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    <title>Sur24</title>
    <subtitle>Todo el sur, todo el día, todos los días.</subtitle>
    <updated>2025-04-15T00:12:03+00:00</updated>
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            Legado eterno: Perú rinde homenaje íntimo a Mario Vargas Llosa
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/445Svxz-IVVlyIpIs24woe_ggC4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/04/mario_vargas_llosa.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Perú se encontraba este lunes (14.04.2025) con las banderas a media asta en señal de duelo nacional en honor al premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa, fallecido el domingo en Lima a los 89 años.</p><p>A lo largo de la jornada, la gente depositó flores en las afueras de su vivienda donde los restos del autor de obras consagradas de la literatura universal como "Conversación en la catedral", su obra maestra, o "La guerra del fin del mundo" y "La fiesta del chivo" fueron velados en privado, por deseo expreso del escritor para luego ser incinerados.</p>Fotos: Reuters<p>La tarde de este lunes una carroza de color negro salió de su casa en el distrito limeño de Barranco seguida de una caravana de autos y periodistas hasta un crematorio del ejército peruano en el sur de Lima. A través de la ventana del coche funerario se pudo observar el ataúd de madera color marrón.</p><p>El cuerpo, según los deseos del novelista, será cremado en la absoluta intimidad.</p><p>El cortejo fúnebre partió a las 16:10 hora local (00:10 CET del martes), menos de 24 horas después de que sus hijos Álvaro, Gonzalo y Morgana confirmaran la muerte del autor que ganó el premio Nobel de Literatura en 2010.</p>Vargas Llosa no quiso ceremonias póstumas en su honor<p>Álvaro, el primogénito de Vargas Llosa, reiteró hoy ante los medios, en nombre de la familia, que la despedida será en la más estricta privacidad y pidió a los medios que se encontraban en la puerta de su casa y a los ciudadanos que respeten la privacidad de la despedida de su padre, quien no quiso ceremonias póstumas en su honor.</p><p>"Hemos acordado tratar de llevar este duelo en la intimidad, por eso estamos velando a mi padre en casa, en lugar de hacerlo en un lugar público", dijo horas antes del traslado del cuerpo.</p><p>Por ese motivo, rogó a los medios "que respeten esa privacidad", lo que implica que van a "evitar hacer más declaraciones" más allá de las que ofreció este lunes, por respeto a los medios, "al público y a las personas que han hecho llegar sus mensajes de afecto y de cariño".</p><p>"No tengo otra cosa que decir que el Perú ha perdido a uno de sus mejores hombres y nosotros a un ser infinitamente querido a quien amos a echar de menos", dijo Álvaro Vargas Llosa en la entrada del edificio donde residía su padre, horas antes de que se trasladara el cuerpo del nobel.</p><p>El Gobierno de Perú confirmó que no se celebrarán ceremonias oficiales póstumas en homenaje al autor de 'Conversación en la catedral', en cumplimiento de su voluntad.</p>La presidenta Boluarte asistió al velatorio privado<p>La presidenta peruana Dina Boluarte, vestida con un traje negro, se apersonó al velorio en la vivienda de la familia Vargas Llosa para dar el pésame a nombre del gobierno.</p><p>Boluarte fue recibida en la puerta del edificio por el hijo mayor del escritor, Álvaro Vargas Llosa. Un largo abrazo precedió el ingreso, rodeados de la seguridad presidencial y periodistas.</p>Fotos: Reuters<p>Vargas Llosa murió el domingo en su casa, pero la familia no indicó la hora ni las causas del deceso. Sin embargo era público que el escritor tenía problemas de salud desde que volvió a la capital peruana en 2024 tras dejar Madrid.</p><p>Al velorio privado solo llegaron familiares y amigos. Una media docena de arreglos con flores blancas fueron dejados en el edificio ubicado en el barrio bohemio de Barranco frente al océano Pacífico.</p><p>La bandera de Perú lucía a media asta en municipios, cuarteles militares y policiales e instituciones públicas en acatamiento del duelo nacional decretado por el gobierno para este lunes.</p><p>Escritor universal a partir de la compleja realidad peruana, Vargas Llosa fue el último representante vivo del llamado 'boom' latinoamericano junto con otros grandes como el colombiano Gabriel García Márquez, el argentino Julio Cortázar o los mexicanos Carlos Fuentes y Juan Rulfo.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/445Svxz-IVVlyIpIs24woe_ggC4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/04/mario_vargas_llosa.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Los restos del laureado escritor, ganador del Premio Nobel de Literatura, fueron trasladados de su casa en Lima hacia el crematorio tras un funeral privado.]]>
