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    <title>Sur24</title>
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    <updated>2026-08-10T16:22:42+00:00</updated>
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            Las casas que sorprendieron a Venado y esconden una revolución productiva
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                <![CDATA[Juan Franco]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/YozEzU24UzeeBDSt12zMuZoFjy8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/viviendas_recicladas_alfredo_cafferata.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Quienes comenzaron a transitar la nueva conexión de avenida de Circunvalación con calle Güemes de Venado Tuerto seguramente se encontraron con una imagen difícil de encasillar. En medio de un sector donde la ciudad avanza y se redefine, aparecen dos viviendas con una estética diferente: madera, chapas antiguas, materiales recuperados y una impronta que remite a otra época.</p><p>A primera vista, las construcciones pueden parecer simplemente una curiosidad arquitectónica. Algunos incluso las vincularon con aquellas casas rurales que quedaron grabadas en el imaginario popular a través de series como La familia Ingalls. Sin embargo, detrás de esas paredes hay una historia mucho más amplia.</p><p>Las viviendas son apenas la parte visible de un proyecto que busca integrar tres dimensiones: una forma distinta de construir, una manera diferente de relacionarse con el entorno y un modelo productivo que apunta a recuperar la vida del suelo.</p><p>El protagonista de esa experiencia es el ingeniero agrónomo Alfredo Cafferata, quien junto a su familia decidió transformar un predio de cinco hectáreas ubicado en un punto que hoy quedó incorporado al crecimiento urbano local.</p><p>&nbsp;</p>Las casas como símbolo de un cambio de vida<p>La historia comenzó mucho antes de que las construcciones llamaran la atención de los vecinos. Cafferata, su esposa Ximena y sus seis hijos siempre tuvieron la idea de contar con un espacio más amplio, vinculado al paisaje rural y a una forma de vida más cercana al campo.</p><p>“Siempre nos gustó tener algún espacio un poco más grande que una casa para vivir un poco más al estilo campo”, explicó a Sur24 y En la Tecla (VerTV). Durante años habían vivido en un establecimiento rural de María Teresa, pero luego la dinámica familiar y escolar los llevó nuevamente a Venado Tuerto.</p><p>La oportunidad apareció cuando encontraron un terreno de cinco hectáreas que, lejos de ser un campo productivo en condiciones ideales, representaba un gran desafío. El predio había sido utilizado para la fabricación de ladrillos y presentaba un notorio deterioro del suelo.</p>Los Cafferata, con creatividad y esfuerzo, sin grandes inversiones, edificaron pintorescas viviendas. Foto: Gentileza<p>La decisión fue apostar a la recuperación. No solamente construir sobre ese lugar, sino intentar devolverle capacidad biológica y productiva.</p><p>Las viviendas nacieron bajo esa misma lógica. La idea era demostrar que una casa podía construirse de otra manera, utilizando recursos disponibles y reduciendo la dependencia de materiales nuevos.</p><p>Chapas antiguas, maderas recuperadas, ventanas compradas en remates y elementos conseguidos mediante donaciones fueron formando parte de las construcciones. El trabajo se realizó con la participación de familiares, amigos y personas que aportaron conocimientos técnicos para avanzar en cada etapa.</p><p>Para Cafferata, las viviendas funcionan también como una demostración de que existen alternativas frente a los altos costos actuales de construcción.</p><p>Pero el objetivo nunca se limitó a levantar dos casas, sino que el objetivo estratégico residió desde el vamos en lo que iba a ocurrir alrededor de ellas.</p><p>El proyecto buscaba que ese espacio familiar pudiera convertirse también en un lugar donde una parte de los alimentos consumidos fueran producidos bajo otro enfoque.</p><p>&nbsp;</p>Del modelo tradicional a la agricultura regenerativa<p>La transformación más profunda del proyecto no está en las paredes, sino en el suelo. Como ingeniero agrónomo, Cafferata desarrolló durante años su actividad dentro del modelo productivo convencional. Fue productor agropecuario y asesor, trabajando con herramientas propias de ese esquema tradicional: agricultura de precisión, fertilización, herbicidas, fungicidas e insecticidas, siempre con el objetivo excluyente de alcanzar los mayores rendimientos posibles.</p><p>Durante mucho tiempo consideró que ese era el camino correcto, hasta que comenzó un proceso de revisión sobre los efectos que ese sistema podía generar sobre la estructura y la biología del suelo.</p><p>El punto de quiebre llegó durante la pandemia, cuando empezó a profundizar en experiencias de agricultura regenerativa, manejo holístico y producción sintrópica.</p><p>“Siempre me gustó investigar, aprender cosas nuevas, y ahí puedo decir que empecé a cambiar la cabeza y entender el suelo, la microbiología, la vida que tiene el suelo y el daño que nosotros estamos haciendo a todos esos organismos”, explicó.</p><p>Su análisis parte de una idea central: el suelo no es un mero soporte físico donde crecen los cultivos, sino un sistema vivo donde interactúan microorganismos, raíces, materia orgánica, agua y minerales.