                <published>2025-06-06T02:02:08+00:00</published>
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            Ficha Limpia… ¿le interesa a la ciudadanía?
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/-npgklW0BeZ7NYk7EVDHkkhqdX4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/05/senado_ficha.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Juan José Sagardía</p><p>Que ejemplo de nulidad de la razón y contradicción a toda lógica.</p><p>Y que pobreza de análisis demostraron los legisladores de nuestra República, representada en este caso por el Senado de la Nación (el recinto al que algunos denominan Cámara Alta, o "de los Mayores", en contraste con la de diputados, que es la Cámara Baja), durante el tratamiento y posterior votación -en contra- del proyecto de la ley de Ficha Limpia, la que al parecer a muchos ciudadanos les importa "un bledo".</p><p>A esto lo digo porque entiendo que a la sociedad argentina, o al menos a una parte de ella, nos interesa lo que pasa con la economía en el día a día y que los "administradores" del Estado nos respeten, preocupándose, por ejemplo, por la industria, el comercio, o la producción.</p><p>Por eso mismo, definitivamente creo que a pocos les interesa la discusión sobre la ley de Ficha Limpia, porque los que somos trabajadores ya sabemos y damos por hecho que para cumplir una función pública de cualquier naturaleza, la condición sine qua non tendría que ser… ¡No tener antecedentes penales!</p><p>Los políticos, especialmente los que se dispusieron a considerar la ley de Ficha Limpia en el Senado, demostraron palmariamente que no conocen la existencia del Registro Nacional de Personas (Renaper), donde se emiten los certificados de algo que se llama "Antecedentes Penales".</p><p>Los emite el Registro Nacional de Reincidencia (RNR), que en sus distintas variantes existe por ley desde hace más de noventa años y depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Lo que leyó: más de noventa años (ver aparte).</p><p>Vaya paradoja. ¿No? Haber actuado así es no conocer la existencia de dicho organismo, que está visto que forma parte desde hace casi un siglo de lo que podríamos definir como el Poder Judicial argentino, el que -lógicamente- una vez más parece que se hace el distraído, como en todo lo que le acontece a los ciudadanos "de a pie".</p><p>Entonces me pregunto si los legisladores no conocen o desconocen la existencia de normativas como la referida, ya prevista, si es que realmente se la quisiera utilizar, para evitar que alguien con antecedentes penales llegue a las cámaras. Si es así… ¿qué puede esperar el ciudadano común de nuestra nación?</p><p>&nbsp;</p><p>También me pregunto: ¿Esto se analizó, se consultó, antes de proponer, que se necesita una ley (la de Ficha Limpia), para algo que está vigente? Lo que se necesita fundamentalmente es que se respete y se cumpla lo normado. Otra pregunta que me hago: ¿Qué pena les corresponde a los que no cumplieron con las normas determinadas?</p><p>Aquellos que en representación de "la política" asumen la responsabilidad de legislar para el común de la gente (nosotros),… ¿habrán analizado el tiempo, las horas y meses de trabajo, que demandó llegar a la resolución legislativa negativa que llegaron?</p><p>Que importante sería saberlo, para determinar cuánto nos costó a los ciudadanos de nuestro "unitario" país este innecesario tratamiento de una ley innecesaria.</p><p>Me pregunto: ¿Quién lo paga? ¿De dónde sale el dinero? ¿De los impuestos que pagan los ciudadanos o de los salarios de los legisladores? Adivinen. Por eso, primero debemos saber que la Ley Suprema la tenemos en la Constitución Nacional, que sería importante que cada tanto se relea para tomar conciencia de lo que debemos considerar por cada Iniciativa que se presenta en el Poder Legislativo.</p><p>&nbsp;</p><p>Los Ciudadanos Argentinos tenemos cabal conocimiento de que existe, en el Poder Ejecutivo Nacional, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, donde se emiten "Certificados de Antecedentes Penales", que son otorgados por el Registro Nacional de Reincidencias.</p><p>Esto que está vigente, el Juez a cargo del control de las Elecciones, debería exigir a cada Candidato , ¿y por qué no lo exigió? la presentación del Certificado de Antecedentes Penales, que lo certifica el Poder Ejecutivo a través de su Ministerio de Justicia.</p><p>En todo lo que es manipulación de datos, siempre presente el Poder Judicial y me pregunto, cuantos años hace que se empezó con el Proyecto de Ficha Limpia, ellos no pudieron aclarar que no es necesario, por cuanto el Estado Nacional a través del Ministerio de Justicia y bajo la tutela del Poder Judicial, garantizan la reputación de Ciudadanos que se postulan como candidatos Políticos.</p><p>El Poder Judicial y sus Representantes, siempre jugando a las escondidas o de visitantes. ¡Me equivoco! Finalmente me pregunto: podremos dimensionar el tiempo dispensado por el Poder Legislativo para tratar el Proyecto Ficha Limpia, como si fuera una importante llave de Producción, de Trabajo, para seguridad de los Ciudadanos.</p><p>Podemos quedarnos tranquilos, los señores legisladores pensaron en ser figuras de la televisión, no en los costos que nos están generando con sus idas y vueltas mediáticas, o con sus discursos ordinarios y faltos de contenido positivo para la Patria. Una Patria que, como digo siempre, me duele.</p><p>Sí, me duele la Patria, especialmente cuando nosotros, ciudadanos, no somos escuchados o ni siquiera considerados como tales. Que otra cosa se puede decir: ¡Señor, perdónalos, no saben lo que hacen! (¿O sí saben lo que hacen y por eso estamos como estamos?).</p>Estadística Criminal y Carcelaria<p>En realidad el nombre completo del RNR es Registro Nacional de Reincidencia y Estadística Criminal y Carcelaria. Fue creado el 29 de septiembre de 1933 mediante la ley nacional Nº 11.752. Su misión es centralizar la información referida a los procesos penales sustanciados sustanciados en cualquier jurisdicción del país, conforme el régimen que regula la ley Nº 22117.</p>Sus funciones son:<p>1) Efectuar el registro centralizado de actos procesales, sentencias y resoluciones dictadas en todos los tribunales del país que tengan competencia en materia penal, a fin de suministrarla a quien esté autorizado para requerirla;</p><p>2) Expedir informes sobre datos y antecedentes penales registrados, en los casos que corresponda;</p><p>3) Intervenir en peritajes de identificación de personas, dispuestos por autoridad competente;</p><p>4) Intervenir en el intercambio con países extranjeros de informaciones sobre antecedentes penales de personas de conformidad con los convenios vigentes en la materia.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/-npgklW0BeZ7NYk7EVDHkkhqdX4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/05/senado_ficha.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Juan José SagardíaQue ejemplo de nulidad de la razón y contradicción a toda lógica.Y que pobreza de análisis demostraron los legisladores de nuestra R...]]>
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                <updated>2025-05-16T02:30:04+00:00</updated>
                <published>2025-05-16T02:29:56+00:00</published>
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