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                                <category term="internacionales" label="Internacionales" />
                <updated>2025-04-15T00:12:03+00:00</updated>
                <published>2025-04-15T00:09:29+00:00</published>
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            García Márquez y una novela clave para entender la política latinoamericana
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/S31uZMnsNFkBzmP4C8my4RBHYwM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/03/gabriel_garcia_marquez.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>(Por Juan Ignacio Novak) - "El general no encontraba la puerta para poder salir de aquel recuerdo". En marzo de 1975, hace cincuenta años, se publicó "El otoño del patriarca", una de las novelas más arduas de Gabriel García Márquez.</p><p>Esta obra quedó ubicada en un lugar destacado de la literatura latinoamericana, en tanto "Gabo" fue capaz de abordar (con la particular prosa que había anticipado en novelas previas, pero con un giro), temas como el poder, la soledad y la decadencia.</p><p>Archivo</p>La trama<p>La novela es la historia de un dictador (podrían ser muchos, ponerle un rostro le corresponde a cada lector) que gobernó su país por décadas, rodeado de un aura de misterio y mitología. “Nadie se mueva, nadie respire, nadie viva sin mi permiso”, escribe García Márquez.</p><p>La trama se desarrolla en un país ficticio, situado a orillas del Mar Caribe, donde el tiempo parece detenido y la realidad suele confundirse con la construcción mítica que se hizo de ella, un relato construido por el mentado dictador.</p><p>Archivo</p><p>El patriarca, omnipotente y enigmático, es el centro de gravitación: García Márquez analiza su vida y su declive a través de la estrategia de sumar múltiples voces y miradas. “Los generales de la patria tenemos que morir como los hombres aunque nos cueste la vida”, dice un fragmento.</p><p>&nbsp;</p>Estilo<p>La novela tiene elementos del realismo mágico (la característica que introdujo en “Cien años de soledad”), pero también se vale de una narrativa no lineal y, por momentos, experimental. Por eso, para muchos es una de las novelas más difíciles de abordar de las creadas por el colombiano.</p><p>"Las descripciones de sus historiadores le quedaban grandes, pues los textos oficiales de los parvularios lo referían como un patriarca de tamaño descomunal que nunca salía de su casa porque no cabía por las puertas", dice una frase.</p><p>Sudamericana</p><p>García Márquez utiliza párrafos largos, con escasas puntuaciones, creando así un monólogo múltiple en el que intervienen varias voces, en muchos casos sin identificarse.</p><p>Este tono hace de la novela un “largo poema en prosa” sobre la complejidad del poder y la soledad de un dictador, que se parece quizás a la de un vampiro, como sugiere Pablo Larraín en la película "El conde". "Sabía que estaba condenado sin remedio a no morir de amor", escribe Gabo.</p>&nbsp;Contexto<p>La novela fue concebida por García Márquez en un momento de turbulencia política en América Latina (¿hubo otros en esta parte del mundo?). Y cuestiona el autoritarismo y la corrupción que caracterizaban a la mayoría de los regímenes de la época.</p><p>&nbsp;</p><p>Sudamericana</p><p>En la década de 1970, América Latina estaba atravesada por las dictaduras (Augusto Pinochet en Chile, poco después Jorge Rafael Videla en Argentina) que ejercían un duro control sobre sus poblaciones.</p><p>"Dios te salve, macho, grande honor es morir por la patria", señala Gabo en un tramo de la novela. Muy a tono con el exacerbado machismo de estos gobiernos.</p><p>La novela es una metáfora del poder ilimitado, así como de la forma en que puede consumir a quienes lo ejercen, como muestra una novela de la misma época, “El padrino”, de Mario Puzo, luego llevada gloriosamente al cine.</p><p>EFE / Archivo</p><p>García Márquez hizo de la literatura una forma de resistencia y crítica social, una denuncia de las injusticias y la opresión de la Latinoamérica de los ‘70.