</p>Alfredo Cafferata, un productor agropecuario tradicional que se animó a romper el molde. Foto: Gentileza<p>Desde esa mirada, el emprendedor cuestiona un círculo que considera problemático dentro de la agricultura convencional: la pérdida progresiva de actividad biológica puede llevar a una mayor dependencia de fertilizantes y productos químicos para sostener los rendimientos.</p><p>Según explicó, cuando una planta crece de manera artificial mediante una alta incorporación de insumos, también aumenta su vulnerabilidad frente a enfermedades y plagas, generando una necesidad creciente de nuevos tratamientos.</p><p>La alternativa que propone Cafferata no implica abandonar la producción, sino recuperar los procesos naturales que hicieron posible la existencia de los ecosistemas productivos.</p><p>&nbsp;</p>Cuando las plantas vuelven a ser protagonistas<p>Para el inquieto profesional, la clave del cambio está en comprender el papel central que tienen las plantas dentro del funcionamiento de la naturaleza.</p><p>“Los sistemas de producción deben estar basados en tener la mayor cantidad de plantas posible”, explicó. La razón es que las plantas son las únicas capaces de captar la energía del sol, transformar gases como el dióxido de carbono y generar materia orgánica que alimenta la vida del suelo.</p><p>La producción sintrópica que plantea busca justamente maximizar ese proceso: lograr la mayor cantidad de fotosíntesis durante el año y transformar esa energía en alimentos y productos económicamente viables.</p><p>“Si esto no da dinero, nadie lo va a hacer”, remarcó con realismo. Para él, cualquier cambio de paradigma productivo debe contemplar también la rentabilidad del productor.</p><p>Dentro de ese esquema, la ganadería ocupa un lugar central, y Alfredo Cafferata plantea una revisión de la mirada tradicional sobre el rol del ganado en los sistemas productivos.</p><p>“El suelo se genera justamente por la acción de los herbívoros”, explicó, al señalar que la naturaleza diseñó un ciclo donde las plantas crecen, son consumidas por animales y luego los nutrientes regresan al suelo a través de la materia orgánica.</p><p>El problema, según su interpretación, no es la presencia de animales, sino la forma en que se los integra al sistema. En ese punto, &nbsp;plantea una diferencia central con los sistemas de engorde intensivo o feedlot. Según su perspectiva, cuando el animal deja de cumplir su función natural dentro del campo y pasa a estar encerrado, alimentado con forraje extraído de otro lugar, se rompe parte del ciclo que permite devolver nutrientes al suelo.</p><p>“El problema aparece cuando sacaste la vaca de la pastura, te la llevaste y la encerraste en un silo. Sacás el maíz, sacás el forraje del campo, es decir, estás sacando nutrientes y llevándolos a otro lugar”, describió. Para el ingeniero agrónomo, además del impacto sobre el suelo, también cambia la calidad de vida del animal y las características del sistema productivo.</p><p>Desde ese enfoque, la propuesta regenerativa busca que la ganadería vuelva a integrarse al funcionamiento natural del ecosistema: que el animal pastoree, que consuma el forraje producido en el propio lugar y que sus deposiciones regresen al suelo para continuar el ciclo biológico.</p><p>“No es que la carne es mala, es la forma en la cual la hacés”, sostuvo. En un esquema de pastoreo adecuado, la ganadería puede transformarse en una herramienta de regeneración en lugar de degradación.</p><p>Por eso, el modelo que desarrolla combina agricultura, pasturas permanentes y ganadería regenerativa. La estrategia consiste en incorporar pasturas en aquellos sectores donde la agricultura presenta mayores limitaciones: zonas altas afectadas por sequías o sectores bajos con problemas de excesos hídricos.</p><p>El predio de Güemes y Circunvalación funciona así como un pequeño laboratorio familiar donde las casas, el paisaje y la producción forman parte de una misma idea.</p><p>Las viviendas construidas con materiales recuperados son la imagen que se observa desde el camino. Pero en su entorno, en la tierra que alguna vez fue degradada por la fabricación de ladrillos, se desarrolla la transformación más importante: recuperar la vida del suelo y demostrar que producir alimentos también puede significar regenerar.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/YozEzU24UzeeBDSt12zMuZoFjy8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/viviendas_recicladas_alfredo_cafferata.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El ingeniero agrónomo Alfredo Cafferata transformó un antiguo predio degradado de cinco hectáreas en un proyecto que combina viviendas con materiales reciclados, agricultura sintrópica y ganadería regenerativa. Detrás de la postal que aparece sobre la nueva avenida de Circunvalación hay un profundo debate sobre cómo producir alimentos y recuperar la vida del suelo.]]>
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                                                <category term="venado-tuerto" label="Venado Tuerto" />
                                <updated>2026-08-10T16:22:42+00:00</updated>
                <published>2026-08-10T16:20:58+00:00</published>
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