</p>&nbsp;Incidencia<p>"La primera vez que lo encontraron, en el principio de su otoño, la nación estaba todavía bastante viva como para que él se sintiera amenazado de muerte hasta en la soledad de su dormitorio, y sin embargo gobernaba como si se supiera predestinado a no morirse jamás", escribe Gabo.</p><p>“El otoño del patriarca” tuvo un fuerte influjo sobre escritores como Mario Vargas Llosa e Isabel Allende, ostensible en novelas como “La fiesta del chivo” y “De amor y de sombra”.</p><p>Archivo</p><p>La novela también fue objeto de estudio en universidades y centros culturales. Es de lectura imprescindible para el que quiera entender la complejidad de la política y la sociedad latinoamericana. Que se prolonga hasta nuestros días.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/S31uZMnsNFkBzmP4C8my4RBHYwM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2025/03/gabriel_garcia_marquez.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Publicada en marzo de 1975, es una de las novelas más complejas del colombiano. El declive de un dictador caribeño sirve para exponer la corrupción de los regímenes autoritarios.]]>
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                                <category term="cultura" label="Cultura" />
                <updated>2025-03-05T16:01:48+00:00</updated>
                <published>2025-03-05T15:56:39+00:00</published>
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            El paraíso de los libros, en la mirada de Juan Carlos Rodríguez
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                <![CDATA[Redacción Sur24]]>
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        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.sur24.com.ar/noticias/el-paraiso-de-los-libros-en-la-mirada-de-juan-carlos-rodriguez">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ACaPao7lj4immm_QhpxS_tW-T8w=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2022/05/feria-del-libro-1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>1
<p>Siempre digo que la cobertura integral de la Feria es como dar vueltas en calesita. Como gira varias horas, te pueden tocar  algunas vueltas más lindas, otras no tanto, pero siempre habrá anécdotas rescatables. Esta edición se prolonga desde el 28 de abril al 6 de mayo, así que en los tres días que estuve hubo de todo, y hasta su final aún pueden pasar hechos también significativos.</p>
<p>Apenas entrás ya te das cuenta que las cosas no son iguales. En la sala de prensa, las gacetillas son mínimas, la credencial es un cartoncito sin soguita ni plástico que la recubra (por lo menos para los que no fueron los primeros en acreditarse), y en el largo túnel hasta los salones ya no hay gigantografías ni frases célebres de grandes escritores.</p>
<p>Uno, que tuvo la posibilidad de cubrir muchos años la misma, advierte que en el Pabellón Rojo ya no hay venta de libros, como antaño, sino sólo la Sala José Hernández. La pandemia también trituró a muchas editoriales, y eso obligó a redistribuir las mismas. En el Pabellón Ocre hay un stand nuevo, de acuerdo a los tiempos que corren, que es el de Orgullo y Prejuicio, con nutrida bibliografía sobre la temática LGBT.</p>
<p>Y a pesar de haber pasado varios días, todavía resuenan las palabras de Guillermo Saccomano en la inauguración, cuando aseguró haber sido el primer escritor en cobrar por dar el discurso inaugural en la historia del evento y rescató al director general de la Fundación El Libro, Ezequiel Martínez: “Con respecto a mis honorarios, Ezequiel no puso reparo. Es más, coincidió en que se trataba, sin vueltas, de trabajo intelectual. Y como tal debía ser remunerado, aunque hasta ahora, como tradición, este trabajo hubiera sido gratuito”, manifestó el orador, pronunciando palabras que son reiteradas veces aludidas durante la Feria, cuando distintos escritores no sólo le dan razón con respecto a cobrar por dar el discurso inaugural, sino también que van más allá, insinuando que siempre se debería cobrar, aunque sea para dar una charla.</p>
<p id="caption-attachment-88644" class="wp-caption-text">En el Pabellón Rojo ya no hay venta de libros, sino sólo en la Sala José Hernández. La pandemia también trituró a muchas editoriales y eso se nota mucho.</p>

2
<p>En el Pabellón Ocre están los stands de las provincias. Uno se siente un tanto desilusionado por la presencia casi testimonial de la provincia de Santa Fe, con poquísimos actos, casi la nada misma si lo comparamos con los bullicios costumbristas de los stands de Tucumán o Santiago del Estero, por ejemplo, con muchas presentaciones, bastante música y hasta degustación de productos típicos de cada región. Se siente tentado de reflexionar sobre si a la cabeza de los funcionarios de Cultura de la provincia ha llegado alguna idea sobre lo que representa esta muestra plural y federal.</p>
<p>Mientras tanto, la tarde del viernes 6 Radio Nacional pone al aire el discurso de Cristina desde Chaco, y entonces su palabra serpentea entre las charlas, sus críticas a un ministro se escuchan hasta en los baños, y en la pausa que ella se toma para beber un vaso de agua se escucha en la mesa de informes que un visitante pregunta dónde venden el libro de Fernández Díaz, ese que habla de la colonización populista y la resistencia republicana.</p>
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3
<p>Cristian Alarcón, cronista y escritor chileno, retomó también ese discurso inaugural de Guillermo Saccomano, para señalar como “tan injusto el trabajo del escritor en términos de no recibir lo que realmente significa el desgaste emocional, físico, mental, infernal que es escribir un libro&#8230;. el que sea. Lo que te paguen es poco. No te recuperás más, es un desgaste muy fuerte”.</p>
<p>El chileno presentó su obra El tercer paraíso, ganadora del Premio Alfaguara de novela 2022, junto a las autoras Mariana Enríquez y Gabriela Cabezón Cámara ante una sala repleta. El director de la revista Anfibia ambientó su novela en diversos parajes de Chile y Argentina, y en un tramo de su charla, especialmente diseñado para periodistas, indicó: “Nunca tuve el trauma del periodista que quiere hacer periodismo literario, crónica, no ficción, como se da por llamar al periodismo bien hecho y bien contado. No es que transité los veinte años de cronista o los otros dos o tres libros pensando ‘un momento, me voy a convertir en un escritor serio, publicando una novela de ficción’. Al contrario, lo mío era una especie de reivindicación absurda de la crónica”.</p>
<p>Como en una parte de su alocución Alarcón había dicho que una cosa es la madre y otra cosa es la voz materna, Sur24 quiso saber cuál es la diferencia: “Con la madre uno se pelea, se amiga, la quiere más, la quiere menos, la quiere siempre, es una persona. Disfruto de mi madre que está aquí, a quien amo profundamente, le agradezco todo lo que dijo y lo que no dijo también. La voz materna es algo mucho más complejo y está hecha de una enorme cantidad de capas sedimentadas en nuestra memoria, no solo de las historias sino también de un modo de hablar y de construir el universo. Uno construye el universo con una sensibilidad, la lengua materna es esa sensibilidad, es suspicaz, es lacerante, es filosa, tiene otros condimentos que exceden las acciones de una madre. La voz materna es mucho más que las acciones de una madre, es un modo de habitar el lenguaje, no es un sujeto, es un concepto”.</p>
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4
<p>Como todos los años, hay una ciudad invitada de honor. En este caso es La Habana. Han venido varios escritores desde la isla, quienes dan charlas ante puñados de personas que pasan y se detienen a escuchar. La temática predominante es la revolución cubana, las banderas que enarbolaba el Che y la impronta que han dejado los clásicos de ese país. Sabida la afición que tenía el Che por el ajedrez, hay un espacio donde se juegan partidas simultáneas. Es un homenaje, dicen. En las antípodas de ese pensamiento, Marcial Gala, el escritor nacido en Cienfuegos que actualmente reside en Buenos Aires y se ha quedado con el Premio Ñ de novela con Llámenme Casandra, la historia de un soldado cubano trans peleando en Angola, dice: “Cuba es un país que está estancado. Un país de viejos. La producción cubana disminuye terriblemente cada año por la gente que se va para no volver. A alguna gente Estados Unidos le ha hecho mucho favor, ya que tienen un enemigo a quien culpar de todos los males. Es un gobierno que lleva sesenta años diciendo lo mismo, y viviendo del recuerdo de haber asaltado cuarteles, sin darle a la gente la posibilidad de elegir otra variante”.</p>
<p id="caption-attachment-88642" class="wp-caption-text">La temática predominante es la revolución cubana, las banderas que enarbolaba el Che y la impronta que han dejado los clásicos de ese país.</p>

5
<p>En una de las conversaciones más esperadas de la Feria, el Nobel peruano Mario Vargas Llosa charló con Jorge Fernández Díaz de literatura, de su admirado Borges, de su amigo Cortázar, de su Covid y del rol de las izquierdas latinoamericanas. También del escritor español Benito Pérez Galdós, objeto del encuentro. El escritor peruano empezó contando la desagradable experiencia que fue atravesar un Covid hace poco más de dos semanas en Madrid, donde reside, a mostrarse entre pesimista y esperanzado por las realidades sociopolíticas latinoamericanas, sin dejar de hablar, claro, de literatura. Pero sus reflexiones estuvieron plagadas de opiniones políticas.</p>
<p>“Tengo poca confianza en la izquierda latinoamericana y lo digo por mi país. Es una izquierda fanática, dogmática, cerrada a nuevas ideas, con una visión distorsionada de la realidad”, dijo Vargas Llosa, y siguió: “La democracia está viva. La invasión rusa a Ucrania ha servido para fortalecer a la Unión Europea”, ejemplificó, aunque después sostuvo que el panorama es otro en América Latina, donde “la situación no puede ser más trágica” y que Perú, por ejemplo, “tiene un presidente analfabeto”.</p>
<p>“América Latina –continuó el escritor de 86 años– se está hundiendo poco a poco en gran parte por responsabilidad de la izquierda en el pasado, un pasado siniestro e injusto”. En la primera fila, lo escuchaba atentamente Cayetana Álvarez de Toledo, una de las figuras ascendentes del Partido Popular de España. Luego metió un poco de esperanza en el auditorio: “Creo que si hay un país en América Latina que debería encontrar un lugar de progreso es Argentina”. Un momento incómodo para este periodista fue cuando se dedicó a elogiar vivamente a Margaret Thatcher, sin ninguna repregunta u objeción del entrevistador: “Viví en Inglaterra, bajo el gobierno de Thatcher. Al principio, encontré un país en decadencia. Y Thatcher convirtió a la inglesa en la primera sociedad europea. Fueron años importantes, con sobresaltos políticos. Pero fue una identificación llena con la ideología liberal, aunque ella era conservadora. Sin embargo, desde el punto de vista social y clasista, era revolucionaria”. Las mil personas presentes, que deben saber algo de los casi 700 soldados argentinos muertos, guardaron silencio. Educadamente.</p>
<p id="caption-attachment-88643" class="wp-caption-text">En una de las charlas más esperadas, el laureado escritor peruano Mario Vargas Llosa dialogó con el periodista y escritor argentino Jorge Fernández Díaz.</p>

6
<p>En el stand de Tucumán, un poeta narra que empezó su libro cuando Macri ganó las elecciones, porque quería resistir al liberalismo que se venía. Entre aplausos, le dedica su lectura al stand de Clarín. El cronista se pregunta por qué todas las mejores charlas son a la misma hora, por lo que hay que elegir a cuál ir, y afrontar la pequeña pena de perderse otras que tal vez también estén buenas. Secretos de la organización, como también lo debe ser ese destrato que recibe la prensa, que no tiene las primeras filas reservadas, como fue siempre, sino que debe arreglarse como pueda ya que los jovencitos que se encuentran en las puertas parecen desconocer el rol multiplicador que juega el periodismo en estos casos. Entonces, hay veces en que se debe grabar, tomar apuntes y sacar fotos, sentado en el piso. En la Feria, un combo de hamburguesa, papas fritas y gaseosa sale $ 1.900 por persona, mientras el precio promedio de un libro recién aparecido es de $ 2.000. ¿Alimentar el cuerpo o el espíritu? Saliendo ya del predio, en el stand de Orgullo y Prejuicio una veintena de personas escuchan a tres escritoras que abordan el tema Escrituras Lesbianas. A la hora de querer hacer un balance sobre el evento, un matrimonio apura el paso para salir junto a la marea humana que busca colectivos o subtes para retornar a casa. Una mujer le dice a su marido: “Cuánta gente que había, pero por lo menos no nos quedamos todo el domingo en casa”, mientras se dirige a un puesto de libros, que históricamente se encuentra sobre Av. Santa Fe, frente a la Feria, para ver si encuentra alguna oferta.</p>
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<p>Colaboración: Juan Carlos Rodríguez</p>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ACaPao7lj4immm_QhpxS_tW-T8w=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2022/05/feria-del-libro-1.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>1Siempre digo que la cobertura integral de la Feria es como dar vueltas en calesita. Como gira varias horas, te pueden tocar  algunas vueltas más lind...]]>
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                <updated>2022-05-11T16:49:08+00:00</updated>
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